En Brasil, investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) utilizaron células sanguíneas humanas para desarrollar organoides hepáticos, es decir, mini hígados.

Los mini órganos realizan las mismas funciones que un hígado normal: sintetizan proteínas, almacenan y secretan sustancias únicas del órgano, como la albúmina. Pero su apariencia es diferente de un órgano tradicional.

Para producir los hígados, los científicos utilizaron muestras de sangre de tres voluntarios. Las células sanguíneas se reprograman para convertirse en pluripotentes, lo que significa que pueden “transformarse” en cualquier otro tejido humano (una característica típica de las células madre). Se diferencian en células hepáticas y se mezclan con la biotinta de la impresora.

Recomendado: Estudio del Corazón demuestra que el Apple Watch puede detectar latidos irregulares con precisión

3D

La gran innovación del grupo de brasileños es cómo incluir estas células en tinta. Por lo general, las impresoras 3D imprimen celdas individualizadas, que terminan dañando el contacto entre ellas y haciendo que pierdan funcionalidad.

Los investigadores desarrollaron una técnica que agrupa las células antes de que se mezclen con la biotinta en esferoides pequeños. Estas agrupaciones celulares aseguran que no se pierda el contacto entre ellas. Por lo tanto, el cuerpo puede funcionar mucho más tiempo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here