Me encanta iniciar esta colaboración con esta frase, aunque no es de mi autoría, de hecho la recibí hace unos días: “No hay crisis, hay cambios y el que no acepta los cambios, entra en crisis.” 

Estamos en una época de cambios. Es una realidad que no se trata de un sector, un país o un grupo de personas, afecta a 7 mil 625 millones de personas que viven en el mundo. Y eso implica cambios en todos los sectores económicos, incluidas las telecomunicaciones, medios y tecnología.

A principios de julio se publicó una colaboración, esta vez sí de mi persona en DPL News, Perspectivas 2020: Incrementar la colaboración pública-privada, donde abordé las estimaciones del Fondo Monetario Internacional y comente directamente: “estas proyecciones económicas del FMI me permiten visualizar un 2020 bastante complicado para los operadores móviles”.

Posteriormente, el equipo de DPL News presentó un análisis de las tendencias del mes de julio 2020, denominado Trends Julio/20: Covid-19 impacta ingresos de operadores. En ese documento se mostraron los resultados de los balances financieros del segundo trimestre de los principales operadores y empresas tecnológicas. América Móvil, AT&T, KPN, Millicom, Orange, Telefónica, Verizon y Vodafone presentaron números rojos.

Ahora bien, esto parece no acabar acá, no serán los resultados de un trimestre sino que al parecer se alargará varios de ellos e incluso me atrevería a pronosticar que finalizará al terminar el 2021. 

Sin embargo, para ser precisos y utilizar datos más confiables para la mayoría de los analistas, la calificadora de riesgo Moody´s disminuyó la calificación de riesgos del sector de telecomunicaciones en América Latina y el Caribe de “estable” a “negativa”.

Obviamente, esto refuerza el punto de que no es un operador en particular o un país, sino en mayor o menor medida los operadores de telecomunicaciones en general. El 7 de agosto Moody´s, desde sus oficinas de Sao Paolo, Brasil, comentó que “un crecimiento más suave y mayores inversiones obstaculizarán las ambiciones de flujo de caja más fuertes”. En pocas palabras, significa que las empresas enfrentan un panorama a corto plazo que les exigirá cambiar su estrategia.

Asimismo, Moody´s describe: “a largo plazo las telecomunicaciones de América Latina seguirán beneficiándose de los fundamentos positivos”, A buen entendedor, pocas palabras, dicen en mi tierra. Esto significa que en el corto y mediano plazo la situación seguirá siendo retadora, de ahí la advertencia de la calificadora a “negativa”, lo que implica que los operadores tendrán inconvenientes para obtener capital del mercado financiero para asumir inversiones o mejorar sus flujos de cajas.

Afortunadamente, se observa “un riesgo limitado a corto plazo de cambios regulatorios abruptos”, aunque enfatiza que “la propagación del coronavirus afectará los fundamentos de las empresas de telecomunicaciones”. La mayoría de los reguladores de América Latina y el Caribe están conscientes de esta situación, ellos han tomado decisiones para fortalecer la industria.

El inconveniente se encuentra en que América Latina es la región más afectada en cuanto al número de casos presentes de Covid-19. Este número alcanzó el 25 por ciento de los casos a nivel mundial. 

Como mencioné, existen estudios que afirmaban hace más de un mes que en octubre probablemente se tendrían que volver a tomar medidas más fuertes respecto al confinamiento, y que en esta ocasión se extenderá hasta abril de 2021. Ya estamos viendo en Europa el crecimiento de casos nuevamente en países como España, Alemania y Francia debido a la flexibilización por el verano.

Teniendo claro este panorama, los cambios no deben hacerse esperar, y volviendo a la frase inicial, tendrán que ejecutarse los cambios de forma rápida, acertada y consensuada para disminuir los efectos. Es necesario buscar medidas alternativas, fórmulas en muchos casos descartadas para sacar ventaja de la situación y disminuir el riesgo.

Volviendo al anuncio de Moody´s, declara: “Mientras tanto, en Brasil, la industria está mostrando una fuerza particular durante la pandemia con una tasa de penetración relativamente alta para los servicios 4G.” La penetración por personas de las redes 4G, tanto en servicios como en smartphones es parte de lo que permitirá a los operadores en Brasil sortear los efectos en la economía, reduciendo el impacto en sus resultados financieros.

Sin embargo, no es el mismo caso para el resto de países en América Latina y el Caribe, donde las redes 4G no tienen la penetración de personas similar a la de Brasil. Moody´s, como contraparte, menciona los casos de Argentina y México, donde ha calificado que “en Argentina la recesión y la alta inflación seguirán reduciendo el poder adquisitivo de los consumidores, lo que limitará el margen de las empresas para ajustes de precios. En México, el estrés económico compensará cualquier beneficio de un crecimiento exponencial temporal en el tráfico de datos durante el bloqueo”.

En definitiva, en ambos países seguirán creciendo las expectativas de un impacto “negativo” de los resultados. Esto se extiende a otros países de la región, en especial donde Telefónica ocupa una posición dominante en el mercado. Debido a que este operador presenta una situación particular en sus estados financieros, ya anunció la salida del resto de países en América Latina y el Caribe, pero está focalizando sus inversiones en Brasil y aún no recupera la confianza del mercado financiero, ya que el valor de sus acciones en bolsas han llegado a los mínimos históricos. De hecho, recientemente se anunció que José María Alvarez-Pallete adquirió 100 mil acciones de Telefónica.

En los próximos meses veremos los cambios que se generarán en esta situación. La mejor forma de afrontarla es siendo proactivos, colaborando y con esfuerzos público-privados. Todo dependerá de la racionalidad con que se aborde la situación en el corto, mediano y largo plazo.

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