CEO de Orange fuera de la compañía por polémica en Francia

280

El Consejo de Administración de Orange aceptó la renuncia de su presidente y CEO, Stéphane Richard, tras el veredicto del Tribunal de Apelación de París, que lo encontró culpable de ayudar a la malversación de fondos mientras estaba en el gobierno francés. La renuncia deberá entrar en vigor a más tardar el 31 de enero de 2022, mientras tanto, continuará en el cargo.

Stéphane Richard estuvo al frente de Orange durante los últimos 11 años, su último cargo fue como presidente y consejero delegado. Ahora deberá cumplir un año de cárcel suspendida y cubrir una multa de 50 mil euros por complicidad en el mal uso de fondos públicos cuando era el jefe de gabinete de la Ministra de Finanzas, Christine Lagarde, en 2008.

El fraude inició cuando el millonario Bernard Tapie mantenía una disputa con un banco estatal por la venta de Adidas en 2013. Lagarde intervino y ordenó un acuerdo extrajudicial, con jueces que dictaminaron que Tapie debía recibir 403 millones de euros (453 millones de dólares) en daños del estado francés. Sin embargo, el proceso tuvo muchas irregularidades y se ordenó una investigación sobre el papel de Lagarde, aunque más tarde se le nombró “testigo asistida”.

En 2019, Stéphane Richard fue absuelto de estos cargos, pero el fallo de esta semana revierte esa decisión. “Cometió un delito grave al favorecer los intereses de Bernard Tapie en detrimento de los del Estado”, indicó la jueza Sophie Clement.

En una declaración, Richard manifestó su rechazo absoluto a las acusaciones, asegurando que no tienen ningún fundamento de hecho, por lo que llevará su apelación ante el Tribunal Superior de Justicia francés.

“Les recuerdo que fui absuelto en primera instancia por la Corte. Durante el proceso, los cargos han pasado de fraude a complicidad en fraude y ahora a complicidad en el mal uso de fondos públicos, lo cual es incomprensible e injusto (…). Sólo llevé a cabo una decisión ministerial por la cual Lagarde asumió la responsabilidad y fue declarada culpable de negligencia simple”, señaló Richard.

En cuanto a Orange, el director Ejecutivo manifestó su deseo de garantizar la gobernanza del grupo, aunque ahora la Junta Directiva deberá apresurar el proceso de selección del reemplazo.

Por otro lado, el Ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, ha declarado que los jefes de empresas estatales deben renunciar si son condenados por un delito. Cabe mencionar que el Estado francés tiene una participación combinada del 23 por ciento en Orange.