DiDi comienza proceso para salir de la bolsa de Nueva York

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A menos de seis meses de haber iniciado su cotización en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), la plataforma de transporte DiDi anunció oficialmente que iniciará el proceso de desliste de sus títulos, y comenzaría el proceso de listado de acciones en la bolsa de Hong Kong.

Mediante un comunicado, DiDi anunció que su Junta Directiva había aprobado el proceso de desliste de sus títulos de la bolsa de Nueva York en favor de iniciar la cotización en la bolsa de Hong Kong. Los rumores de desliste habían comenzado desde julio, mismos que la compañía había negado, tras haber sido iniciado un proceso de regulación por parte del gobierno chino.

La firma señala que se buscará que los ADS (American Depositary Shares) cotizados en el NYSE puedan ser convertibles en acciones libremente negociables de DiDi cuando se encuentre cotizada en otra bolsa de valores “internacionalmente reconocida”. Sin embargo, no ofreció mayores detalles sobre el procedimiento o cuándo podría llevarse a cabo.

DiDi debutó en bolsa el pasado 30 de junio, cuando logró colocar sus títulos a 14 dólares cada uno, tras una recaudación total de 4.4 mil millones de dólares, ligeramente por arriba de las expectativas de la propia compañía, y convirtiéndose en la salida a bolsa más grande de un conglomerado chino desde el debut de Alibaba en 2014.

Actualmente, los títulos de la compañía registran una alta volatilidad, ya que después de hundirse a un mínimo de 6 dólares el viernes 3 de diciembre, después del anuncio de desliste, actualmente cotizan a un precio de 6.39 dólares, cerca de 5.3 por ciento por arriba del cierre anterior.

Unos días después del inicio de cotización en bolsa, el 2 de julio, de manera sorpresiva la oficina de la Administración del Ciberespacio de China (CAC) anunció una revisión amplia de las prácticas de privacidad y de manejo de datos de DiDi, por lo que ordenó la suspensión de la app de las principales tiendas digitales en China, y la prohibición de añadir nuevos usuarios a la plataforma. Posteriormente, el 9 de julio, la autoridad ordenó también la suspensión de otras 25 aplicaciones de la compañía de las principales tiendas.

Aunque no ha habido una postura oficial por parte de DiDi o por parte de las autoridades chinas sobre el objeto de la investigación, información de prensa apuntaba a la imposición de nuevas reglas de parte del gobierno chino sobre compañías de tecnología, en especial, aquellas que manejan grandes bases de datos, con información sensible y privada de ciudadanos chinos que podría ser accedida por autoridades de otros países.

Previo a la investigación de DiDi, otras compañías chinas como Tencent y Alibaba habían enfrentado nuevos procesos de supervisión de parte de las autoridades locales, quienes han iniciado una nueva campaña por una regulación más efectiva en protección de datos y medidas antimonopolio.

Full Truck Alliance, compañía china de logística y transporte de carga, además de la empresa de reclutamiento en línea Khanzhun, también fueron puestas a revisión por parte del CAC, luego de que ambas iniciaran sus procesos de cotización en el NYSE en junio del presente año.

La Full Truck Alliance ya estaría en proceso de iniciar la cotización de sus títulos en la bolsa de Hong Kong, donde buscaría levantar capital por hasta mil millones de dólares. La compañía comenzó a cotizar en el NYSE el pasado junio cuando recaudó 1.6 mil millones de dólares.

Un portavoz del regulador de valores de China indicó que se respetan las decisiones de las empresas sobre dónde cotizar sus acciones y consideró que la información sobre supuestas presiones del gobierno chino para obligar a sus empresas a deslistar sus acciones de Estados Unidos eran “completamente engañosas”, según información de Bloomberg.

La falta de claridad sobre el objetivo final de la nueva regulación iniciada por el gobierno de Xi Jinping sobre compañías de tecnología, ha dado lugar a múltiples versiones fuera de China, desde una mayor supervisión en las grandes cantidades de datos que manejan estas plataformas, hasta el redireccionamiento de fondos y talento desde compañías de software a otras industrias consideradas críticas, como la investigación de materiales y la fabricación de componentes.