5G llegaría temprano a Perú a través de la compartición dinámica de espectro

El Director General de Políticas y Regulación en Comunicaciones del MTC, José Aguilar Reátegui, proyecta que en el corto plazo al menos uno o dos operadores arranquen el despliegue de 5G con DSS o arrendando espectro, mientras se prepara la subasta por la banda de 3.5 GHz.

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Aerial drone view of a cellular tower in evening light.

La banda de 3.5 GHz es un ingrediente codiciado para la implementación de redes 5G en América Latina y en el mundo. En Perú, este espectro se identificó para servicios de Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT, en inglés) en 2019 y se espera diseñar su licitación en 2021.

Mientras eso sucede, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) está puliendo una propuesta para permitir que dicha banda pueda ser utilizada en el desarrollo de servicios con características técnicas distintas a las planteadas originalmente, lo que implicaría eliminar una restricción en el Plan Nacional de Atribución de Frecuencias (PNAF).

En la práctica, este cambio normativo abriría la puerta para ofrecer servicios como LTE ó 5G en el espectro de 3.5 GHz, mientras dure su estado de reserva y no se puedan hacer nuevas asignaciones. Actualmente, América Móvil, Telefónica, Entel, Americatel y Gamacom tienen licencias en esta banda.

Pese a que la industria pide al menos 80 MHz contiguos para brindar 5G con esta banda y, por ahora, tendrían sólo bloques separados de 25 MHz, el MTC considera que los primeros despliegues de 5G en el país podrían llegar en el corto plazo, aplicando el intercambio dinámico de espectro (DSS), como lo hizo Claro en Brasil desde julio, dijo en entrevista con DPL News el Director General de Políticas y Regulación en Comunicaciones de la dependencia, José Aguilar Reátegui.

“Creemos que sí se puede dar que una o algunas empresas puedan utilizar otras bandas que tienen, medias o bajas, y hacer, como en Brasil, una compartición dinámica del espectro”, o que recurran al mercado secundario y arrienden frecuencias para los primeros pasos de 5G, explicó.

“Sabemos que hay por lo menos una o dos empresas que sí estarían dispuestas a arrancar en el corto plazo con 5G”, agregó, aunque tendrán que evaluar si, por el momento, resulta una decisión comercial viable o prefieren esperar hasta después de la licitación.

A mediano y largo plazo, el Ministerio planea disponer de la banda de 3.5 GHz a fin de que pueda ser usada en el desarrollo de redes de quinta generación. Hace un año, comenzó el reordenamiento de esta banda con el objetivo de concluir el proceso en la primera mitad de 2020.

Sin embargo, el reacomodo de frecuencias se interrumpió y se dio por finalizado, luego de recibir algunas sugerencias por parte del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), en las que manifestaba que era mejor seguir otro camino.

El órgano regulador opinó que, “en vez de hacer primero el ordenamiento y luego el concurso de frecuencias, ellos recomendaban que, cuando se encargaran a concurso los 300 MHz restantes en la banda se aprovechara y, en ese mismo momento, se hiciera el ordenamiento”, señaló Aguilar Reátegui.

La idea para llevar a cabo la subasta por la banda de 3.5 GHz es que, en una primera ronda, los operadores de telecomunicaciones compitan por la cantidad de espectro que desean adquirir y, en una segunda vuelta, la puja sea por decidir la ubicación en el rango del espectro radioeléctrico, como lo propuso el Osiptel, comentó el directivo.

El MTC también prevé destinar 100 MHz en la banda de 3.5 GHz para los mercados verticales, con el fin de generar mayor dinamismo en sectores específicos que quieran implementar soluciones de quinta generación, subrayó el funcionario. Y, a su vez, la dependencia está avanzando en la identificación de la banda de 26 GHz para IMT. Ambos temas serán sometidos a consulta pública en los meses siguientes.

Renovación de concesiones

Además de preparar el camino normativo para 5G, en Perú se están modificando las reglas para renovar las concesiones de los operadores. En agosto, el Ministerio publicó un proyecto en el que se plantea evaluar las solicitudes tomando en cuenta las sanciones recibidas por una empresa y los montos de inversión.

El director de Políticas y Regulación en Comunicaciones detalló que lo novedoso en la nueva propuesta normativa es que no sólo se analizará el cumplimiento de compromisos de cobertura establecidos en los contratos de concesión, sino también cuánto han invertido los proveedores de servicios de manera adicional a dichas obligaciones.

De esta manera, “estamos buscando premiar a aquellas empresas que mejor se hayan comportado, yendo más allá de lo que se había pactado”, lo que se traduciría en otorgar un plazo de renovación adicional, puntualizó. En la renegociación de sus permisos de espectro, las compañías podrán solicitar extensiones por hasta 20 años o periodos de un lustro.

La expectativa del gobierno con esta actualización de los criterios es que exista una mayor competencia entre los operadores, más incentivos para la inversión en la infraestructura y capacidad de las redes y, en consecuencia, una mejora de la conectividad en el país.

Subastas apostarán por cobertura

Perú prevé licitar las bandas de 2.3 GHz y AWS-3 (1.7/2.1 GHz) el próximo año, cuyas bases del concurso ya están en manos de Proinversión. El MTC priorizará la cobertura por encima de los fines recaudatorios en esta subasta, afirmó Aguilar Reátegui, como también lo ha dicho en ocasiones anteriores la viceministra de Comunicaciones, Virginia Nakagawa.

El objetivo será expandir la implementación de servicio 4G o superiores en la selva peruana, en la Amazonía y el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, a través de requisitos de cobertura a los que estarán sujetas las empresas de telecomunicaciones.

“Antes de tener una velocidad en el despliegue de 5G, una interrogante que vale la pena plantearse es ¿cómo estamos en las etapas previas? Existe una agenda pendiente muy importante para la expansión de 4G de manera masiva a nivel nacional”, consideró Carlos Huamán Tomecich, director Ejecutivo de DN Consultores.

Para el experto, el desarrollo de la tecnología 5G es importante, pero en entrevista con DPL News advirtió que, en un esfuerzo paralelo, no se debe olvidar la brecha digital y la necesidad de mejorar la capacidad de los servicios móviles actuales.

Huamán Tomecich destacó que impulsar el despliegue de infraestructura y la conectividad en Perú exige un gran esfuerzo de financiamiento, por lo que “en las asignaciones futuras, definitivamente el afán recaudatorio debe ser reemplazado por objetivos de reducción de la brecha digital”.

La licitación de la banda de 700 MHz hace un par de años obtuvo una recaudación de 900 millones de dólares, los cuales “no fueron utilizados para la expansión de cobertura, sino que fueron entregados al Tesoro Público, ni siquiera al sector, sino a Hacienda”, ejemplificó el especialista.

Asimismo, explicó que el diseño de la asignación de frecuencias debe ponderar que el mercado peruano “no ofrece las condiciones para que surjan los flujos de caja necesarios para las inversiones” y que, en el contexto actual, el ARPU (ingreso promedio por usuario) es de ocho dólares, y sigue a la baja, mientras la presión del capex (gastos de capital) aumenta.

Por lo tanto, es clara la necesidad de liberar recursos para destinarlos a la conectividad. Y no sólo eso, también se tiene que replantear el canon anual que pagan los operadores, el destino de las multas impuestas a las empresas y el funcionamiento del Fondo de Servicio Universal, ideado para financiar el acceso a la banda ancha para toda la población, expuso Huamán Tomecich.

Otro ámbito en el que Perú debe mejorar es el regulatorio, resaltó el experto. La regulación tiene que ser flexible y simplificada con el fin de no elevar los costos asociados a la expansión de cobertura. Además, consideró que es imperativo que el proceso de transformación digital, acelerada por la pandemia de Covid-19, alcance al ente regulador.

En Colombia, por ejemplo, se está aplicando un sandbox regulatorio para propiciar que las compañías y otros actores interesados exploren nuevos modelos de negocio. ”Es una experiencia que nos parece interesante; seguramente, como en todo proceso de innovación, no va a ser perfecto, va a tener fallas (…). Pero ya es una manifestación de cómo, a nivel de la gestión regulatoria, existe un compromiso con la innovación y por la simplificación, por la adopción de un enfoque que esté a la altura de la realidad del mercado. Eso es lo que hace falta aquí”, señaló el experto.

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