El 5 de noviembre de 2020, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) inició una Consulta Pública de Integración para determinar qué acciones debe tomar con respecto a la banda de 6 GHz, 5,925-7,125 MHz. En particular, la consulta es enfoca en analizar si es posible establecer la banda como espectro libre (una modalidad de uso del espectro que no requiere de concesión o autorización), si se debe destinar una porción de la misma para servicios IMT y, ante todo, qué protecciones requerirían los servicios existentes ante estos escenarios. https://digitalpolicylaw.com/la-banda-de-6-ghz-una-opcion-para-wi-fi-6-en-mexico/

En medio de esta discusión, en los primeros días de enero, se ha señalado por parte del Presidente de la República que el IFT no tiene ninguna función social, planteando que este Órgano Constitucional Autónomo debería ser absorbido por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Estos comentarios generaron reacciones a favor del IFT destacando la función social que las telecomunicaciones y la radiodifusión desempeñan siempre para el país y cómo ello ha sido aún más palpable durante la crisis sanitaria de la Covid-19 que México vive.

A veces se considera que el servicio de telecomunicaciones es únicamente producto de las empresas y no se comprende el valor que resulta de contar con un regulador y autoridad de competencia que es autónomo del Poder Ejecutivo.

La autonomía del IFT debe ejercerse con capacidad y responsabilidad. Por ello, es indispensable que en sus planteamientos se trabaje con el más estricto profesionalismo y conocimiento del mercado. Ello se traduce en más y mejores empleos, así como mayor calidad y accesibilidad para quienes reciben los servicios de telecomunicaciones, sean éstos de trabajo, salud, seguridad, gobierno, educación y entretenimiento.

Por ello, es importante entender los procesos regulatorios que sigue el IFT para que sus resoluciones sean adoptadas con plena independencia y para que se impulse el desarrollo del mercado de las telecomunicaciones.  

Un buen ejemplo, es la consulta de 6 GHz, por ello iré repasando este proceso y destacando la importancia que ello tiene en la generación de bienestar social.

La consulta de 6 GHz concluyó el 19 de enero

La consulta de 6 GHz despertó el interés de varias personas, incluidas asociaciones y operadores. Es menester señalar que el propósito de la consulta es la integración de información y determinar si se requiere de decisiones en materia regulatoria. En caso de así serlo, el IFT realizarían una nueva consulta pública.

En la consulta[1] se tienen 187 contribuciones. Es conveniente destacar que se trata de una consulta de integración y que las preguntas realizadas requerían de un conocimiento técnico, por lo que se trata de una de las consultas más nutridas que el IFT ha realizado.

En la consulta participamos más de 118 personas físicas, cinco operadores satelitales, dos operadores de telecomunicaciones móviles, alrededor de 28 empresas relacionadas con WISP[2] y enlaces inalámbricos, 12 asociaciones, ocho fabricantes de equipo, tres plataformas de Internet y consultores.

La gran mayoría de las contribuciones se orienta por permitir el uso de la banda de 6 GHz o porciones de ésta como espectro libre, viendo el gran potencial que ello representa para que el público pueda aprovechar los equipos de Wi-Fi 6 que en este momento están entrando al mercado y que se proyecta que pueden llegar a 300 millones de dispositivos.  https://speedtester.org/2021/01/07/wi-fi-alliance-launches-certification-for-6e-devices/

Sin embargo, existen distintos puntos de vista respecto a qué porciones de la banda deben ser destinadas a este propósito y bajo qué condiciones de operación. A continuación, realizaré un breve análisis de algunas de las posturas expresadas.

  • La Dynamic Spectrum Association[3] (DSA), Wi-Fi Alliance,[4] Wireless Broadband Alliance, Wireless Innovation Forum, Apple, Broadcom, Cisco, Facebook, CommScope Corporation México, Google, Hewlett-Packard, Intel, Microsoft, Qualcomm y Access Partnership apoyan la propuesta para que la banda de 5,925-7,125 MHz sea declarada como espectro libre que proteja los servicios existentes, para lo cual se proponen distintos niveles de protección.

El tema del uso de la banda de 6 GHz se ha discutido durante varios años, en los cuales se han realizado pruebas de compatibilidad entre sistemas que no requieren de concesión o licencia con respecto a los servicios existentes en la banda, que son principalmente servicios satelitales y enlaces terrestres.

Estas pruebas se han realizado principalmente en Europa y Estados Unidos y sus resultados son públicos. Cabe destacar que, para la presente consulta, DSA acompañó estudios considerando las condiciones de México para confirmar la compatibilidad con los servicios existentes.

Asimismo, se manifiesta que la estimación del valor económico para México, entre 2020 y 2030, por la adopción de 1,200 MHz como espectro libre es de 150.27 mil millones de dólares.[5]  

Dicho valor resulta de contribuciones al Producto Interno Bruto del país, mejoría en los márgenes de las empresas, en particular de las relacionadas con IoT y AR/VR, así como del beneficio directo al consumidor por una mayor accesibilidad a servicios de banda ancha, un aumento de velocidad a abonados de WISP, aumento de capacidad de Wi-Fi municipal, entre otros aspectos.

Por estas razones, y dada la existencia en el mercado de equipos de Wi-Fi para la banda de 6 GHz, consideran fundamental y oportuno que México determine a la brevedad que toda la banda, 1,200 MHz, sea clasificada como espectro libre que proteja los servicios existentes.

  • Dentro de los operadores satelitales que contribuyeron a la consulta se tiene a Globalstar, Omnispace, PanAmSat, Satmex (Eutelsat), Sistemas Satelitales Mexicanos (SSM) y Global VSAT Forum.[6] La posición de estas empresas representa a los operadores que prestan servicios en porciones de la banda, por lo que son servicios que requieren ser protegidos en caso de buscar convivencia con un nuevo servicio como sería el espectro libre o los servicios IMT.

Destacan que los sistemas satelitales que operan en este rango de frecuencias son utilizados para una amplia gama de aplicaciones del Servicio Fijo por Satélite (SFS) que requieren alta disponibilidad, incluida la radiodifusión, redes de gobierno y defensa y banda ancha rural.

En general, manifiestan que los sistemas sin licencia pueden operar siempre y cuando protejan los servicios existentes, esto es que no sufran impacto alguno. Este escenario lo ven más factible con baja potencia en interiores.

Expresan su preocupación respecto a la banda de 6,725-7,025 MHz como una banda contemplada para enlaces ascendentes conforme al Plan de Adjudicación del Apéndice 30B del Reglamento de Radiocomunicaciones.

Asimismo, destacan las atribuciones de la banda de 6,700-7,075 MHz, limitadas a los enlaces de conexión para los sistemas No Geoestacionarios del Servicio Móvil por Satélite.

Por lo anterior, consideran que el segmento 6,700-7,075 MHz debe mantenerse asignados al SFS. En este sentido, señalan su oposición a la operación de servicios IMT en la banda.

En particular, SSM manifiesta su oposición a cambios en el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF) que permitan incorporar sistemas que no requieran concesión por temor a los niveles agregados de interferencia que puedan generar en la banda.

  • Por otra parte, AT&T, Telefónica, Ericsson, Nokia, Huawei, GSMA,[7] Anatel y Asiet[8] consideran que es necesario comprender el equilibrio entre el 5G licenciado y Wi-Fi/5G NR-U, pues ello es fundamental para pensar el futuro de la banda de 6 GHz.

Por ello proponen que la banda de 5,925-6,425 MHz pueda ser utilizada como espectro libre con una operación de baja potencia. Asimismo, manifiestan su interés para que la banda de 6,425-7,125 MHz sea destinada a servicios IMT concesionados, una vez que concluyan los estudios que se llevan a cabo en la Unión Internacional de Telecomunicaciones para la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones 2023.  

Destacan que 5G requerirá de más espectro que respalde su implementación y despliegue en el país, y la banda de 6GHz se contempla como una banda media crucial para estos fines, debido a sus características en cuanto a cobertura y capacidad y su compatibilidad en términos de uso de dispositivos.

GSMA reconoce para el caso de la Región 2, incluido México, la Unión Internacional de Telecomunicaciones únicamente prevé el estudio de 100 MHz (7,025-7,125 MHz), en tanto que los estudios para el segmento que recomiendan para IMT, 6,425-7,125 MHz, únicamente se encuentra para estudio en la Región 1.

Sin embargo, GSMA señala que sus miembros participaron en una encuentro y 90 por ciento de las respuestas de los operadores consideran que la banda de 6,425-7,125 MHz es de una alta prioridad para las IMT.

Los operadores creen que pueden ser competitivos en beneficio de los usuarios y el análisis de TCO (Total Cost of Ownership) sobre 5G NR corrobora ese razonamiento.

  • Como se ha señalado, la consulta ha atraído un número alto de contribuciones. Así se tiene la participación de la Asociación Nacional de Proveedores de Internet Inalámbrico,[9] Sociedad Internet de México,[10] Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad, Centro Mexicano para el Desarrollo de Comunicaciones Comunitarias, la Federación de Asociaciones y Cámaras de Proveedores de Internet de América Latina y el Caribe.

Asimismo, participaron 26 empresas relacionadas con la provisión de servicios de Internet inalámbrico y 118 personas físicas.

Consideran que el uso más apropiado es para el despliegue de redes radioeléctricas de área local (RLAN), a través de Wi-Fi 6 y sistemas Wi-Fi, que pudieran operar en ambientes exteriores.

Señalan que el uso de Wi-Fi representa el escenario en el cual se identifican los mayores beneficios para el pueblo de México, toda vez que permitirá́ a los mexicanos fortalecer la conectividad hacia Internet sin la intervención de operadores comerciales.

Seguir la tendencia internacional permitirá reducir el costo de implementación de servicio al aprovechar costos reducidos de equipamiento.

Destacan que la industria WISP cuenta con cobertura en lugares de difícil acceso, donde los grandes concesionarios no operan, por lo que consideran que la totalidad de la banda es un medio eficaz para competir más efectivamente.

Sugieren identificar y armonizar las reglas de espectro libre para la banda considerando la experiencia obtenida por Estados Unidos (FCC). Proponen homologar las condiciones de operación de las redes RLAN de 5,925-7,125 MHz con la normatividad existente para las redes operando en la banda de 5,150-5,850 MHz.

Consideran que no sería procedente la implementación de servicios IMT en la banda.

  • Asimismo, participaron el Gobierno de Jalisco y la Universidad de Guanajuato. Ambos destacan la importancia de los proyectos que realiza el gobierno a favor de la conectividad de la población.

El Gobierno de Jalisco propone determinar al menos 240 MHz para proyectos de conectividad de los gobiernos estatales. Consideran que debe permitirse el uso de la banda de frecuencias de 5,925-6,425 MHz como espectro libre. Respecto al uso de la banda de 6,425-7,125 MHz, consideran que debe esperarse al resultado de la próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones en 2023.

La Universidad de Guanajuato se manifiesta a favor de que el segmento de 5,925-6,425 MHz puede ser aprovechado para que entidades públicas puedan desarrollar proyectos de conectividad. En tanto, la porción de 6,425-7,125 MHz pueda ser asignado para espectro libre, así como permitir el uso en interiores para Wi-Fi. Consideran que, para el caso de IMT, puede causar interferencia a los enlaces satelitales y enlaces punto a punto.

La función social del IFT para determinar el uso de la banda de 6 GHz

Más allá de señalar el mejor uso de la banda de 6 GHz, podemos observar lo siguiente:

  1. El IFT cuenta con prestigio a nivel nacional e internacional, lo que se demuestra en la capacidad de convocatoria y las respuestas a la consulta de integración de 6 GHz, las cuales incluyen 187 contribuciones de personas físicas, proveedores de Internet inalámbrico, entidades estatales, operadores de telecomunicaciones terrestres y satelitales, plataformas de Internet, fabricantes de tecnología y asociaciones nacionales y extranjeras.
  2. El IFT es referencia a nivel internacional dada la capacidad y transparencia con la que adopta sus resoluciones. En este sentido, México es referencia a nivel de América Latina como un país de gran importancia para fabricantes de tecnología, así como para operadores de gran relevancia a nivel mundial y empresas de relevancia internacional en materia de Internet.
  3. Las contribuciones realizadas a la consulta contienen elementos técnicos que deben ser debidamente valorados, como son las consideraciones bajo las cuales se puede o no permitir que operen sistemas que no requieran de concesión bajo la modalidad de espectro libre. Esta valoración es técnica y de alta especialidad.
  4. Los intereses expresados en la consulta son diversos y en ocasiones se confrontan y representan intereses de industrias fundamentales para el país como son los servicios satelitales, las telecomunicaciones inalámbricas móviles, así como la posibilidad de mejorar la capacidad de WISP e incrementar la capacidad de los servicios inalámbricos sin licencia o libres que utilizamos en nuestras casas, trabajos y lugares públicos.
  5. Todos estos servicios representan beneficios para los usuarios en diferentes momentos. Por ejemplo, los servicios satelitales ya están usando la banda para dar servicio, las tecnologías de Wi-Fi ya están disponibles en el mercado para la banda de 6 GHz, los WISP se están desarrollando para contribuir a cerrar la brecha digital en zonas que no cuentan con acceso a Internet y, por otra parte, los servicios IMT de 5G que pudieren darse en la banda requieren de decisiones internacionales posteriores a 2023.

El rol del IFT es valorar estas contribuciones, revisar su validez técnica y proyectar los posibles desarrollos que puede tener la banda en el futuro para generar condiciones favorables para el desarrollo de inversiones y servicios de telecomunicaciones de mayor calidad y velocidad en beneficio de la población.

El equilibrio que debe lograr el IFT es crítico pues una decisión de su parte puede favorecer el uso de nuevas tecnologías, pero a la vez debe evitar poner en riesgo los servicios existentes con los mecanismos regulatorios con los que cuenta.

Es por esta razón que los trabajos técnicos, legales, económicos y prospectivos del IFT se orientan a que los servicios de telecomunicaciones lleguen a un mayor número de personas con la mejor calidad disponible y en el menor precio posible, pues sin duda las telecomunicaciones son una palanca para el desarrollo de las actividades de todos los mexicanos.

Esta es la función social que el IFT desempeña a favor de la población de México y que es referencia a nivel internacional.

El IFT necesita atender éste y otros temas regulatorios con plena certeza en su futuro y presente como un órgano constitucional autónomo, pues ello da certeza a los interesados en participar en el mercado y favorece el desarrollo de riqueza y bienestar a favor de México.


[1] http://www.ift.org.mx/industria/consultas-publicas/consulta-publica-de-integracion-del-cuestionario-sobre-la-banda-de-frecuencias-5925-7125-mhz

[2] Proveedores de Internet Inalámbrico

[3] http://dynamicspectrumalliance.org/

[4] https://www.wi-fi.org

[5] “Estimación del Valor Económico del Uso No Licencia de la Banda de 6 GHz en México”, Telecom Advisory Services, Raúl Katz y Fernando Callorda. http://dynamicspectrumalliance.org/wp-content/uploads/2021/01/Valor-economico-de-la-banda-de-6-GHz-en-Mexico.pdf

[6] https://gvf.org

[7] https://www.gsma.com

[8] https://asiet.lat

[9] https://www.wisp.mx

[10] https://isoc.mx

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