Durante 2020 y 2021, el mundo aceleró su digitalización, impulsada principalmente por la implementación de tecnologías como la nube, la Inteligencia Artificial (IA) y el cómputo de borde. Si bien es cierto que hay grandes oportunidades en puerta, para materializar este crecimiento y desarrollo tecnológico en industrias de todos los sectores, primero hay que atender algunos retos.

Uno de los principales es la capacidad actual para gestionar y aprovechar los grandes volúmenes de información que se generan todos los días. En términos simples, imaginemos el agua de una presa cuyo cauce pasa a través de una botella de 2 litros, limitando el uso y rapidez con la que podemos disponer de ella. El despliegue generalizado de 5G y su integración con otras tendencias tecnológicas nos permitiría abrir la compuerta de la presa y dar paso al agua, sin ninguna obstrucción. Pero, ¿qué es 5G?

El nombre se compone de las siglas con las que comúnmente conocemos la quinta generación de tecnología móvil, que de forma general entrega un mayor ancho de banda en las redes de telecomunicaciones, mayor velocidad de descarga y transmisión de grandes volúmenes de información, y que nos permitirá vivir en un ecosistema mucho más conectado e inteligente.

Su capacidad de escalabilidad dota a esta tecnología del poder para revolucionar todas las industrias y redefinir por completo la forma como vivimos. Sin embargo, a pesar de estos increíbles beneficios, persisten algunas ideas erróneas que merman la confianza de distintos sectores empresariales para prepararse y aprovechar su despliegue. Por esta razón, me gustaría compartir algunos de estos ejemplos que desmitifiquen esta increíble tendencia:

¿5G es sólo para teléfonos?

Este es uno de los mitos más comunes con respecto a esta tecnología. Aunque en términos simples, a ojos del consumidor final, los teléfonos móviles serán los grandes beneficiados, la realidad es que 5G impulsará un amplio espectro de dispositivos y tecnologías de clase empresarial y habilitará nuevos modelos comerciales. Gracias a su capacidad de conectar dispositivos a una red inteligente, sin interrupciones, permite integrar y maximizar las capacidades de otras tecnologías como la Inteligencia Artificial, la Nube y el cómputo de borde, impulsando la era de la inteligencia distribuida.  

Esto significa que, a medida que 5G ayuda ágilmente grandes volúmenes de datos, se potenciará toda clase de dispositivos que usen una conexión para su funcionamiento, desde el teléfono móvil y la PC, hasta los grandes centros de datos que soportan la mayoría de las soluciones y servicios en la Nube. Por ejemplo, este es el primer paso para el desarrollo y despliegue de las soluciones, permanentemente conectadas, que necesitan los servicios de movilidad autónoma impulsada por IA, la manufactura inteligente y la telemedicina.

¿Realmente se requiere implementar 5G?

A medida que el mundo se digitaliza con mayor rapidez y las innovaciones tecnológicas dan paso a soluciones y aplicaciones más complejas, es necesario desplegar una infraestructura de red que soporte su funcionamiento. El 4G tiene límites estructurales que poco a poco se quedarán atrás en esta evolución. Estamos conscientes de que esta transición hacia la red 5G y todos sus beneficios, que lleva ya algunos años en desarrollo, requiere de una estrecha colaboración entre toda la industria y el sector público.

5G es una parte fundamental de la respuesta de cómo podemos capitalizar la información que hoy generamos, en beneficios puntuales para las empresas y para las personas. El aumento exponencial en la transmisión de video y los cientos o miles de dispositivos que se conectan en línea, son parte del llamado de atención que nos dice que necesitamos con urgencia una mayor capacidad de transmisión de datos para continuar con el trabajo y educación de forma remota, ser más eficientes en procesos automatizables como la manufactura, y realmente liberar y capitalizar sobre las capacidades de tecnologías disruptivas como la IA.

¿Esta tecnología entregará auténticamente todos estos beneficios?

¡Por supuesto! A medida que las redes continúen transformándose, 5G mantendrá su camino de aceleración para alcanzar su máximo potencial durante los próximos años. En Intel lo vemos como una gran oportunidad para capitalizar el cambio y moldear un mundo completamente conectado, en el cual todas las personas del planeta vean su vida enriquecida por la tecnología. Si bien la transición llevará tiempo, los usuarios y empresas comenzarán a ver más y mejores usos para sus dispositivos y procesos de negocio, de forma continua y a un ritmo cada vez mayor.

Estamos sumamente emocionados por la enorme oportunidad que tenemos frente a nosotros, y el crecimiento económico que podría traer a nuestro país. De acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones de México (IFT), los sistemas 5G en su conjunto crearán nuevas oportunidades de acceso inalámbrico para todo tipo de usuarios y diferentes necesidades de comunicación, lo que detonará un valor cercano a los 90 mil millones de pesos, sólo por ingresos en servicios de 5G, de acuerdo también con analistas de la firma IDC.

¿La llegada de 5G podría significar un aumento en los riesgos de seguridad?

Por el contrario, ayudará a reducir y atender los riesgos de seguridad. Gracias a la conectividad con menor latencia que provee, 5G es una pieza clave para que la industria de la tecnología dote de las capacidades de seguridad necesarias a todos los dispositivos. En su conjunto, la industria ha realizado enormes esfuerzos para la innovación y mejoras de microarquitectura de seguridad, tanto a nivel hardware como software, para atender cualquier situación de manera eficaz, con un aumento constante de los controles y mecanismos de seguridad que aseguran el uso de datos y comunicaciones. 5G es un componente más que nos permitirá aprovechar al máximo estas características en tiempo real.

A pesar de los retos que persisten para su despliegue y las dudas sobre sus beneficios, los invito a que se preparen para aprovechar las grandes capacidades que ofrece esta tecnología y a no quedarse atrás en una de las mayores olas de transformación que veremos en los próximos años.

Como industria, tenemos un gran compromiso de entregar tecnologías que cambien el mundo y, gracias al 5G, hoy tenemos la maravillosa oportunidad y la confianza de que estamos un paso más cerca de lograrlo.