Brasileños ya han sufrido de exposición de sus datos: Procon

La encuesta realizada por Procon-SP también señaló que la mayoría de los participantes no conocen la LGPD.

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En vigor desde el año pasado, la Ley General de Protección de Datos Personales (LGPD) aún no es familiar para todos los ciudadanos brasileños. Según una encuesta realizada por Procon-SP (Fundación de Protección y Defensa al Consumidor), sólo 35 por ciento de los participantes conocen la ley.

Las preguntas estuvieron disponibles en el sitio web y en las redes sociales de Procon-SP del 14 de mayo al 21 de junio y fueron respondidas por 7 mil 408 personas.

De los que conocían la LGPD, sólo 19.7 por ciento indicó la alternativa correcta en cuanto a lo que trata la legislación –“es una ley que protege los derechos fundamentales de libertad, intimidad y libre desarrollo de la personalidad de la persona natural”.

Entre los que dijeron conocer la ley, un 59.6 por ciento cree que los datos de los consumidores están más seguros con la LGPD; un 29.4 por ciento cree parcialmente; 5.8 por ciento es incrédulo; y el 5.2 por ciento dijo que no sabía opinar.

Fuga de información

La encuesta también reveló que 72.8 por ciento de los participantes dijo no haber sufrido filtraciones o exposición indebida de datos, el resto, 27.2 por ciento, sí.

El Centro de Inteligencia e Investigación de Procon explica que, en general, “los consumidores sólo se dan cuenta de que sus datos han sido filtrados o expuestos cuando reciben un mensaje o interacción de empresas o desconocidos que hacen contacto y demuestran que tienen información que no deberían conocer como teléfono, dirección, nombre completo, entre otros”.

De aquellos que sufrieron una exposición indebida de datos, el 31.8 por ciento lo supo después de ser víctima de una estafa. Otro 17.3 por ciento supo porque investigó, después de ver noticias sobre filtración de información, y 34.5 por ciento respondió “de otra forma”.

La información más filtrada fueron los documentos personales, como el CPF (registro de persona física) y la tarjeta de trabajo, mencionado por el 54.6 por ciento de las personas; para el 29 por ciento fueron datos de registro en tiendas virtuales; para el 28 por ciento fue información bancaria; y para el 22.5 por ciento, datos de aplicaciones de redes sociales.

El cuestionario también preguntó a aquellos que fueron filtrados sus datos si la exposición causó algún daño. La mayoría, 52.9 por ciento, respondió afirmativamente, siendo 46.3 por ciento pérdida económica y moral, 31.8 por ciento financiera y 21.8 por ciento moral.

Después de la filtración, sólo el 36.7 por ciento dijo haber tomado alguna acción, como registrar un informe policial en la Comisaría y quejarse ante la agencia de protección al consumidor, otro 21.1 por ciento dijo que no sirve de nada quejarse y el 42.1 por ciento no sabe a quién acudir.

El equipo responsable del estudio considera que la LGPD aún necesita una amplia difusión y que “su regulación se basa en hechos reales y de hecho aporta soluciones para evitar daños y promover la debida rendición de cuentas y reparación cuando se produzcan”.

La legislación prevé el tratamiento de la información personal en medios online y offline, por una persona física o por una persona jurídica, con el fin de proteger los derechos fundamentales de libertad y privacidad y el libre desarrollo de la personalidad de la persona natural.