Colombia | Conectividad, dominancia y 5G, los pendientes de MinTIC

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Karen Abudinen, quien renunció ayer, asumió como ministra de las comunicaciones en mayo del 2020, tras la renuncia de Sylvia Constaín.

Entre las tareas que tenía estaba el despliegue de redes en Colombia para cerrar la brecha digital y la meta de llegar a la penetración del 70% de Internet en el país.

La salida de Abudinen se da después de la polémica que generó la adjudicación del contrato a Unión Temporal Centros Poblados, que presentó garantías falsas en la firma del contrato, al que finalmente se le declaró su caducidad.

El proyecto buscaba conectar a Internet por 11 años a 7.277 colegios en zonas rurales del país en 15 departamentos: Amazonas, Arauca, Bogotá, D. C., Bolívar, Boyacá, Casanare, Cauca, Chocó, Cundinamarca, Magdalena, Nariño, Putumayo, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Vichada.

Tras la adjudicación de ese proyecto de $1 billón a la Unión Temporal Centros Poblados, se entregó un anticipo de $70.000 millones con este fin, y luego se empezaron a conocer faltas en los compromisos asumidos.

La segunda parte de este contrato le corresponde a Comcel S. A. (Claro Colombia), que contempla 7.468 centros digitales en Antioquia, San Andrés, Atlántico, Caldas, Caquetá, Cesar, Córdoba, Guainía, Guaviare, Huila, La Guajira, Meta, Norte de Santander, Santander, Sucre, Tolima y Vaupés. Es importante aclarar que en este contrato no se han registrado irregularidades.

“Hoy me retiro adolorida por las circunstancias que el país conoce, pero con la tranquilidad del deber cumplido. Procedí con honradez y transparencia. Los que hoy se satisfacen lanzando humillaciones en mi contra, algún día, cuando se imponga la verdad en todo su esplendor, reconocerán su error”, señaló la Abudinen al presentar su renuncia irrevocable.

Además señaló que tiene la esperanza de que en los próximos días la admnistración de justicia tome las decisiones pertinentes contra quienes defraudaron a la sociedad. “Los autores de este episodio tienen que ser sancionados ejemplarmente”, apuntó.

Gale Mallol, presidenta de la Asociación de Operadores de Tecnologías de Información y Comunicaciones, Asotic, señala que entre los pendientes que deja la Ministra hay muchos temas.

“Por ejemplo, qué va a pasar con Centros Poblados, qué condiciones continuará ETB ese contrato, qué va a pasar con los recursos que iban a ser utilizados para conectividad por cuenta de las obligaciones por cumplir, cómo se van a continuar los proyectos de conectividad rural y qué va a pasar con las mesas de trabajo de derechos de autor”, precisa.

A esto hay que sumarle también la subasta de 5G que estaba pendiente, la declaración de dominancia de Claro en los servicios móviles y las implicaciones que tendrá el tema para el sector, los cumplimientos de los operadores tras la subasta de 700 en 2019, los topes de espectro y también el despliegue de las redes 4G en el 70% del país.

“Desde Asotic, lamentamos mucho la situación que enfrenta nuestro sector, máxime en estos momentos que por cuenta de la pandemia se evidenció la necesidad de acompañar transversalmente la reactivación económica del país.Desafortunadamente, estas circunstancias frenan las inversiones y retrasan los procesos para poder cumplir la meta propuesta de tener un país conectado”, apuntó.