Congreso de Perú insiste y aprueba elevar la velocidad mínima de Internet

A pesar de las observaciones del Ejecutivo y de la industria, el Pleno del Congreso dio su visto bueno a un dictamen de insistencia para aumentar a 70% la velocidad mínima garantizada a los usuarios.

527

Con 111 votos a favor, una abstención y ninguno en contra, el Pleno del Congreso de Perú aprobó el dictamen de insistencia sobre el proyecto de ley que eleva la velocidad mínima de Internet que los proveedores deben garantizar a los usuarios.

La nueva ley aumenta el nivel mínimo de rapidez al 70 por ciento, ya que la normativa actual establece que los operadores de telecomunicaciones tienen la obligación de brindar al menos el 40 por ciento de la velocidad ofrecida en los contratos a los consumidores.

El Congreso ya había dado su visto bueno al dictamen a principios de este año; luego, el Ejecutivo lo regresó con una serie de observaciones. Tras un nuevo análisis, los legisladores aprobaron por insistencia la ley sin modificar los principios esenciales.

Pese a las objeciones de la oficina presidencial y las de la industria que alertaban los efectos contraproducentes del proyecto, el Congreso decidió avanzar en el dictamen. En este caso, según los trámites legislativos, le corresponde al presidente del Congreso promulgarla.

La iniciativa determina que se creará un Registro Nacional de Monitoreo y Vigilancia del servicio de Internet, que estará a cargo del organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), y servirá para vigilar el cumplimiento de la entrega mínima de velocidad.

A partir de la publicación de la ley, el Osiptel tendrá 60 días para adecuar o emitir las normas necesarias para que los proveedores del servicio de Internet cumplan con el nuevo umbral de rapidez mínima garantizada.

También lee: Para telcos es técnicamente imposible nueva regulación de velocidad mínima de Internet en Perú

De acuerdo con el documento, algunos de los objetivos del dictamen es promover la competencia en el mercado, la calidad, las inversiones, el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones y proteger a los consumidores.

Sin embargo, la normativa ha sido muy controvertida y ha despertado el desacuerdo tanto del sector público como el privado. Cuando se estaba discutiendo la iniciativa, la GSMA, una asociación de operadores móviles, advirtió que la exigencia legal de garantizar una velocidad mínima del 70 por ciento representa una barrera para la expansión de los servicios móviles, y la Asiet alertó que incluso afectaría la asequibilidad del servicio de Internet.

Ayer, tras conocer la aprobación del Congreso, el exdirector General de Políticas y Regulación en Comunicaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, José Aguilar, dijo en su cuenta de Twitter que la ley propiciará que las inversiones del sector se desvíen de las zonas rurales, ya que las empresas tendrán que gastar más en fibra óptica, y existe el riesgo de que se brinde menor velocidad de Internet por las tarifas actuales.

También el presidente del Consejo Directivo del Osiptel, Rafael Muente, advirtió hace unos meses a DPL News que la normativa podría provocar que los costos del servicio de Internet suban en detrimento de la economía de los ciudadanos.