Brasil | Incentivo fiscal para industria de semiconductores se extiende hasta 2026

Esta semana se promulgó la ley que amplía el Programa de Apoyo al Desarrollo Tecnológico de la Industria de Semiconductores.

118

Ler em português

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sancionó esta semana la Ley 14,302/22, que extiende los incentivos a la industria de semiconductores hasta finales de 2026. El Programa de Apoyo al Desarrollo Tecnológico de la Industria de Semiconductores (Padis) está vigente desde 2007 y finalizaría el 22 de enero de este año si no continúa.

Padis otorga incentivos fiscales a las empresas que anualmente invierten al menos el 5 por ciento de sus ventas nacionales en investigación, desarrollo e innovación en el área de semiconductores, fundamentales para la producción de chips.

Con el programa, estas organizaciones obtienen el derecho a un crédito financiero calculado sobre lo que aplicaron en el trimestre anterior en investigación, desarrollo e innovación.

Hasta 2024, el crédito se calculará multiplicando el monto invertido en los tres meses anteriores por 2.62, limitándose el incentivo al 13.1 por ciento de la base de cálculo. En 2025 y 2026, el número se multiplicará por 2.46 y se limitará al 12.3 por ciento.

Además, la nueva ley señala varios insumos de la industria que se incluyeron en el programa, como las placas y tiras de cobre. Los fabricantes de piezas utilizadas en paneles fotovoltaicos también se vuelven beneficiarios de la legislación, indicó la Agência Câmara de Notícias.

El ministro Marcos Pontes comentó sobre la sanción el pasado domingo, durante un evento en Brasilia: “El presidente Bolsonaro acaba de sancionar la extensión de Padis, una ley para incentivar el sector de semiconductores y pantallas. Este sector produce muchos puestos de trabajo en Brasil, es esencial, estratégico en general. Ustedes han visto la dificultad con los chips para la fabricación de automóviles”.

En octubre del año pasado, la industria de semiconductores, el sector eléctrico y electrónico, los fabricantes de automóviles y autopartes, entre otros, presionaron a la Cámara de Diputados para que adelantaran el proyecto de ley 3,042/21, que dio origen a la nueva ley.

Según la Asociación Brasileña de la Industria de Semiconductores (Abisemi), la eliminación de incentivos aumentaría en un 20 por ciento los costos de insumos nacionales e importados, y en un 40 por ciento los costos de adquisición de maquinarias y equipos.