Colombia | ‘Mi apellido no puede ser utilizado para degradarlo, eso es un crimen’

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A través de sus redes sociales, la ministra de las TIC, Karen Abudinen, le solicitó a la Real Academia Española (RAE) desmentir el sinónimo de su apellido (‘abudinear’, ‘abudinar’) con los verbos robar y estafar.

“Le he solicitado a la @RAEinforma que se pronuncie públicamente y desmienta lo que en redes y en algunos medios colombianos se afirma. Mi apellido y el de ningún ser humano puede ser utilizado para degradarlo, eso es un crimen. #SeguimosTrabajando”, escribió la ministra frente a la documentación de estos verbos por parte del órgano rector de la lengua española.

Según la ministra, esto es un atentado contra su nombre, creado por “jaurías digitales para incubar falsas creencias”, situación que afecta también a miembros de su familia.

“¿Imaginan el daño que le hacen a los miembros de mi familia entre los que hay menores de edad? ¿Son las redes sociales las que sentencian en Colombia? ¿Este es el resultado de actuar en contra de los corruptos? #SeguimosTrabajando”, continuó la ministra en un hilo de comentarios.

Cabe señalar que la RAE (Real Academia de la Lengua) en ningún momento hizo oficial el ‘verbo’ que le fue consultado, ni piensa incluirlo en ninguno de sus diccionarios. Tan solo respondió a una de las muchas consultas de Internet sobre el lenguaje y encontró que en redes sociales en Colombia las palabras ‘abudinear’ y ‘abudinar, derivadas del apellido del apellido de la Ministra de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Karen Abudinen, se estaban usando en redes sociales en el sentido de “robar” y “estafar”

“Se trata de un derivado verbal formalmente posible, creado recientemente con intención humorística y despectiva a partir del apellido de una política colombiana. Por su significado y por los textos en que se emplea es transitivo”, explicó la RAE en sus redes sociales.

La ministra ha sido cuestionada por el pago de 70.000 millones de pesos de anticipo por un contrato suscrito entre el Fondo único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y Centros Poblados. Este debió garantizar la conexión de 7.000 escuelas rurales a Internet, pero fue declarado caduco sin que se viera realizado su objetivo. Esto ha llevado a Abudinen a enfrentar un debate de Moción de Censura y una investigación disciplinaria de la Procuraduría.