Dos caras de una tecnología: ¿qué es 5G NSA y 5G SA?

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Sólo la literatura y cinematografía futurista han logrado esbozar cuáles serían los más grandes inventos científicos y tecnológicos de la humanidad: los libros, por ejemplo, de Julio Verne o Isaac Asimov. Todavía hoy hablar de la tecnología parece ficción y la innovación sigue sorprendiendo a la humanidad.

5G es una de esas invenciones que prometen ser un parteaguas en la sociedad, la economía, la vida personal y en la forma en que concebimos el mundo. A diario surgen nuevas noticias sobre esta tecnología, sus beneficios y sus avances, y hasta ahora ya es una realidad en 65 países, pero aún existe confusión acerca de qué se trata y, en especial, si existen muchas variantes.

Como su nombre lo indica, 5G NR (New Radio) es la quinta generación de la comunicación móvil, la sucesora de 4G. Aunque ambas convivirán por algún tiempo, como ahora lo hacen 4G y 3G, la nueva generación es la tecnología celular del futuro que brindará mayor velocidad, menor latencia y más flexibilidad en las conexiones, para conectar no sólo a las personas, sino también a las cosas.

Entre 2017 y 2018, el Proyecto de Asociación de Tercera Generación (conocido como 3GPP) publicó las primeras especificaciones para el desarrollo de 5G, con la guía de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). En ese paquete, incluyó lo que a grandes rasgos son dos categorías: 5G independiente (SA, por sus iniciales en inglés) y 5G no autónomo (NSA).

Las redes 5G NSA parten de arquitectura no independiente; es decir, se basan en la infraestructura 4G existente. Para esta implementación, los operadores de telecomunicaciones pueden anclar la red de acceso de radio 5G y su interfaz de radio nueva (NR) a las radio y la red central de 4G (EPC o Evolved Packet Core), aprovechando las inversiones que han desembolsado en esta última y mientras se preparan técnica y financieramente para lanzar 5G “completo”.

Gran parte de los despliegues comerciales que se han realizado alrededor del mundo pertenecen a esta clasificación. Las empresas utilizan tecnologías como la compartición dinámica de espectro para ofrecer, en el corto plazo, los primeros servicios de quinta generación como la banda ancha móvil, en especial en países donde aún no se ha asignado el espectro radioeléctrico identificado para 5G.

Por otro lado, 5G SA conecta las radios 5G a la red central 5G sin depender de la tecnología antecesora: NR se conecta al núcleo o corazón de 5G. Este tipo de despliegue implica que los operadores deben desembolsar importantes recursos para instalar hardware nuevo, antenas o en su caso en la virtualización de la red.

Si bien ambos sistemas son 5G, la implementación bajo la arquitectura NSA de forma inicial se centra en la banda ancha móvil mejorada, para proporcionar mayor ancho de banda, confiabilidad de la conexión y mejor rendimiento. En cambio, 5G autónomo habilitará nuevos servicios, casos de uso, mercados empresariales y verticales: la conducción autónoma, los juegos inmersivos y la telemedicina, por ejemplo.

Además de la conectividad móvil mejorada que podrán experimentar los usuarios desde sus teléfonos móviles, la tecnología 5G SA habilitará el corte de red (network slicing) y la informática al borde móvil (MEC), que son características clave para diseñar, entre varias cosas, soluciones 5G dirigidas a las fábricas inteligentes, la agricultura, la minería y cualquier sector productivo y social.

3GPP formuló estas dos grandes categorías para 5G, NSA y SA, precisamente debido a que construir 5G presenta fuertes desafíos operativos y financieros. Así, de alguna manera la transición a la arquitectura independiente, que detonará todo el potencial, no es tan difícil de asumir.

Pero, enmarcadas en este binomio, la organización diseñó cinco opciones para la implementación (denominadas con los números 2, 3, 4, 5 y 7): tres para 5G NSA y dos para SA.

En cada una, los elementos de la red interactúan con variaciones entre sí, y las empresas eligen una u otra según sus aspiraciones u objetivos en los mercados: obtener mayor cobertura, mejor experiencia de servicio, alta capacidad de red, rendimiento de las terminales, interoperabilidad 4G/5G o costo de despliegue.

Mientras tanto, el desarrollo de 5G autónomo, o lo que será la tecnología en su esplendor, todavía se encuentra en una etapa temprana. Según la Asociación Mundial de Proveedores Móviles (GSA, por sus siglas en inglés), en el mundo existen 79 empresas en 42 países explorando e invirtiendo en este tipo de arquitectura.

Sólo 12 proveedores ya han activado 5G SA: China Mobile, China Telecom, China Unicom, T-Mobile (Estados Unidos), DirecTV (Colombia), Rain (Sudáfrica), China Mobile, en Hong Kong; Mass Response, en Austria; Telefónica y Vodafone, en Alemania; STC, en Kuwait, y Singtel lo hizo en Singapur.