Colombia | Los lujos de Emilio Tapia con el contrato MinTIC: mansiones y el negocio de un avión privado

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Infobae

Pese a estar condenado por el Carrusel de la Contratación en Bogotá, Emilio Tapia se movía libremente por el país y logró adjudicarse en tercera persona el polémico contrato por 1,2 billones de pesos entre la Unión Temporal Centros Poblados y el Ministerio de las TIC. Al igual que en su primera captura, el llamado ‘zar de la contratación’ había empezado a abastecerse de lujos como mansiones en Antioquia o un avión propio para sus viajes personales, presuntamente con el dinero destinado a proveer internet a los colegios rurales de 15 departamentos del país.

A través de varias compañías fachada y familiares, Tapia manejó antes de 2014 los sobornos y dineros desviados de la construcción de la Troncal de la Calle 26 de Transmilenio en Bogotá. En esa ocasión, la Fiscalía encontró bienes como casas, fincas y predios en Córdoba, Cartagena y a las afueras de Bogotá, además de un caballo de cerca de mil millones de pesos, un Audi y camionetas blindadas, habría invertido también en aviones, helicópteros y yates.

Esa ostentación a la que estaba acostumbrado, tampoco habría estado lejos en el contrato de la Unión Temporal Centros Poblados con el MinTIC, por el cual fue capturado y señalado como el cerebro detrás de la operación, tanto para quedarse con la adjudicación con documentos falsos como conseguir un anticipo que, aparentemente, habría sido desviado.

De acuerdo con el diario El Tiempo, Tapia ordenó el giro de 150.000 dólares a la compañía 2wings Aircraft, ubicada en Florida, Estados Unidos, dedicada a comercializar partes para aeronaves. Según el testigo Juan Carlos Cáceres, el dinero salió de los 70 mil millones de anticipo que entregó el MinTIC por el contrato con Centros Poblados.

Personas cercanas al caso relataron al diario que la compañía realizó viajes chárter para Tapia en Colombia incluso uno para su familia a Miami. Sin embargo, con el negocio Tapia también buscó adquirir un jet ejecutivo para desplazarse por Estados Unidos, Centro y Sur América.

El negocio llama la atención justamente porque Emilio Tapia se encuentra condenado por el Carrusel de la Contratación y lavado de activos y aún debe parte de su condena. Aún así se habría desplazado con libertad para adelantar las jugadas en el contrato de Centros Poblados por el que se encuentra ahora capturado.

En uno de esos viajes en una avioneta privada, el ‘zar de la contratación’ llegó a Rionegro, Antioquia, este año para buscar una casa, según confirmó el diario El Colombiano. Tapia quería comprar o alquilar una propiedad en Llanogrande, que tuviera espacio para escoltas y contara con pesebreras.

Las mismas prácticas que le fueron identificadas por las autoridades a mediados de 2014 cuando se le seguía el proceso por el Carrusel de la Contratación, cuando también invirtió dinero en amplias propiedades, asistía a cabalgatas, compraba caballos y se desplazaba en aviones privados de alquiler.

De acuerdo con el diario antioqueño, Tapia consiguió una casa en el condominio El Tablazo, avaluada por encima de los 1.500 millones de pesos. Sostuvo una cita en ese inmueble con Juan José Laverde, capturado por haber sido funcionario de Rave Compañía de Seguros, y Jorge Alfonso Molina García, quien habría tramitado la garantía falsa.

Pero esa no fue la única vivienda de Tapia en Medellín, también habría conseguido una en el exclusivo sector de El Poblado, en el conjunto Castellazo, donde sostuvo otras reuniones relacionadas con el contrato de Centros Poblados y el MinTIC, como el cerebro tras la operación.

Molina, que fue el testigo que declaró sobre esas propiedades en medio del proceso, señaló que las dos eran de similares características arquitectónicas y las definió como “muy bonitas, muy lujosas”, además aseguró que había escoltas en el exterior.