El Gobierno afirma ser “víctima” de la red de cuentas falsas de mujeres que elogian su Facebook

El Ejecutivo habla de "actividad fraudulenta" después de que los elogios de centenares de cuentas sospechosas provocasen una tormenta política

499

El País-Daniel J.Ollero

La investigación abierta por Facebook sobre los centenares de perfiles falsos con nombres de mujer elogiando publicaciones en cuentas institucionales y verificadas ha provocado una tormenta política. Además de a las críticas vertidas en redes sociales por representantes de la oposición, el Ejecutivo deberá responder a una batería de preguntas planteadas por el Partido Popular en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, lejos de ser el beneficiario, el Gobierno dice ser “víctima” de estos hechos.

“El Ministerio de Sanidad ha detectado que, desde el pasado viernes 17 de abril es víctima de actividad fraudulenta por parte de diversas cuentas aparentemente falsas que generan interacciones masivas en publicaciones concretas de la cuenta oficial de Facebook”, afirma el propio ministerio en un comunicado.

Según contó PIXEL, se trata de centenares de cuentas sospechosas con imágenes de perfil de mujeres que cumplen con el canon de belleza occidenal, tienen nombres poco comunes en nuestro país, no tienen amigos, ni publicaciones en sus perfiles, ni actividad en sus cuentas (más allá de las reacciones elogiosas ante determinadas publicaciones) en sus perfiles.

La nota de prensa denuncia esta “actividad fraudulenta” en la cuenta oficial y verificada del Ministerio de Sanidad en Facebook. Sin embargo, según pudo comprobar este diario, estas interacciones también están presentes en publicaciones, concretamente vídeos, del perfil oficial de la Moncloa en la misma red social.

Según el Gobierno, “el Ministerio [de Sanidad] puso en conocimiento de Facebook la existencia de una actividad en su cuenta oficial” y que “Facebook ha manifestado al Ministerio que está investigando lo ocurrido“.

La comunicación pública de estos hechos por parte del Ministerio de Sanidad se ha producido durante la noche del 20 abril, horas después de que numerosos medios de comunicación informasen sobre la extraña actividad de los citados perfiles en las cuentas institucionales y de que la oposición llevase el asunto al Congreso.

UNA DIFÍCIL ATRIBUCIÓN DE LA AUTORÍA

El Partido Popular señala que el Gobierno “utiliza cuentas falsas en el Facebook del ministerio de Sanidad”. Mientras tanto, el Gobierno defiende su inocencia y dice ser “víctima” de una “actividad fraudulenta”. Sin embargo, hasta que Facebook no publique los resultados oficiales de su investigación, y es algo que no está obligado a hacer, resulta imposible atribuir la autoría de esta maniobra ejecutada con perfiles falsos.

Contratar bots o perfiles falsos para interactuar con publicaciones de Facebook es un servicio tremendamente sencillo y barato.

Una simple búsqueda en Google arroja como resultado cientos de webs que ofrecen estos servicios. No es necesario acudir a la deep web o foros extranjeros vinculados con actividades delictivas. Centenares de webs y empresas ofrecen estas interacciones en redes sociales de forma completamente legal -solo podría ser ilegal si se hubiese pagado con dinero público- y a bajo coste, para cualquier publicación de cualquier perfil público de Facebook sin tener que acreditarse como propietario de la misma.

28 EUROS POR 3000 ELOGIOS

Por ejemplo, un paquete de 3.000 interacciones como las que hay presentes en los vídeos del Gobierno puede contratarse por el módico precio de 30 dólares, casi 28 euros según el tipo de cambio actual, a través de una página web de los cientos que muestra Google. Además, al tratarse, en su inmensa mayoría, de empresas y servicios que operan legalmente, es posible pagar con tarjeta de crédito o PayPal.

Los precios pueden variar, aunque en una horquilla muy pequeña, en función de la calidad de los bots empleados.

Los bots más básicos -de reciente creación, sin interacciones previas y sin nombres que se ajusten al entorno de la cuenta con la que deben interactuar, como los que elogiaron las publicaciones del Gobierno- pueden adquirirse por un previo incluso inferior.

En el caso de los bots más sofisticados -aquellos que enmascaran mejor su carácter artificial y presentando una apariencia más verosímil de cuentas legítimas- los precios ascienden ligeramente.

Asimismo, el montante por ejecutar este tipo de operaciones también fluctúa en función del tiempo de entrega de las interacciones en la red social. El tiempo estándar está en una horquilla que va entre las 24 y las 72 horas. Sin embargo, muchas empresas ofrecen la posibilidad de entregar esos servicios en periodos de tiempo inferiores a las 24 horas si se abona un pequeño extra.

De este modo, cualquier persona con unas decenas de euros y con un manejo de Internet a nivel de usuario podría montar una campaña de esta envergadura.