Argentina y Costa Rica acuerdan cooperación en ciencia y tecnología

604

Tras la reunión de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en la que se habló de la importancia de que la región abandone el concepto de casillero vacío y logre objetivos simultáneos de crecimiento, autoridades de Argentina y Costa Rica rubricaron un memorando de entendimiento para “fortalecer la colaboración mutua” en ciencia y tecnología. La firma se dio en el marco del Convenio de Cooperación Científica y Técnica firmado entre ambos países en 1983.

El acuerdo, firmado por el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina, Daniel Filmus, y la Ministra de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica, Paola Vega Castillo, estará concentrado en tratamientos y diagnóstico para la lucha contra la Covid-19, bioeconomía, economía circular, desarrollos satelitales y contribución a la agricultura, Inteligencia Artificial, ciberseguridad e innovación.

Habrá grupos de generación de propuestas y de implementación, al tiempo que se organizarán seminarios y actividades de intercambio científico, conocimiento y buenas prácticas, entre otros. Respecto del coronavirus, las partes aclararon que la investigación incluye el tratamiento de plasma convaleciente, el tratamiento basado en sueros equinos, la tecnología de ibuprofeno inhalado y el diagnóstico de test serológico.

Filmus expresó la disposición de Argentina “a colaborar, aportar recursos y aprender”. Agregó que hay “mucho para trabajar en materia de transición energética, cooperación aeroespacial, transmisión de datos satelitales para mejoras en la agricultura y en la prevención de catástrofes climáticas, temas vinculados con la salud y, para ello, es fundamental que definamos a las y los investigadores responsables de ambos países que se vincularán para colaborar mutuamente”.

Por su parte, Vega Castillo destacó “las múltiples áreas de colaboración, entre las que se encuentran la vinculación científico-tecnológica; la diplomacia científica; el fomento a las empresas de base tecnológica; la economía circular; la descentralización y desarrollo de áreas rurales; el sector productivo; la transición energética y el hidrógeno verde; la conservación del océano y el control de los cultivos utilizando Internet de las cosas”.