Cerrar la brecha digital en México, detonador de crecimiento económico

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TecReview Laura Brugés

Imagina no estar conectado a internet. Se lee difícil, ¿verdad? Entre nuestras actividades cotidianas está buscar información en Google, comunicarnos a través de redes sociales o por plataformas de mensajería, enviar y recibir correos electrónicos. Ahora, con la pandemia, nos acostumbramos a las videoconferencias, pasar más horas en consolas de videojuegos o hacer compras en línea a través de aplicaciones o la web. Pero, no todos tienen las mismas oportunidades, por eso te contamos de la brecha digital en México.

¿Cómo es la brecha digital en México?

No todos los hogares, ni todas las empresas, ni todos los territorios, gozan por igual de acceso a conectividad a través de internet.

Es por eso que, desde hace varios años, los estudiosos de las tecnologías de la información y comunicaciones acuñaron el término de brecha digital.

Este es un concepto que ha evolucionado con el tiempo, pero se refiere –en un primer grado– a la falta de acceso a conexión de internet, a velocidades adecuadas y a dispositivos tecnológicos que permitan explotar esa conexión. En un segundo grado, a la falta de habilidades para aprovechar plenamente los beneficios del acceso a internet y a tecnologías, una vez resueltos esos problemas.

Por eso, en Tec Review platicamos con especialistas de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), firma de consultoría estratégica, dimensionamiento e investigación en mercados de comunicaciones (telecomunicaciones y radiodifusión), infraestructura y tecnología.

Ernesto Piedras, CEO y director general de The CIU comenta que, así como hoy es imposible concebir la vida humana sin agua o la vida económica sin electricidad, la principal brecha de desarrollo actualmente –entre personas y países– es la brecha de conectividad o digital.

Por eso, la reforma en telecomunicaciones de 2013 estableció el derecho a la conexión a internet y a la banda ancha.

“Quizás sea un error haberlo establecido como derecho a la banda ancha, porque es un concepto que va cambiando conforme avanza la tecnología y habría sido mejor establecerlo como derecho a la conectividad. En los 90, la banda ancha era teléfono con aquel sonido famoso fastidioso. Hasta hace tres o cuatro años, banda ancha era tener dos megas de velocidad. Hoy banda ancha es a partir de 10 megas. Mañana no sabemos cómo se definirá”, dice.

Piedras explica que la brecha digital en México se da en dos ámbitos: en empresas y en hogares.

En empresas

Piedras afirma que la conectividad es fundamental, porque la competencia en los negocios no se da solo a escala local o nacional, sino a nivel mundial.

De acuerdo con los Censos Económicos 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de cuatro millones 776,000 864 unidades económicas que existen en el país, solo 20.74 % reportaron tener acceso a servicio de internet.

Pero, esta proporción cambia conforme al tamaño de la empresa. Si es micro (de 0 a 10 empleados) el porcentaje de acceso es de 17.38 %, proporción que se eleva dramáticamente cuando la empresa es pequeña (11 a 50 empleados) con 81.48 %, llegando a 93.95 y 92.69 % para los casos de las empresas medianas (51 a 250 empleados) y grandes (251 y más empleados), respectivamente.

En cuanto a uso de equipo de cómputo, el propio Censo Económico arrojó proporciones similares a las descritas para el caso de internet: 23.34 % de las unidades económicas lo utilizan, pasando de 19.99 % en las microempresas hasta 93.43 % en las empresas grandes.

“Esta radiografía es grave porque el 95 % de las empresas mexicanas son micronegocios, lo cual habla que una minoría de compañías tiene acceso a internet. Las empresas grandes saben que pueden competir al tú por tú con empresas de otros países por su gran conectividad, pero las micro están en total desventaja en un mundo globalizado en los negocios”, explica.

En los hogares

El segundo componente de la brecha digital, tiene que ver con la falta de acceso a conectividad de personas y hogares, en lo cual México tiene retos que vencer.

El reciente Censo de Población y Vivienda 2020, también del Inegi, mostró que 52.1 % de las viviendas en México cuenta con servicio de internet, proporción que esconde diferencias regionales.

Mientras en la Ciudad de México y Nuevo León los porcentajes llegan a 76 y 70 %, respectivamente, en Chiapas y Oaxaca son de 22 y 29 %.

En cuanto a dispositivos tecnológicos para la conectividad, esta encuesta mostró que solo 37.6 % cuenta con al menos una computadora, laptop o tableta, pero ese porcentaje se eleva a 87.5 % cuando se trata de teléfonos celulares.

Smartphones para cerrar la brecha digital

Samuel Bautista, analista de The CIU, explica que las brechas en las proporciones de acceso a dispositivos tecnológicos son parecidas en el país, lo cual está relacionado con los niveles de desarrollo de las regiones, es decir: conforme más desarrolladas, mayor conectividad y viceversa.

Pero, dice que los smartphones son un factor que está reduciendo la brecha digital, porque con ellos ya se tiene acceso a internet, lo cual permite experiencias de usuario como acceso a búsquedas de información, a redes sociales y al correo electrónico.

Sobre este tema, Ernesto Piedras dice que la pandemia dio un empujón digital, lo cual, obligó a las personas a hacer un esfuerzo social importante en varias dimensiones y uno de ellos fue aumentar la compra de estos teléfonos inteligentes.

Dice que ahora hay más líneas móviles que personas en México, lo que significa que la llamada teledensidad móvil ya rebasó el 100 %.

Mejores teléfonos

También, comenta que hay 115 millones de smartphones en un total de 126 millones de personas, lo que implica que nueve de cada 10 mexicanos cuenta con un teléfono inteligente.

Piedras expresa que este fenómeno se complementa con la calidad de los teléfonos que se están adquiriendo, pues hace tres años, dos de cada tres smartphones eran de gama baja, es decir, con procesadores limitados, con pantallas de baja resolución, con incapacidad de expandir su memoria.

Ahora, las cosas son diferentes: 76 % de los smartphones (tres de cada 4) son de gama alta, por lo que se le ha dado la vuelta a la calidad, porque ya son celulares que se pueden usar para un mayor uso de acceso a internet.

Piedras, agrega que si bien 82 % de las líneas móviles son prepago, desde hace tres o cuatro años esos tipos de líneas no tenían navegación por internet, pero ahora ya hay planes para navegar a precios bajos.

“Esto se ha visto reflejado en el tráfico de datos desde los smartphones, que se ha multiplicado por siete en tres años. Ahora, la navegación por teléfono es 4 GigaBytes (GB) al mes, cuando hace tres años era sólo de medio GB. Sí hay grandes diferencias por edades, un millennial puede llegar a consumir 14 GB al mes, y quizás alguien de edad avanzada cero GB, pero el promedio nacional es que navegamos 4GB al mes”, expresa.

¿Qué hacer para cerrar la brecha digital?

Ernesto Piedras añade un dato revelador sobre el impacto económico de ampliar la conectividad digital en México:

Si aumenta 10 puntos porcentuales la penetración de la banda ancha en el país, el PIB de México crecería 0.92 puntos porcentuales más que lo actual, es decir, casi 1 % adicional al crecimiento tradicional, por lo que cerrar la brecha digital representa un motor de desarrollo nacional.

Cómo cerrar la brecha digital en México

Éstas son las recomendaciones de The CIU:

  1. Fomentar la competencia para que más empresas inviertan en telecomunicaciones y puedan traer tecnología que permitan que otros ciudadanos accedan a ella a precios competitivos.
  2. Que el gobierno pueda compensar lo que el mercado no puede hacer: coordinar acciones conjuntas a través de una agenda digital nacional, en la cual dé incentivos para que las empresas alcancen determinados niveles de cobertura o lleguen a zonas de difícil acceso, además de las zonas que puedan ser rentables.
  3. Para que exista un mayor involucramiento de los mexicanos en el proceso de reducir la brecha digital, además de dotar de mayor infraestructura y conectividad, también es importante el desarrollo de las capacidades tecnológicas de los individuos. Esto significa que, entre más personas se involucren en el aprendizaje en torno al uso de las nuevas tecnologías y mejorar las habilidades digitales desde los jóvenes hasta adultos mayores, permitirá que la brecha de habilidades no se amplíe cuando lleguen nuevas tecnologías.

Sobre esto último, Ernesto Piedras señala que cerrar la brecha digital es un proceso continuo, porque aun en el supuesto ficticio de que todas las casas y empresas del país tengan acceso a internet y que todas las personas tuvieran un smartphone o computadora con acceso a la red, la propia innovación tecnológica hará que vayan quedando obsoletas las velocidades de navegación.

Cabe mencionar, que antes la banda ancha era de dos megas, ahora se puede tener acceso a más de 10 megas, mañana con el 5G, el estándar será superior.

Piedras concluye que se debe aprovechar el empujón digital que dio la pandemia para que las personas mejoren sus habilidades digitales tanto para el mercado laboral como para la educación y otros ámbitos de la vida diaria.

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