Ciberseguridad: excluyen a Rusia en cumbre organizada por Estados Unidos

Rusia es el tío incómodo que no fue invitado a una reunión virtual de 30 países, que tiene como objetivo combatir la creciente epidemia del ransomware y otros delitos cibernéticos.

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Como ya hemos informado, la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está bastante preocupada por el aumento en los ataques de ransomware y ciberespionaje.

Desde que Biden asumió el cargo, las campañas de ransomware amenazaron con desestabilizar el suministro de energía, alimentos e incluso redes gubernamentales y privadas de Estados Unidos.

Por esta razón, la Casa Blanca convocó esta semana a un grupo de 30 países para discutir sobre el desarrollo de nuevas estrategias de ciberseguridad que permitan a las naciones contrarrestar la amenaza.

Entre los países invitados se encuentran India, Australia, Gran Bretaña, Alemania, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bulgaria, Estonia, Francia, República Dominicana, México, Nueva Zelanda, Singapur, Kenia, Sudáfrica y la Unión Europea.

Sin embargo, Estados Unidos dejó fuera a Rusia, un jugador clave que alberga a muchas de las pandillas de cibercriminales detrás de los ataques de ransomware masivos. De hecho, algunos funcionarios estadounidenses dicen que estas bandas operan bajo la aprobación tácita del Kremlin, pero no son controladas directamente por el gobierno.

Si bien la exclusión de Rusia refleja la tensión en las relaciones entre Moscú y Washington, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, dijo que las discusiones con Rusia sobre el tema de ransomware están en curso, dirigidas por un grupo de expertos. Y aseguró que el país “ha tomado medidas iniciales para abordar los problemas que se plantean”. No fueron reveladas las medidas que está tomando el gobierno de Vladimir Putin.

Las discusiones que iniciaron el miércoles 13 de octubre abordaron temas como el uso indebido de Bitcoin para el lavado en pagos de rescate, enjuiciamiento de los criminales, el uso de la diplomacia para contrarrestar los ataques, así como estrategias para ayudar a las naciones a resistir mejor las campañas del cibercrimen.