El despliegue de redes 5G y los casos de uso que comienzan a construirse alrededor de dichas redes como el Internet de las Cosas (IoT) en aplicaciones industriales, provocará un crecimiento sin precedentes en la cantidad de datos a procesar. Para atender este crecimiento de datos y la velocidad de respuesta necesaria para que máquinas, procesos y servicios funcionen adecuadamente, se requerirá del despliegue de nuevas capacidades de cómputo al límite de la red.

El Edge Computing es el nuevo paradigma que permitirá realizar el análisis de datos lo más cerca posible del dispositivo o lugar donde se generan. Las soluciones para Edge Computing traerán nuevos beneficios, por ejemplo, reducir el tiempo de respuesta para la toma de decisiones, evitar riesgos de seguridad si tuvieran que ser enviados a la nube o atender casos de uso donde la red tiene poca cobertura o capacidad.

Hacia 2023 se espera que en el mundo haya 29.3 mil millones de dispositivos conectados a la red IP, desde 18.4 mil millones registrados en 2018. En 2023 del total de 14.7 mil millones de dispositivos estarán relacionados a conexiones máquina a máquina (M2M), según cifras del Reporte Anual de Internet de Cisco.

El reporte detalla que para 2023 los dispositivos móviles globales crecerán de 8.8 mil millones en 2018 a 13.1 mil millones para 2023, de los cuales 1.4 mil millones contarán con capacidad 5G. Los dispositivos y conexiones 5G representarán más de 10 por ciento de los dispositivos y conexiones móviles globales para 2023. 

Una importante cantidad de estos dispositivos estarán proveyendo soluciones de producción o servicios para múltiples industrias y verticales. Sin embargo, para que estos nuevos dispositivos puedan crear valor para las empresas y los usuarios, será necesario extraer y analizar la enorme cantidad de datos que generarán diariamente.

De acuerdo con Jeni Panhorst (@jeni_p), directora General de la División de Plataformas de Red y Edge en Intel, el Edge Computing se enmarca dentro de la evolución hacia 5G de las redes de telecomunicaciones, la cual contribuye a la mayor flexibilidad y agilidad de las nuevas redes y habilita los casos de uso más demandantes de datos y conectividad.

“Lo que está sucediendo es que la industria está volteando a ver los casos de uso de próxima generación mucho más interesantes, que tal vez no puedan permitirse el lujo de llegar hasta la nube para procesar los datos y, en cambio, se busca hacer ese proceso mucho más cerca de donde está el dispositivo o usuario. Lo definimos como mover los recursos de cómputo, de almacenamiento y de red más cerca del lugar donde se ingieren los datos y donde el servicio necesita ser entregado”, señaló en entrevista para DPL News.

Panhorst identifica dos grandes categorías de Edge Computing. Una es la que se realiza en la infraestructura y las redes de telecomunicaciones nacionales y regionales; y aquella que se realiza en redes privadas en las instalaciones o al interior de las empresas.

Entre los casos que la directiva identifica con mayor interés y oportunidad para la adopción de Edge se encuentra la industria manufacturera y el retail. En el caso de las aplicaciones industriales, explicó que se está llevando a cabo un proceso de convergencia y modernización de la tecnología operacional, al tiempo que se evoluciona hacia la automatización y adopción de Inteligencia Artificial (IA) en las líneas de manufactura.

Las compañías buscan aprovechar la agilidad y flexibilidad que redes privadas 4G/5G les pueden ofrecer para cumplir con los requerimientos en seguridad y de tiempo real de sus procesos industriales. Estas nuevas redes representan una oferta que les permitirá la interconectividad de su equipo, robótica y sistemas de control que antes no se lograban con redes fijas u opciones inalámbricas como Wi-Fi.

En particular, Panhorst apuntó a procesos como la instalación de cámaras en la fabricación de algún producto para supervisar el control de calidad a través de algoritmos y poder reaccionar adecuadamente ante la presencia de fallos. Un proceso de esta naturaleza representaría un consumo intensivo de capacidades de cómputo para poder analizar los datos en video, tomar decisiones en tiempo real y ejecutarlas en la línea de producción.

“Este es un gran ejemplo de implementación Edge empresarial donde se logra esta convergencia de resolver el problema de comunicación y conectividad a través de la capacidad inalámbrica y también resolver el soporte de una mayor capacidad de cómputo, al no ser posible enviar todo esos datos de video de vuelta a la nube para procesarlos”, detalló.

En el caso del mercado minorista, las capacidades adoptadas a través de Edge tendrán aplicaciones enfocadas en mejorar la experiencia del cliente, por ejemplo, mediante sistemas de análisis que pueden entregar ofertas y publicidad dirigida específicamente para un tipo de cliente, respetando el anonimato y la seguridad de los datos.

“Existen mejoras en el servicio al cliente, la capacidad de realizar un check-out sin contacto que proporciona una experiencia más fácil, y que en el mundo posterior a la pandemia por Covid existe el deseo de acelerar esos casos de uso. Están sucediendo muchas cosas en el sector minorista, lo que lo hace más personalizado y crea esa experiencia minorista del futuro”, señaló Panhorst.

La directiva considera que las nuevas soluciones en Edge servirán de complemento para la capacidad presente en Cloud. El Cloud continuará siendo relevante para muchos de los casos de uso presentes hoy en día que pueden funcionar a la velocidad de datos y de latencia que se logra actualmente bajo ésta arquitectura, mientras Edge Computing ofrecerá una mejora de esas capacidades para otros casos de uso más demandantes.

Explicó que “realmente se trata de agregar una especie de tercer nivel en el medio, ahora hay una oportunidad de colocar esa carga de trabajo que ahora está realizando el cómputo de datos más cerca de donde se generaron esos datos en el dispositivo, o se ingresaron en el dispositivo o donde debe entregarse el servicio final”.

Panhorst consideró que si bien siempre va a ser más barato tener una capacidad de cómputo entregada a través de la hiperescala que ofrece un centro de datos en la nube, aún existe la oportunidad para Edge cuando se considera el costo total de propiedad, al considerar elementos como un mayor ancho de banda, menor latencia o asegurar la soberanía de los datos al procesarlos de manera local.

Finalmente, Panhorst consideró que la convergencia entre comunicación y cómputo en la evolución hacia 5G traerá consigo una mayor necesidad no solo de redes virtualizadas, sino de redes nativas para la nube. Esta evolución creará nuevas oportunidades para los desarrolladores de aplicaciones en nuevas industrias y nuevos casos de uso.

“Es básicamente una oportunidad para expandir aún más la aplicación de tecnologías en la nube y llevarlas a la red y al borde. Lo que se va a lograr es una plataforma para la innovación creada con la revolución móvil”, concluyó.

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