Hace 50 años, en 1971, Intel desarrolló el primer microprocesador llamado 4004, que dio paso y sentó las bases de la computación moderna como la Nube, el Edge, el Internet de las Cosas, y casi todas las tecnologías que hoy en día conocemos.

Intel explica que los microprocesadores permiten la convergencia de los cuatro superpoderes tecnológicos que son la computación ubicua, la conectividad omnipresente, la infraestructura de la Nube al Edge y la Inteligencia Artificial, y crean un ritmo de innovación que, hoy más que nunca, avanza a gran velocidad.

De acuerdo con la compañía estadounidense, el microprocesador demostró que era posible construir circuitos integrados complejos y meterlos en un chip del tamaño de una uña. Asimismo, dice Intel, estableció una nueva metodología de diseño lógico aleatorio, una metodología en la que se basarían las siguientes generaciones de microprocesadores, antes de evolucionar para crear los chips que se encuentran en los dispositivos modernos de hoy en día.

“En 1970 estaba claro que los microprocesadores cambiarían la forma en que diseñamos los sistemas, pasando del uso de hardware al software. Pero la velocidad con la que los microprocesadores se desarrollaron con el tiempo y fueron adoptados por la industria fue realmente sorprendente”, comentó Federico Faggin, antiguo ingeniero de Intel que diseñó y produjo el Intel 4004, junto con Tedd Hoff y Stan Mazor.

Elizabeth Jones, historiadora de Intel Corporation, destaca que en la década de los 70 tener una calculadora de bolsillo simplemente era algo de ciencia ficción, sin embargo, el microprocesador de Intel permitió desarrollar no sólo eso, sino también los teléfonos, cámaras, reproductores de música, sistemas de geolocalización y mucho más.

“El 4004 fue sólo el comienzo, un comienzo lento. Una vez que los ingenieros de Intel mostraron cómo se podría utilizar la unidad central de procesamiento, los desarrolladores construyeron su legado, cada uno de los cuales desempeñó un papel en la reducción del tamaño del chip y en la mejora exponencial de la potencia de cálculo”, comenta Jones.

Intel señala que mientras el 4004 marcó el inicio de la era de la computación moderna mediante el diseño y la producción del primer microprocesador disponible en el mercado para una calculadora de escritorio, sus recientes procesadores Core de 12ª Generación marcarán el comienzo de una nueva era de la computación.

Detallan que la arquitectura híbrida de rendimiento de esta nueva familia representa un cambio arquitectónico que ha sido posible gracias a una estrecha coingeniería de software y hardware que ofrecerá nuevos niveles de rendimiento de liderazgo durante generaciones. Y con la investigación en campos como la computación cuántica, con la solución criogénica Intel Horse Ridge, y la computación neuromórfica, con el chip Intel Loihi 2 medio siglo después del Intel 4004, la empresa sigue innovando, explorando nuevos territorios y superando los límites de la informática.