La República-Tatiana Arango M.

A pesar de que Mauricio Ramos, CEO de Millicom, señala que las condiciones de TigoUne para jugar en el mercado son todavía inequitativas, también resalta que iniciativas del Gobierno, como ponerle fecha a la subasta de 700 MHz pueden corregir este problema para que avancen en su misión de construir autopistas digitales. Sobre este tema, sus inversiones en el territorio nacional y sus compras recientes en la región, habló en entrevista con LR.

¿Cuáles son los principales inconvenientes del sector de telecomunicaciones en el plano local?
Aquellos que piensen en TigoUne como una empresa celular, de televisión por cable o de banda ancha del hogar, están perdiendo la noción del sentido de esta empresa. Nuestra misión es construir autopistas digitales, porque hay que tener en cuenta cómo es de importante el desarrollo de la infraestructura digital para el desarrollo de la economía. Sin puertos y sin autopistas uno no se desarrolla. Estamos en el Siglo XXI donde en Davos le llenan la cabeza de la economía digital. Pero nadie habla de la infraestructura digital; es como si no se necesitara construirla o se construyeran solas.

La penetración de banda ancha fija en Colombia no llega ni siquiera a la mitad. Eso quiere decir que uno de cada dos colombianos está conectado a una banda ancha robusta. Eso significa que las autopistas digitales no están construidas. Y en lo móvil, yo me cansé de oír que está 100% penetrado. El número de usuarios que usa un teléfono 4G, que es una red robusta, es 29%, solo una de cada tres personas.

¿Cuáles son los planes de TigoUne en Colombia?

La oportunidad y la responsabilidad está ahí: construir esas autopistas digitales. Por eso, empezamos a construir hace tres años esas redes de 4G. En los últimos tres años hemos construido redes 4G que cubren 65% de la población en todos los países en los que operamos. En cuanto a la penetración de banda ancha fija, cuando salimos a construir teníamos seis millones de hogares, y hoy tenemos cuatro millones de hogares más que tienen disponibilidad de acceso a banda ancha.

Hemos dicho que queremos que esa cifra sea entre 15 y 16 millones en el mediano plazo y estamos sumando un millón de hogares con banda ancha fija en Colombia todos los años. Este es el plan de construcción de fibra más amplia que hay en América Latina.

Ustedes acaban de adquirir cuatro operaciones. ¿Tienen pensado entrar en nuevos mercados?

En los últimos años hemos vendido Uganda, Senegal, Ghana y Congo, y nos hemos volcado a construir estas autopistas digitales porque nuestra casa es América Latina. Tenemos una visión clara de que en todos los mercados en los cuales operemos es esencial tener una red móvil y una red fija porque el usuario crecientemente va a querer un operador que le resuelva su conectividad en el lugar en el que está con buen WiFi, robusto, con amplias velocidades, y con múltiples dispositivos conectados, y que cuando salga de su casa tenga esa misma conectividad robusta.

Por eso, cuando tuvimos la casa en orden, salimos de compras a Panamá y adquirimos la mejor empresa de banda ancha y cable de Panamá, 70% de market share, solo fijo. Con eso, Millicom queda conectando a todos los países de Centroamérica y nos hacemos a una red fija que nos permite a los empresarios colombianos, que nos hemos venido desplegando por la región, darles servicios de empresas no solo en Colombia y Centroamérica, sino también a Panamá.

Por eso, hace dos semanas, apalancándonos en el proceso de venta de activos de Telefónica, compramos activos de Nicaragua, Costa Rica y Panamá: nos suma móvil a Panamá, a Nicaragua y a Costa Rica. Y nos vuelve el operador número uno o número dos en todos los mercados en los que operamos.

En estos momentos, no nos interesa mirar más países, porque acabamos de comprar el equivalente al 50% de nuestra capitalización de mercado, Equity; son cuatro nuevas operaciones, una integración masiva. Por eso tenemos que consolidar nuestra posición en los mercados. Esto te explica por qué salimos a la bolsa de EE.UU., para financiarnos.

¿Tienen entre los planes en el mediano plazo ser los líderes del mercado local?

Tenemos una visión estratégica en la que vamos a dar redes fijas y móviles de alta calidad a estos países, con alta velocidad, servicio al cliente integrado. No tenemos ambición alguna de ser el número uno, mientras seamos el número uno o número dos, porque lo importante es ser el número uno en la preferencia y en la mente del cliente. Medir quién es más grande que el otro es equivocarse y no satisfacer al cliente.

En Colombia tenemos una visión país con gran confianza y optimismo, a pesar de estar en un sector de las telecomunicaciones que en los últimos tres años no ha crecido. Eso es un problema de largo plazo. Un sector que no crece es un sector que no puede financiar su desarrollo. No obstante, es una situación de corto plazo que va a ser resuelta. Nuestra visión de largo plazo de Colombia es optimista porque este es un país estable, con una clase media creciente. Se nos olvida que en los últimos 15 años la clase media creció de ser 15 % a ser el 30% y eso va a continuar creciendo porque somos dinámicos y ese es el negocio, son nuestros consumidores.

¿Cuánto han invertido en sus proyectos?

¿Qué hemos venido haciendo? Hace cuatro años teníamos una cobertura 4G del 50%, un proyecto fundamentalmente antioqueño, hoy con una cobertura de 4G del 83%, eso es un proyecto país. Y los clientes eran menos de un millón, hoy son cercanos a los tres millones. En redes fijas eran tres millones de hogares, son cinco millones hoy con alta velocidad, con acceso a banda ancha.

Estamos construyendo en toda América Latina, un millón o 1,5 millones de hogares con disponibilidad de fibra, 40% de ellos en Colombia todos los años. Además de toda esta red, hemos lanzado innovaciones, como el acuerdo regional con Amazon, en Colombia hay más de 8.000 personas conectadas a Amazon Prime Video y nuestra apuesta es de largo plazo; lanzamos TigoOne TV, televisión de última generación y estamos aumentando las velocidades.

Eso es para mostrar que estamos comprometidos con Colombia. Vamos a seguir invirtiendo en red fija. Estamos destinando en Colombia US$1.300 millones desde 2015 en inversión de capital. Y queremos llevar nuestra red de 4G a 96% del país.

¿Cuáles son los puntos que destaca de la ley TIC?

Esto es una alianza entre lo público y lo privado para sacar adelante el desarrollo del país. Solo con esta credibilidad podemos decir que hay que mejorar ciertas cosas para que todo funcione. Estamos confiados en el largo plazo pero preocupados para que se den las condiciones para que el futuro se dé. Creo que el Gobierno del Presidente Duque empezó muy bien en lo que a este sector corresponde. Empezó muy bien con la ley de TIC. Hay que aplaudir a un Gobierno que dice que el sector de telecomunicaciones y que la economía digital es una prioridad para el país. Es entender que construir las autopistas digitales es prioritario para un país. Lo que dice el proyecto de ley es positivo también porque la creación de un regulador convergente es una forma elegante y proactiva de decir eliminemos la multiplicidad de regulaciones, el absurdo normativo que existe en este sector.

Esta ley está muy bien encaminada en ese sentido, el de eliminar trabas. Estas son inversiones de largo plazo. La ley tiene una visión acompasada con lo que ocurre en el resto del mundo y es que las licencias se otorgan por largo plazo. Colombia otorgando licencias por solo 10 años frena la inversión en el sector. Lo ideal es licencias ilimitadas que se renuevan o de por lo menos 30 años.

¿Apoyan la subasta de 700 MHz que se haría en el segundo semestre?

Total apoyo a la subasta de 700 Mhz. Colombia no se puede quedar atrás sin esto. Creo que el Gobierno poniendo esto como una necesidad de nuevo atina a lo que el país necesita, y nuestra función es ofrecer nuestro apoyo para que el país se desarrolle.

LOS CONTRASTES

  • JULIÁN CARDONAEXPRESIDENTE DE ACIEM Y EXPERTO EN TELECOMUNICACIONES“El Gobierno debe abrir todas las posibilidades para que pueda participar la mayor cantidad de oferentes en la subasta de 700 MHz. Esperar más podría causar un retraso enorme en el sector”.

Creemos que es una oportunidad para corregir una inequidad que le hace mucho daño al mercado. La función prioritaria de este nuevo regulador y del Ministerio es asegurarse que las condiciones son iguales para todos.  Y las condiciones de competencia han sido históricamente nocivas, detrimentales, inequitativas para TigoUne, que no tiene frecuencias bajas y en telecomunicaciones es salir a la carrera con una mano y un pie amarrados a la espalda. Porque si no tienes bandas bajas que propaguen la larga distancia, por cada antena que despliegue tu competidor tienes que desplegar tres.

Es labor esencial del Estado asegurar condiciones igualitarias de competencia y esa subasta lo hace. Eso debe nivelar la cancha para que compitamos bajo las mismas condiciones de igualdad.

¿Van a participar?

Estaremos de primeros siempre y cuando se corrija esto. No podemos negar que hay cosas que se pueden corregir y hay que hacerlo. Confío en que este gobierno va a corregir esta inequidad histórica. De lo contrario, la industria estará condenada al fracaso. Porque tiene un operador excesivamente dominante, que ha traspasado su dominancia de voz a datos. Esto es nocivo para el país porque absorbe todos los beneficios de la industria y limita la capacidad de inversión de los otros.

El país necesita una mejor estructura de industria, que sea más balanceada porque las inversiones que se necesitan para desarrollar la red de 700 MHz y la tecnología 5G requieren pesos pesados que estén dispuestos a invertir en el país.

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