Alertan riesgos para las redes 5G

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Excélsior José Yuste

La ministra Yasmín Esquivel decidió darles palo a los órganos autónomos que se fueron a controversia constitucional contra el Presupuesto 2020 de López Obrador. La ministra Esquivel, que por cierto es esposa de José María Riobóo, el arquitecto que ayudó a la 4T a crear la alternativa del aeropuerto de Santa Lucía, decidió negarles la suspensión de amparo al Banco de México, IFT y a la Cofece.

AUTONOMÍA, SIN PRESTACIONES

El alegato del Banco de México, el Instituto Federal de Telecomunicaciones y la Comisión Federal de Competencia es claro: los salarios de sus principales directivos son sin prestaciones, por eso no se pueden comparar con el salario del presidente López Obrador, quien gana 108 mil pesos mensuales.

Es cierto que en los órganos autónomos se llega a ganar 140 mil pesos mensuales, pero de ellos depende buena parte de la credibilidad y confianza para que actúen los mercados. Vaya, nadie duda hoy en día de la autonomía del Banco de México para decidir su política de tasa de interés. O del Instituto Federal de Telecomunicaciones para sus determinaciones regulatorias. O de la Cofece para imponer sanciones y evitar prácticas monopólicas.

Y claro que estos órganos se enfrentan a regulados donde se gana muchísimo más. En primer lugar, un salario decoroso es un incentivo fuerte para impedir cualquier tipo de captura del regulador.

Y también es cierto que los directivos del banco central, el IFT o la Cofece, carecen de prestaciones elevadas.