32 países se unen para luchar contra el ransomware con un enemigo común: las criptomonedas

Ministros y representantes reconocieron que la desigualdad en los estándares de monitoreo y vigilancia de las criptomonedas crea un entorno propicio para enriquecerse con los ataques de ransomware.

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Treinta y dos gobiernos del mundo ―incluidos Estados Unidos, México, Brasil, Canadá y República Dominicana―acordaron colaborar ampliamente para luchar contra el ransomware, a través de una vigilancia y rastreo más arduo sobre los flujos de pago de este delito cibernético que se hacen mediante las criptomonedas.

Durante la reunión virtual de la Iniciativa contra el Ransomware este 13 y 14 de octubre, los ministros y representantes de los países advirtieron que los piratas informáticos están aprovechando la heterogeneidad de los estándares en el monitoreo de las criptomonedas para explotar el ransomware (secuestro de datos).

Para atacar estos delitos, los funcionarios acordaron que se deben inhibir, rastrear e interceptar los flujos de pago de ransomware que se realizan a través de las criptomonedas, aprovechando la disparidad y los vacíos en la regulación.

“El ransomware es principalmente un esfuerzo de búsqueda de ganancias, que comúnmente aprovecha las redes de lavado de dinero para mover los ingresos”, afirmaron en una declaración conjunta.

Su idea es cortar la llave de paso que le permite a los piratas informáticos enriquecerse con el secuestro de información de organizaciones, empresas y usuarios, impidiendo el acceso a sus sistemas o cuentas a menos que paguen el rescate solicitado.

En los últimos meses, se han intensificado los ataques de ransomware en el mundo. En Estados Unidos, han afectado a proveedores de salud y empresas de hidrocarburos como Colonial Pipeline; en Brasil, en agosto se registró un incidente en la red interna de la Secretaría del Tesoro Nacional; mientras que en México el blanco ha sido Pemex, la petrolera más importante del país.

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Los representantes de las naciones dijeron que cooperarán para interrumpir el modelo comercial de esta amenaza cibernética, abordando el riesgo financiero ilícito que implican los activos digitales (las criptomonedas) como principal instrumento de pagos y el posterior lavado de dinero.

“Reconocemos que la implementación global desigual de los estándares del Grupo de Acción Financiera Internacional para activos virtuales y proveedores de servicios de activos virtuales crea un entorno permisivo para el arbitraje jurisdiccional por parte de actores malintencionados, que buscan plataformas para mover ganancias ilícitas sin estar sujetos a las lucha contra el blanqueo de capitales y otras obligaciones”.

“También reconocemos los desafíos que enfrentan algunas jurisdicciones en el desarrollo de marcos y capacidades de investigación para abordar las operaciones comerciales en constante evolución y altamente distribuidas que involucran activos virtuales”, indicaron.

Los ministros y representantes afirmaron que unirán esfuerzos con acciones como mejorar la capacidad de las autoridades nacionales; intercambiar información y proporcionar asistencia; incluir a reguladores, unidades de inteligencia financiera y otras autoridades para supervisar y combatir la explotación de las criptomonedas en delitos; así como cooperar con la industria para intercambiar información acerca del ransomware.

Además de los ya mencionados, a la reunión convocada por la Casa Blanca asistieron funcionarios de Australia, Bulgaria, República Checa, Estonia, Unión Europea, Francia, Alemania, India, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Kenia, Corea del Sur, Rumanía, Singapur, Sudáfrica, Suiza, Suecia, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda, Nigeria, Países Bajos, Lituania y Polonia.