El Tribuno

Huawei, el gigante chino de las telecomunicaciones que está en el ojo de la tormenta global, es el principal proveedor tecnológico de la red 4G de Argentina.

De hecho, es responsable por el 70% de la red nacional de Telecom y por el 100% de la ubicada en el AMBA. En el caso de Movistar, el core de su red móvil es también 100% de esta compañía china, lo mismo que la conectividad desplegada entre las provincias. Cuando se trata de Claro, la compañía posee extensiones de fibra óptica y de infraestructura de microondas también abastecidas por el mismo proveedor.

Además, un tercio de la fibra óptica de ARSAT ubicada en el centro del país es de Huawei, compañía que también tiene presencia en los nuevos despliegues que, de esa tecnología, encaran diversos cableoperadores en el país. Como se advierte, gran parte de las comunicaciones que se realizan en la Argentina pasan por el equipamiento de la mayor empresa de tecnología de China.

Los datos fueron provistos por fuentes relacionadas directamente con la compañía. Por su parte, los operadores móviles prefirieron no ahondar en esos detalles.

Eso sí, cuando hay que hacer demostraciones de las futuras redes 5G, ninguna duda en mostrar con qué proveedor encaran esas pruebas, en la Argentina y en el mundo. Este jueves Personal decidió mostrar la experiencia de su red 5G en un entorno real con tecnología Huawei, en el shopping DOT, en el barrio de Saavedra.

Efectos colaterales

Ante este escenario y la guerra tecnológica que, fronteras afuera libran China y Estados Unidos, ¿qué efectos colaterales podrían producirse en estas pampas?

“No se ve impacto hoy. Si hay un cambio de decisión en cuanto al proyecto tiene que ver más con el contexto electoral que con la situación global”, dijo al portal de noticias iProfesional, una fuente de la empresa que agregó: “En Argentina los negocios están realmente bien. Tenemos un contacto totalmente fluido con los operadores y no hay ningún cambio en los proyectos que se pueda relacionar de algún modo con el conflicto de China con Estados Unidos”. En estos días sí hubo consultas por parte de los operadores móviles hacia la compañía china sobre la situación, con el objetivo de comprender el panorama de manera directa. Pero nada más. Sin embargo, el tema es sensible. Tanto que nadie quiere hablar en on. Los consultados prefieren la reserva. Es que, en tiempos álgidos, es mejor observar y mantener el perfil bajo para prevenir cualquier tipo de consecuencia inesperada.

Hasta los organismos internacionales están evaluando la situación.

Ninguno ha manifestado su postura aún, aunque en las próximas semanas podrían comenzar a conocerse algunas de ellas.

Parte de la cautela reside también en que se trata de un conflicto que excede a la industria. No es que un proveedor acuse a otro por un tema en particular, o que una compañía quiera que otra eleve su perfil inversor en infraestructura. La cuestión política supera a lo demás.

El conflicto entre Estados Unidos y China con foco en Huawei tiene dos aristas: por un lado las redes de telecomunicaciones y por el otro los dispositivos móviles. El primero es el que más interesa a nivel local, puesto que la participación de la empresa china en el mercado móvil es de solo 4%, según datos de Carrier y Asociados.

“No es tan fácil cambiar una red por otra. A nadie le conviene esta situación. Lo único que genera un conflicto de este tipo es retrasar las decisiones de inversión que corren por cuenta de los operadores”, aseveró a iProfesional una fuente experta del mercado. El informante apuntó que las decisiones de inversión en infraestructura se toman a cinco años, de modo que cambiar de operador no es algo que se pueda hacer de un día para el otro.

Y esto es así porque, en muchas oportunidades, los mismos proveedores del hardware son los que financian parte o gran parte de esa inversión. “Estas decisiones pasan más por lo financiero que por lo tecnológico”, subrayó.

Es decir, golpear a Huawei no significa que su competencia -Ericsson y Nokia-Alcatel- termine beneficiada, sino que también reciben el impacto negativo, porque un escenario de incertidumbre solo retrasa las decisiones.

Los teléfonos

Aquí la historia es distinta. Huawei tiene una participación de mercado baja en la Argentina, en comparación con lo que sucede en el mundo y en la región. En el primer trimestre del año la empresa se convirtió en la segunda fabricante del mundo, detrás de Samsung, según datos de Counterpoint Research.

De esta manera, Apple quedó relegada al tercer lugar. A nivel regional, la empresa ostenta muy buenas cuotas de mercado, tal el caso de Colombia, donde es una de las líderes. Pero esa situación no se repite a nivel local. Como se dijo, su market share es de 4%. El año pasado la compañía encaró un nuevo proceso de negocio en el país, y producto de ello, dejó de ensamblar sus teléfonos en Tierra del Fuego. 

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