Costa Rica | Red 5G: Candidatos fustigan al Gobierno por falta de liderazgo

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CR Hoy Gerardo Ruíz

José María Figueres, de Liberación Nacional (PLN), Lineth Saborío, de la Unidad Social Cristiana (PUSC), Fabricio Alvarado, de Nueva República (PNR) y Rolando Araya, de Costa Rica Justa (PCRJ) coincidieron en que la falta de dirección del Gobierno ha creado una anarquía que tiene al país varado mientras el mundo avanza rápidamente hacia la 5G.

Para Fabricio Alvarado, el país está estancado por la falta de carácter del Poder Ejecutivo. Araya indicó que lo peor de la inacción es que ocurre en un momento crucial para la digitalización, acelerada por la pandemia del COVID-19 y recalcó que hay una falta de estrategia para caminar hacia el futuro de la conectividad.

Alvarado afirmó que, de ganar la Presidencia, inmediatamente va a subastar el espectro 5G para que los fondos que genere financien su Plan Esperanza, que consiste en conexiones cien por ciento de fibra óptica.

Araya, por su parte, consideró que esa ruta es la óptima para llegar a la Cuarta Revolución Industrial y cuestionó el papel que ha jugado el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en la postergación de la liberación del espectro 5G.

Figueres, por su parte, se inclina por utilizar los medidores de electricidad para llevar 1,7 millones de conexiones de banda ancha a igual número de hogares y empresas.

Para esto, plantea como indispensable una alianza entre el ICE y las 180 empresas que operan en el país en el campo de las telecomunicaciones.

Lineth Saborío, planteó la necesidad de una alianza entre el sector público y el sector privado para desarrollar la infraestructura necesaria para desplegar la 5G, debido al limitado espacio fiscal que tiene el Gobierno.

Para Welmer Ramos, candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC), lo que se requiere para impulsar la 5G es reformar leyes como la del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para desamarrar el proceso de toma de decisiones.

Empresarios piden país más barato

El presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica, Julio Castilla, pintó el grave panorama que enfrenta el empresariado para producir, debido a los altos costos a los que está sujeto por parte del Estado.

Castilla pidió a los aspirantes presidenciales definir cuáles son sus propuestas para abaratar Costa Rica.

Al respecto, Ramos contestó que la solución pasa por una reforma del Estado para hacerlo más eficiente, y una reforma del mercado para aumentar más la competencia como mecanismos para bajar los precios.

“Hay que devolver la capacidad adquisitiva de los ticos. Hay que hacer mercados más eficientes en todos los planos. No hay necesidad de más impuestos, sino de cobrar bien los que hay”, dijo el aspirante oficialista.

Para Fabricio Alvarado, lo imperativo sería no poner más impuestos, sino, buscar fuentes alternativas de ingreso para el Gobierno, como venta de activos ociosos, explotación responsable de recursos naturales, además de reestructurar unos $12 mil millones de la deuda pública.

“Debemos generar condiciones de seguridad jurídica y confianza para invertir y abrir nuevos negocios. El Gobierno debe ser facilitador y socio, además de liberar el bolsillo de los consumidores”, respondió.

Por su parte, Araya aceptó que el Gobierno es el mayor impulsor de la informalidad en el mercado laboral al cobrar altas cargas sobre la planilla para financiar a instituciones del sector social.

Y planteó el crecimiento del comercio electrónico como una ruta para bajar costos de varios productos y materias primas.

Por su parte, José María Figueres destacó que la forma de abaratar el país para los productores es lograr una alianza público-privada para impulsar el desarrollo nacional.

“Venimos de 8 años de una clara política antiempresarial en este país en todos sus extremos. Vamos a un gobierno business friendly para crear 500 mil oportunidades de trabajo. El Gobierno debe ser el que incentive la economía”, afirmó.

Además, planteó que un programa de recuperación de la competitividad nacional, un rebalanceo de cargas sociales, pues cree que no se puede competir con 59% de cargas sociales sobre la planilla y consideró que hay que bajar las tarifas eléctricas y poner al sistema financiero a favor del incentivo de la producción.

Para Lineth Saborío, lo primero que habría que hacer para abaratar el país es poner en orden las finanzas públicas, y manejar estas desde la evaluación por resultados.

“Lo primero es parar a los gobiernos gastones que nos ponen en situación una sumamente difícil. Debemos propiciar un ambiente propicio de seguridad jurídica, y que el Gobierno diga con claridad hacia dónde va”, explicó.