Biden, China, Huawei y la tecnología

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El Economista Jorge Bravo

Cuál será la relación de Joe Biden con China, en particular con algunas de sus empresas tecnológicas como Huawei, es una de las varias incógnitas del nuevo gobierno estadounidense.

¿Cambio o continuidad? El candidato demócrata obtuvo la mayoría de los votos en la elección presidencial con un discurso moderado opuesto a los confrontativos mensajes de Trump. Biden es incluso más ecuánime que otros políticos demócratas calificados como “socialistas” como Bernie Sanders o Elizabeth Warren. Esta última es partidaria de una política antimonopolio que limite el poder e incluso separe las grandes empresas de Internet de plataforma.

En cuanto a las empresas tecnológicas chinas, ¿Biden asumirá una postura de contraste con Trump y reabrirá la cadena de suministro tecnológico? ¿Adoptará una posición tradicional de supremacía y cautela con China como ocurrió con Obama? ¿Inaugurará una nueva relación de cooperación pospandemia y reconocerá a la potencia asiática como un igual?

Guerra tecnológica. 2019 fue el año anti Huawei. El Departamento de Justicia de EUA acusó al fabricante de equipos y soluciones de telecomunicaciones chino de fraude bancario, relaciones comerciales con Irán y de violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Trump firmó una Orden Ejecutiva que declara como “emergencia nacional” asegurar y proteger de amenazas y adversarios extranjeros la cadena de suministros de servicios y tecnologías de la información y las comunicaciones.

El Departamento de Comercio incluyó a Huawei y otros fabricantes chinos en una lista negra que prohíbe a empresas tecnológicas de EE.UU. la venta o transferencia de componentes y software al consorcio chino. Sin embargo, son las propias empresas de tecnología de EE.UU. (fabricantes de chips como Qualcomm e Intel y desarrolladores de sistemas operativos como Android de Alphabet), las más interesadas en reabrir el suministro con el fabricante chino.

Huawei ha sido señalado de espiar para el gobierno chino vía las redes digitales, en supuesto acatamiento a la Ley de Seguridad del Estado de China que obliga a “brindar asistencia con el trabajo relacionado con la seguridad del Estado”. Pero la Ley de Seguridad Nacional de 2002 de Estados Unidos también obliga a los propietarios de infraestructura de comunicaciones a compartir información con el Departamento de Seguridad Nacional.

Sometimientos. A través del Departamento de Estado y su secretario, Michael Pompeo, Trump ha presionado a los países para que prohiban a sus operadores el uso de equipos Huawei en sus redes, llamándolos “operadores limpios”. Esta intervención ha sido exitosa en países como Reino Unido, donde sin evidencias de fallos de seguridad, el gobierno bloqueó al desarrollador chino.

Huawei se ha ubicado como líder en el despliegue de redes 5G, al contar con casi 100 contratos con operadores de telecomunicaciones alrededor del mundo y tener el mayor número de patentes (13,474) para 5G (GreyB).

Un estudio elaborado por Assembly Research calcula que la prohibición total de Huawei en la cadena de valor de telecomunicaciones de Reino Unido retrasaría los beneficios de una red nacional 5G por 2 años con un costo de entre 4.5 y 6.8 mil millones de libras. Otro estudio de Oxford Economics estima que restringir a un proveedor clave de infraestructura 5G, aumentaría los costos de inversión entre 8 y 29%.

Resistencias. Pero el equilibrio de poder ya cambió. Tras los resultados adversos para Trump en la elección del 3 de noviembre, los cuatro principales operadores de telecomunicaciones de Brasil (Vivo, Claro, TIM y Oi) rechazaron una invitación para reunirse con Keith Krach, subsecretario de Estado de Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, durante su visita al país el 9 de noviembre, “acerca del escenario actual de telecomunicaciones y 5G en Brasil y sus perspectivas en el corto y mediano plazos“.

Antes de las elecciones, Brasil firmó un acuerdo con el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, EximBank, el cual garantiza una línea de crédito de mil millones de dólares para adquirir equipos 5G en el país, excepto de Huawei. La Embajada de China en Brasil señaló que EE.UU. difunde “mentiras políticas” para interrumpir la cooperación chino-brasileña.

Aún con un Bolsonaro “partidario” de las políticas de Trump, Brasil es un ejemplo de que EE.UU. ya no puede presionar a los gobiernos para que sus empresas de telecomunicaciones prohiban los equipos de Huawei en las futuras redes 5G. 

Distinto de Trump. Algunas señales indican que Biden sí es diferente de Trump y podría actuar de forma distinta a como lo hizo el republicano. Biden está enfadado con Facebook porque continuó difundiendo información falta en un caso que involucró al hijo del candidato republicano con Ucrania. Trump fue menos severo en sus críticas con Facebook como sí lo fue contra Twitter. Biden ha declarado que Mark Zuckerberg y su red social deben ser sometidos a responsabilidad civil por propagar falsedades con conocimiento de causa.

Diplomacia. También cuentan los antecedentes diplomáticos con China cuando Biden fue Vicepresidente durante la administración de Barack Obama. Una de las prioridades diplomáticas de Obama fue la estrategia de “reequilibrio de Asia-Pacífico”, que causó tensión con el gigante asiático. Durante su gobierno, China superó a EE.UU. en producción industrial, lo cual causó un gran impacto en el liderazgo estadounidense. Obama visitó China en noviembre de 2009, el primer año de su presidencia. China superó a Estados Unidos como la economía más grande en 2014. A finales de 2015, la producción manufacturera total de China representó 150% la de EE.UU. A mediados de 2016, el PIB de China ya era 12% más alto que el de la Unión Americana.

En una entrevista con la televisora ABC, Biden dijo que la principal amenaza para EE.UU. era Rusia (lo cual lo aleja de Trump, quien estrechó vínculos con Vladimir Putin) y reconoció que su mayor competidor era China. Y aclaró: “dependiendo de cómo manejemos eso determinará si somos competidores o terminamos en una competencia más seria relacionada con la fuerza”.

Barney Frank, ex congresista durante 16 mandatos y ex presidente del Comité de Finanzas de la Cámara de Representantes, dijo a Asia Times que no cambiará la retórica de Estados Unidos hacia China, pero la administración Biden aliviaría parte de las restricciones tecnológicas a cambio de concesiones chinas. Suena lógico. Tras un especulativo silencio de casi una semana, China finalmente felicitó a Biden por su victoria electoral.

*El autor es Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

Twitter: @beltmondi

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