BCIE y Corea del Sur financian agricultura inteligente en Costa Rica

Un fondo común del banco centroamericano y el gobierno de Corea del Sur aportará 700 mil dólares a Costa Rica para desarrollar el piloto de un invernadero inteligente.

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El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el gobierno de Corea del Sur aprobaron un fondo de 700 mil dólares para el desarrollo de infraestructura agrícola inteligente en Costa Rica.

Así lo anunciaron el pasado 14 de septiembre el presidente Carlos Alvarado; el ministro de Agricultura y Ganadería, Renato Alvarado, y el presidente ejecutivo del BCIE, Dante Mossi, en la estación Carlos Durán del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en Potrero de Oreamuno, Cartago.

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Esta inversión, que se da en el marco del Fondo Fiduciario de Donante Único Corea – BCIE (KTF), tiene como objetivo financiar los estudios de viabilidad y planes piloto con los diseños de construcción de invernaderos inteligentes.

Los invernaderos inteligentes incorporan tecnologías de vanguardia para su funcionamiento, tales como sensores inteligentes, actuadores, sistemas automatizados de riego y una plataforma de gestión de datos, lo que posibilita un uso más eficaz y eficiente de los recursos hídricos y energéticos y mejora la productividad y la calidad de los productos.

“Costa Rica llevará un importante liderazgo con el diseño del primer proyecto piloto de un invernadero climáticamente inteligente con el cual se puede aumentar en un 40 por ciento la productividad y en un 30 por ciento la calidad de las cosechas”, declaró el presidente ejecutivo del BCIE, Dante Mossi.

Mientras que el ministro de Agricultura aseguró que el proyecto facilitará la creación de una base de datos para la captura de información de campo, lo que permitirá desarrollar los algoritmos para el piloto de un sistema agrícola digital.

Este sistema hace posible monitorear los cultivos mediante sensores que miden luz, calor, movimiento, humedad y presión, los cuales recopilan los datos y los envían a un servicio de cómputo en la nube que permite comandar acciones remotas de iluminación, riego y ventilación para abordar los problemas detectados.

El sistema también habilita a los agricultores a obtener con mayor facilidad conocimientos y advertencias tempranas sobre el momento de la cosecha, la calidad del suelo, las condiciones de las hojas, el estrés hídrico y la cantidad de fertilizantes y nutrientes necesarios.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ejecutará el proyecto a lo largo de los próximos dos años y se espera que los estudios y el plan piloto estén listos para el primer semestre de 2023.