Convergencia entre 5G y Wi-Fi mejorará la conectividad en hogares, empresas y lugares públicos

La WBA y la NGMN señalan que la industria necesita desarrollar una interfaz para garantizar la visibilidad de red y a la vez propiciar nuevos casos de uso.

887

La convergencia entre Wi-Fi 6 y 5G tiene el potencial para mejorar la conectividad al proporcionar servicios de red sin interrupciones, combinando el rendimiento y la confiabilidad de cada tecnología para impulsar la experiencia de los usuarios y habilitar nuevos casos de uso, ya que el tráfico de datos desde los teléfonos inteligentes también utiliza la conexión inalámbrica.

De acuerdo con el Libro Blanco de Convergencia RAN, elaborado por la Alianza de Banda Ancha Inalámbrica (WBA, por sus siglas en inglés) y la Alianza de Redes Móviles de Próxima Generación (NGMN), ambas tecnologías siguen una implementación paralela que plantea desafíos y oportunidades de negocio para los proveedores, pero antes se tendrían que definir interfaces de visibilidad de red para gestionar la transición de una a otra, y puedan complementarse e interactuar.

En el espacio público, 5G y Wi-Fi 6 tienen la capacidad de atender puntos críticos, donde el consumo de datos es más alto, sobre todo en ciudades con mayor densidad de población. Operadores y gobierno están implementando passpoint (cambio de punto de acceso) para que la navegación no se interrumpa e incluso los usuarios no requieran autenticarse por medio del SIM en el dispositivo.

A nivel empresarial, la confluencia de ambas tecnologías se puede utilizar para brindar conexión inalámbrica a usuarios finales, como empleados o visitantes, con la seguridad de que se cumplan las políticas que define una compañía. También posibilitará la disponibilidad de acceso neutral incluso en espacios cerrados, equilibrar la carga de tráfico y crear un entorno de conectividad multisitio.

Los beneficios igual podrían percibirse en los hogares, señala el estudio, ya que los consumidores pueden obtener múltiples redes inalámbricas, como Wi-Fi privado o comunitario, y a su vez una femtocelda de red celular, sin que la red doméstica se deteriore por el tráfico existente en la comunidad, gracias a la gestión de recurso y a la priorización de la latencia.

Antes de observar las ventajas de esta convergencia, los proveedores de servicios tienen que trabajar en la integración del acceso Wi-Fi 6 en los sistemas celulares 5G, como ya se ha hecho con los estándares anteriores de ambas tecnologías, a fin de administrar los puntos de anclaje, los mecanismos para la selección de acceso y la dirección del tráfico.

A medida que la tecnología avanza, las exigencias de velocidad, latencia, rendimiento, disponibilidad, entre otras, también aumentan, por lo que el trabajo conjunto de ambas es vital en la rentabilidad y el retorno de inversión de los operadores, indica el análisis de WBA y NGMN.