Airbnb no se opone a la regulación en SJ

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LONDON, ENGLAND - AUGUST 03: The Airbnb app logo is displayed on an iPhone on August 3, 2016 in London, England. (Photo by Carl Court/Getty Images)

El Vocero – Christian Ramos

Ante la controversia que ha generado la proliferación masiva de las unidades de alojamiento a corto plazo de la plataforma Airbnb en Puerto Rico, la empresa con sede en Estados Unidos aseguró a EL VOCERO que no se oponen a que el gobierno salvaguarde su derecho a recaudar impuestos y generar ingresos mediante la regulación de esta práctica.

“Puerto Rico tiene una oportunidad única para establecer un marco regulatorio justo, razonable y ágil que permita que los puertorriqueños compartan sus hogares, participen en las ganancias que genera el turismo y que a su vez ayuden a fomentar el desarrollo y revitalización de la economía local”, comunicó la empresa, a preguntas de este medio.

Se informó que al presente tienen 500 acuerdos activos con otros gobiernos alrededor del mundo, y en el caso de Puerto Rico la opinión es que “una buena reglamentación ayuda a que nuestra comunidad prospere mientras se atienden las preocupaciones locales”.

Las declaraciones de la empresa se dan luego de que el Senado aprobara un proyecto de ley que dejaría en manos de la Compañía de Turismo (CTPR) la responsabilidad de reglamentar, auditar y otorgar los permisos para los alquileres a corto plazo en las zonas de interés turístico que se realicen a través de plataformas digitales como Airbnb, HomeAway, HomeToGo y VRBO.

La medida pasará a la Cámara de Representantes y, de aprobarse, la CTPR deberá acatarse, pese a que en ocasiones anteriores, la directora ejecutiva Carla Campos Vidal se había opuesto a la reglamentación por entender que podía incidir negativamente sobre el desarrollo económico de la industria turística y que podría limitar la oferta de Puerto Rico.

Asimismo, la Asamblea Legislativa discute otros tres proyectos de ley muy similares. Entre ellos, el Proyecto del Senado 840 que ordena al Departamento de Desarrollo Económico (DDEC) definir la política pública de apoyo a la llamada “economía colaborativa”, que también cubre sectores como los de las plataformas en discusión.

Al mismo tiempo, la Legislatura Municipal de San Juan presentó a mediados de febrero el Proyecto de Ordenanza 24 serie 2018-2019, con el que buscan implementar un licenciamiento con vigencia de un año que será expedido por la Oficina de Permisos del municipio. A su vez, proponen establecer un impuesto del 3% sobre el ingreso bruto generado por el arrendamiento de las propiedades.

“En vista de las discusiones a todos los niveles del gobierno sobre la regulación del alquiler a corto plazo, esperamos mantener el espíritu de colaboración mientras los legisladores reciben insumo de todos los actores interesados”, sostuvo Airbnb mediante declaraciones escritas.

Según la plataforma, a nivel local poseen 9,300 opciones de alquiler. En San Juan, solamente el año pasado tenían 2,600  opciones de alquiler, en donde los 1,200 anfitriones activos recibieron a 138,700 huéspedes.

A nivel Isla, Airbnb mencionó que entre enero 2018 y enero 2019 tuvieron 5,100 anfitriones que recibieron a 386,500 huéspedes.

Son precisamente los datos que evidencian la amplia presencia de la empresa en la Isla, los que han generado la preocupación de ciudadanos y diversos sectores públicos y privados.

Airbnb también pasó revista sobre su relación con el gobierno de Puerto Rico y sostuvo que mantienen una sólida trayectoria de trabajo en conjunto para respaldar iniciativas innovadoras en el sector turístico que generan desarrollo económico. Entre estas, mencionaron el acuerdo de recaudación de impuestos que firmaron con la CTPR. 

“Actualmente, Airbnb ha generado y remitido más de $5 millones en impuestos por ocupación a la CTPR. Estos fondos se revierten en promoción del destino y ayudan en la recuperación de la industria turística de la Isla”, agregó la empresa.

Según los datos más recientes de Turismo, los recaudos para el año fiscal 2017-2018 fueron de $3,250,191, de los cuales $2,754,836 se generaron por concepto de Airbnb. Mientras, para el año fiscal 2018-2019, el total de recaudos fue $2,913,964 de los cuales $2,354,804 fueron emitidos por la plataforma.

“Airbnb conecta a los viajeros con 9,300 lugares para hospedarse en toda la Isla, incluyendo destinos urbanos como San Juan, áreas rurales y otros destinos tradicionalmente menos frecuentadas por turistas. Un anfitrión típico en Puerto Rico ganó $7,200 al compartir su hogar, lo que representa un ingreso importante que ayuda a muchas familias a cubrir sus gastos”, señaló la empresa.

Ante esto, organizaciones como la Asociación de Hoteles y Turismo de Puerto Rico (PRTHA, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Dueños de Paradores reconocen que la plataforma juega un papel importante dentro del turismo en la Isla porque añade capacidad de hospedaje a la Industria en momentos en que varios hoteles permanecen cerrados desde el azote del huracán María.

Según han expresado dichos sectores en entrevistas previas, no están opuestos a que continúen operando las plataformas como Airbnb, pero piden que se les aplique las mismas regulaciones y requisitos que cobijan a cualquier otro tipo de hospederías.

Por otro lado, Airbnb hizo hincapié en que su interés por Puerto Rico va más allá de lo económico y sostuvo que tras el embate del huracán María, implementaron programas de servicio a la comunidad y realizaron una donación de $200 mil en créditos de viaje a la organización “All Hands, All Hearts”, una entidad sin fines de lucro que trabajó en la restauración de la Isla.

“Confiamos en continuar la sólida relación de colaboración con Puerto Rico, basada en nuestra visión compartida de desarrollar el sector turístico, empoderar económicamente a los puertorriqueños y promover una industria turística saludable que sea local, auténtica, diversa, inclusiva y sustentable”, puntualizó la compañía.