●  El Código Fiscal 2022 afectaría a múltiples sectores que utilizan comercio y plataformas digitales para entregar mercancías o víveres

●  Gobierno de la CDMX castigaría beneficios de plataformas de entrega con más impuestos

●  Colectivos de repartidores denuncian impuesto, afectación a pymes y al comercio electrónico

A pesar de los beneficios en términos de comercio electrónico, generación de ingresos para repartidoras y repartidores, recuperación económica, transformación digital de las pymes y prevención de contagios por Covid-19, el Gobierno de la Ciudad de México plantea que las plataformas tecnológicas para la entrega de paquetería o alimentos paguen 2 por ciento del cobro total del envío por el uso de la infraestructura de la Ciudad de México.

La iniciativa de decreto del Código Fiscal de la Ciudad de México 2022 ha despertado cada vez más inquietudes entre repartidores y usuarios, porque adiciona el artículo 307 TER para cobrar un impuesto adicional a las plataformas colaborativas de entrega a domicilio por el uso de la infraestructura urbana.

“Las personas físicas o morales que operen, utilicen y/o administren aplicaciones y/o plataformas informáticas para el control, programación y/o geolocalización en dispositivos fijos o móviles, a través de las cuales los usuarios puedan contratar la entrega de paquetería, alimentos, víveres o cualquier tipo de mercancía con entrega en el territorio de la Ciudad de México, siempre que actúen con carácter de intermediarias, promotoras o facilitadoras, deberán pagar mensualmente por concepto de aprovechamiento por el uso y explotación de la infraestructura de la Ciudad de México el 2% del cobro total antes de impuestos por cada entrega realizada”, dice la propuesta de Código Fiscal para 2022. 

Afectación a varios sectores y al comercio electrónico

La iniciativa afectaría a múltiples sectores que se apoyan en el comercio electrónico para reducir el costo de las transacciones en beneficio de los consumidores, no sólo a plataformas colaborativas como Beats, DiDi Food, iVoy, Rappi y Uber Eats, también a todas las plataformas de comercio digital como Amazon, Mercado Libre, Walmart y cualesquiera apps de intermediación que reciba solicitudes de compra y entregue pedidos de mercancías, medicamentos y alimentos a domicilio.

Las plataformas colaborativas tienen un impacto positivo en la reducción de los costos de transacción en beneficio de los consumidores. Han dinamizado el ecosistema y la economía digital -principalmente en el ámbito local- mediante servicios innovadores, eficientes y de valor agregado a través del uso y apropiación de tecnologías digitales.

Micro, pequeños y medianos negocios y empresas han encontrado en las plataformas colaborativas nuevas opciones para ofrecer sus productos y servicios, generar ingresos, atraer nuevos clientes, apoyar a múltiples proveedores, preservar fuentes de empleo, generar ganancias y, por lo tanto, evitar cierres de actividades que perjudiquen la economía tanto de la CDMX como de pymes y millones de familias que se apoyan de las plataformas para sus modelos de negocio y subsistencia.

Más impuestos; infraestructura deficiente

En la Ciudad de México, desde 2016, se creó un fideicomiso privado denominado Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón, para obtener ingresos y mejorar la infraestructura de transporte público. En 2020 se eliminó ese fideicomiso y ahora el fondo pertenece a la Secretaría de Movilidad y los recursos ingresan a la Secretaría de Finanzas. Las plataformas contribuyen con 1.5 por ciento de cada viaje, como una forma de pago por el uso del espacio público y las externalidades negativas que pudieran ocasionar

Sin embargo, a partir de 2022 los repartidores que utilizan motocicletas, bicicletas e incluso hacen entregas a pie, pagarán un gravamen adicional de 2 por ciento sobre el costo del envío. Con ello se castiga a un sector de la economía que ha contribuido a la recuperación económica a través de las eficiencias y beneficios que ofrecen las tecnologías digitales, la conectividad y las plataformas de Internet. 

En la exposición de la iniciativa del Código Fiscal 2022 de la Ciudad de México, la Jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaun, explica que “los nuevos modelos de negocio digital que actualmente han tenido un incremento en la Ciudad de México, deben contribuir a esta entidad, misma que proporciona la infraestructura necesaria para el desarrollo de sus actividades”.

La Jefa de Gobierno se refiere a los elementos de vialidad, para el desplazamiento de bienes y personas y para el funcionamiento de los sistemas de transporte público, según la Ley de Movilidad de la Ciudad de México.

Afectación a los usuarios

Sin embargo, no toda la infraestructura que utilizan las apps colaborativas de entrega a domicilio es pública. Tanto las plataformas digitales como las redes de telecomunicaciones y los establecimientos mercantiles como restaurantes, cocinas, supermercados o farmacias forman parte de una infraestructura privada que permite a repartidores, negocios y usuarios intermediar e interactuar de forma eficiente y a costos competitivos.

El Gobierno de la Ciudad de México busca la “captación de ingresos por concepto de este nuevo aprovechamiento, tendiente a satisfacer las necesidades colectivas de los habitantes de la Ciudad de México”, a pesar de que ello represente un incremento en los servicios que prestan las plataformas o en los productos que se vendan por Internet.

Sin embargo, los impuestos especiales para contribuir al mejoramiento de la infraestructura urbana no han cumplido su cometido. De aprobarse sin tomar en cuenta las afectaciones a repartidores, usuarios y actores del ecosistema digital, castigaría la operación y beneficios de las plataformas colaborativas y el desarrollo de un comercio electrónico que genera múltiples beneficios a la economía local de la CDMX.

Según el índice de congestionamiento TomTom (empresa que cada año publica un índice de tráfico para 416 urbes del mundo), en 2020 la Ciudad de México redujo su carga vehicular con respecto a 2019, pero siguió en los primeros lugares con el peor tráfico.

Adicionalmente, una encuesta del Instituto Mexicano del Cemento y Concreto (IMCYC) reveló que 82 por ciento de las personas en la Ciudad de México piensa que las vialidades están en mal estado y que eso se debe en 90 por ciento de los casos a la aparición de baches. Es decir, recursos en los fideicomisos y mayores impuestos no han contribuido al mejoramiento de la infraestructura urbana.

Beneficios de las plataformas

Un estudio de El Colegio de México denominado El trabajo del futuro con derechos laborales, realizó una serie de entrevistas a repartidores de distintas plataformas. Entre las expectativas de los repartidores con respecto a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México se encuentran “reducir el cobro de impuestos” (3%) y “mejorar las condiciones de la ciudad para el trabajo, como el estado de las calles y la seguridad” (3.3%). Julio, un repartidor entrevistado por los investigadores del Colmex, “observó que son perjudicados por el mal estado de las calles de la ciudad”.

En el mismo estudio se consultó a las plataformas las razones por las cuales había ocurrido un incremento en siniestros de tránsito. La segunda respuesta fue debido a “algunas vías y calles de la CDMX de mala calidad (baches) o no aptas a una circulación segura en motocicleta o bicicleta” y a una “infraestructura defiente”.

La propia iniciativa de Código Fiscal reconoce que las restricciones a la movilidad ocasionadas por el virus SARS-CoV-2 “ha provocado una aceleración vertiginosa en el crecimiento del comercio electrónico, entre ellos destaca el sector de la entrega de alimentos, mercancías o víveres”.

Un reciente estudio elaborado por el Laboratorio de Políticas Públicas del Centro de Investigación y Docencia Económica y la Asociación de Internet MX, “Las plataformas de entrega a domicilio en la economía mexicana”, encontró que durante la pandemia las plataformas de entrega a domicilio favorecieron menos contagios, hospitalizaciones y fallecimientos por la enfermedad Covid-19, porque evitaron que el consumidor final saliera de su domicilio para realizar las compras.

Al mismo tiempo, las apps permitieron que los establecimientos mercantiles como los restaurantes siguieran funcionando con modalidades de entrega de alimentos a domicilio, ante la prohibición de reunirse en esos espacios públicos para preservar la sana distancia, mediante modalidades de transporte sustentables con el medio ambiente y amigables con la infraestructura urbana.

Según el estudio del CIDE y la Asociación de Internet MX, a partir de bases de datos del Inegi y de la Secretaría de Salud, en un escenario moderado de contagio bajo el uso de plataformas de entrega previno al menos 484,758 contagios, 41,359 decesos y 90,601 hospitalizaciones.

Por si fuera poco, las plataformas colaborativas contribuyeron a la reducción de contaminantes atmosféricos, por el uso de bicicletas para la entrega a domicilio. Según el estudio del CIDE, los ahorros en toneladas de CO2 no generadas fueron de 55,537 a 111,074 sólo en 2020.

A pesar de ello, el Código Fiscal considera que lo anterior “presenta nuevos retos de gobernabilidad en materia fiscal, regulatoria y de movilidad, a fin de poder estar en condiciones para establecer políticas impositivas que beneficien a los usuarios de dicha economía digital”.

Castigo al ecosistema digital

El Código Fiscal de la Ciudad de México 2022 castigaría con un impuesto especial de 2 por ciento a las plataformas colaborativas, a pesar de que contribuyeron a la generación de ingresos flexibles entre repartidores, evitaron el cierre de negocios como restaurantes, contribuyeron a la digitalización de las pymes para continuar con su actividad mercantil durante el confinamiento, dinamizaron el comercio electrónico con servicios innovadores, mitigaron los contagios entre la población gracias a los pedidos en línea que impidieron que los usuarios salieran de sus domicilios, están ayudando a la recuperación económica local e incluso contribuyen a reducir la huella de carbono por el uso de transportes más amigables con el medio ambiente como motos y bicis.