A lo largo de la pandemia, el hogar se convirtió en el único lugar seguro para trabajar, estudiar, entretenerse y comunicarse, lo que generó una mayor demanda de conectividad durante el último año.

Los usuarios percibieron una baja de calidad ofertada por los servicios de conexión, como mayor inestabilidad y menor velocidad, una vez que hay cada vez más dispositivos inalámbricos conectados a nuestras redes domésticas.

Para la nueva normalidad, la necesidad de una excelente red doméstica es fundamental.  Hoy tenemos a disposición Wi-Fi 6 y 6E, tecnologías para solucionar los dos problemas principales que afectan este nuevo modelo de vida: la velocidad del servicio de Internet y la gestión de múltiples dispositivos conectados en el hogar, desarrollos que están listos para servir y mejorar la experiencia del consumidor.

En 1997, en los inicios de Wi-Fi, se usaba la banda de 2.4 GHz no licenciada, con una velocidad máxima teórica de 2 Mbps. En 2009, habilitaron la banda de 5 GHz para el estándar Wi-Fi 4, con una velocidad máxima teórica de 600 Mbps.

En teoría, en 1997 una película de baja calidad (700 MB) se tardaba en descargar seis minutos. En 2009, la misma película tardaba menos de dos segundos para descargar.

Sin embargo, en los últimos quince años y a pesar del aumento de dispositivos conectados y la descarga off-loading de redes 3G y 4G en Wi-Fi, el espectro libre disponible para esta tecnología no se incrementó.

La consecuencia es que la misma cantidad de espectro, pero con muchos más dispositivos conectados, impacta directamente en la latencia y velocidad de las conexiones, independientemente de qué servicio de Internet paguemos o qué tan moderno sea el hardware.

América Latina avanza decididamente hacia mayor espectro exclusivo para Wi-Fi

Hasta este momento, Chile, Brasil, Honduras, Guatemala y Costa Rica en América Latina, además de Estados Unidos y Canadá, ya optaron por darle todo el espectro disponible a la frecuencia de 6 GHz para Wi-Fi. Pero esta concesión aún se encuentra en consulta en México, Colombia y Argentina.

Mantener un solo estándar en todos los países de la misma región traerá beneficios para los usuarios, una vez que los dispositivos atenderán los mismos requisitos de uso, lo que facilita la implementación de tecnologías y la importación de nuevos equipos.

Más aún porque Estados Unidos, el mercado más grande de dispositivos Wi-Fi y país de origen de éstos en la región, asignó los 1,200 MHz para Wi-Fi 6.

📊 Infografía | La banda de 6 GHz para Wi-Fi 6 en el mundo ¿y 5G? (actualizada)

Se espera que la contribución del uso libre de la banda de 6 GHz vaya más allá de la resolución de la congestión de enrutadores de Wi-Fi disponibles actualmente en las residencias.

Es posible con el acceso a esa tecnología reducir la brecha digital de los países en América Latina, al mismo tiempo que se desarrollan y despliegan múltiples casos de uso en el sector productivo con impacto directo en el PIB de los países.

Hay expectativas de una impactante generación de valor económico. En México, por ejemplo, el uso no licenciado de la banda de 6 GHz generará aproximadamente 150 mil millones de dólares. Por su parte, la Dynamic Alliance Spectrum (DSA) estima que el valor económico generado en Brasil sería de 183 mil millones de dólares.

Según un estudio de DSA, si en Colombia se designa la banda de 6 GHz para uso no licenciado, se podría ahorrar en el gasto de telecomunicaciones para empresas, ahorro en la inversión de capital de operadores celulares y para los consumidores, beneficios en términos de bajo costo por Mbps y velocidades de banda ancha más elevadas.

Más de Carlos Rebellón | Wi-Fi 6E es el siguiente paso en la evolución de la tecnología Wi-Fi

Perú identificó la totalidad de la banda de 6 GHz (5,925-7,125MHz) para servicios fijos y móviles de telecomunicaciones para su uso en interiores. Así, se identifican 1,200 MHz para la banda Wi-Fi 6E.

En Argentina, la promesa es enorme, en especial cuando se considera cómo Wi-Fi de última generación podría revolucionar la actividad agropecuaria, conectando sensores, dispositivos, tractores y smartphones, aumentando aún más la productividad y considerando la gran industria local de cómputo que depende del avance de nuevas tecnologías para continuar ofreciendo equipos competitivos en el mercado de equipos conectados.

No sólo desde un punto de vista económico, sino también técnico y social, lo más conveniente sería permitir las operaciones de uso libre en todo el espectro de 6 GHz, ya que esto posibilitará tener un escenario de mayor armonización e impulsar las ventajas que traerá Wi-Fi 6 a la conectividad de los hogares, las empresas y las industrias.

La proyección es que durante 2021 la mayoría de los países que pertenecen a la Región 2 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que abarca todos los países de las Américas, optarán por el aprovechamiento no licenciado de la banda de frecuencias.

Muy probablemente en los próximos meses, aparte de las consultas que ya conocemos, países como República Dominicana, Ecuador, Panamá, Paraguay y Uruguay empezarán a estudiar el tema para avanzar hacia la asignación y regulación de la banda para el uso no licenciado.

Todo el movimiento de liberación de dicho espectro en la región es una gran revolución en materia de avances en el Internet inalámbrico.

Representa el reconocimiento de los países a la importancia de las redes Wi-Fi para la marcha de transformación digital de empresas y ciudadanos. Una buena conectividad Wi-Fi impacta nuestra vida cotidiana, nuestra calidad de vida y la competitividad empresarial. Será cada vez más importante para planificar el futuro.