Biden comienza a ver la luz al final del túnel en la crisis de los chips

Tras varios meses en los que firmó una orden ejecutiva para revisar la cadena de suministro y realizó solicitudes de fondos al Congreso, el presidente de Estados Unidos ha comenzado a ver los primeros signos de alivio para la escasez global de chips que ha golpeado a la industria automotriz.

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Luego de varios meses de la crisis de chips que ha afectado globalmente a las industrias automotriz y electrónica, funcionarios de la Administración Biden declararon que han comenzado a ver signos de alivio para la escasez mundial de semiconductores.

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Entre estos signos se encuentran compromisos por parte de los fabricantes para producir más chips para las compañías automotrices que se han visto forzadas a detener su producción.

Tres meses después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reuniera con 20 directores ejecutivos de compañías tecnológicas para abordar la escasez de chips, la Secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, quien ha liderado su estrategia para restablecer las cadenas de suministro de los chips, organizó una serie de reuniones entre los fabricantes, sus proveedores y sus clientes, incluidas las empresas automotrices.

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Altos funcionarios del gobierno estadounidense aseguran que esas reuniones contribuyeron a aliviar la desconfianza entre las partes relacionadas con la producción y asignación de los fabricantes de chips y los pedidos de los fabricantes de automóviles.

El resultado fue una mayor transparencia en cuanto a la producción y los envíos de los fabricantes, además de un aumento gradual en la oferta para la industria automotriz, declaró Raimondo en una entrevista.

Recientemente, el gobierno de EE. UU. también ha presionado para que los gobiernos de algunos países asiáticos, como Malasia y Vietnam, declaren a las plantas de semiconductores como negocios “críticos” a fin de que puedan seguir operando con normalidad y mantengan sus ritmos de producción en medio del repunte de casos globales en la pandemia de Covid-19.

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“Se empiezan a ver algunas mejoras”, declaró Raimondo, y agregó que, durante las últimas semanas, los directores ejecutivos de Ford Motor Co., Jim Farley, y General Motors, Mary Barra, le han dicho que “han comenzado a obtener un poco más de lo que necesitan” y que la situación está “un poco mejor”.

Pese a que, según un informe de Goldman Sachs publicado el mes pasado, el mayor impacto de la crisis de los chips en la industria automotriz se produjo en el segundo trimestre de 2021, los fabricantes de automóviles continúan lidiando con la escasez que se estima que ha causado pérdidas por 110 millones de dólares para el sector.

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Finalmente, Raimondo está tratando de convencer al Congreso para que apruebe un fondo de 52 mil millones de dólares para impulsar la investigación y la producción de semiconductores en territorio estadounidense, un proyecto de ley que fue aprobado por el Senado en junio pero aún se debate en la Cámara.