Adjudicaciones directas imperan en el sector de telecomunicaciones

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El Heraldo de México Adrián Arias

Las adjudicaciones directas imperan en el sector de telecomunicaciones, ya que 82 por ciento de los contratos se han otorgado bajo este esquema, de acuerdo con datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

De cuatro mil 219 convenios analizados por el regulador, tres mil 489 se han otorgado de manera directa sin licitación. 
Todos los contratos tienen un valor total de 27 mil 907 millones de pesos, de los cuales 14 mil 300 millones fueron por adjudicación directa por servicios de conectividad y telefonía en la administración pública. 

Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi), afirmó que los procesos de contratación mediante adjudicación directa siempre despiertan sospechas, pues persiste una falta de transparencia en torno a los criterios mediante los cuales fueron asignados.

“Ello afecta al gobierno y a las autoridades que han otorgado esos contratos porque existe el riesgo de que los recursos públicos no se usen de manera eficiente bajo este mecanismo”, afirmó.

Miguel Calderón, vicepresidente de Asuntos Regulatorios de Telefónica México, criticó la falta de competencia en la administración de dichos contratos. 

“Si lo que queremos es promover la competencia se debe empezar desde casa, hemos propuesto diferentes esquemas, no sólo queremos que porque sí nos asignen los contratos”, puntualizó.

Asimismo, se observa que los servicios de telecomunicaciones fijos como telefonía o internet vía WiFi representaron 86.7 por ciento del total del valor de los contratos; al que le siguen los servicios móviles con 7.7 por ciento, y satelitales con 5.6 por ciento.

Según el estudio Análisis de Compras Públicas en el sector de Telecomunicaciones en México del IFT, América Móvil fue el proveedor que obtuvo el mayor volumen de ingresos por compras públicas de servicios de telecomunicaciones, de los cuales 61.3 por ciento se le otorgaron por adjudicación directa.

Le sigue Axtel, quien también obtuvo más de 50 por ciento de los ingresos, según el análisis que recopila datos de 2010 a 2018.
El presidente de la Amedi opinó que sólo en algunos casos se justifican las adjudicaciones directas, por ejemplo cuando el proveedor ganador es el único que tiene capacidad para ofrecer el servicio por su especialización o capacidad.

“Estas compras de gobierno siempre se tienen que justificar y fundamentar; el problema es que casi siempre hay una falta de transparencia en las contrataciones del sector público”, añadió Bravo.

El IFT identificó que algunas instituciones públicas requirieron términos técnicos muy específicos o innecesarios, como el equipo a emplear, un servicio de paquetería específico, coberturas de servicio que pudo limitar la participación.