República

El desembarco del 5 G coloca a Uruguay al nivel de la máxima tecnología en el mundo. Las posibilidades que se abren a partir de este nuevo escenario son increíbles. Antel se encuentra trabajando en el desarrollo de lo que denomina «El internet de las cosas», que introducirá el mundo del futuro en el hogar de los uruguayos.

El ingeniero Andrés Tolosa, presidente del ente, explicó a Panorama 14.10 algunos de los alcances de este revolucionario escenario tecnológico.

«La tecnología 5G es lo que se viene para los próximos 5 o 10 años. Además de las personas, van a estar conectadas las cosas. Se empiezan a conectar en los hogares, en las calles, en las empresas, en los vehículos. Eso implica multiplicar por varias veces la cantidad de dispositivos conectados a la red celular, a las redes móviles».

Solo para dar un ejemplo, será revolucionario el uso en los automóviles. «Cada auto va a poder saber, la cantidad de vehículos que están más cercanos, la posición, la velocidad. Las computadoras del automóvil sabrán como guiar al auto, o indicar al conductor qué acciones pueden tomar, algunas de manera automática y otra manual», indicó.

A partir de esto se abre un universo de cambios normativos en las más diversas áreas, por ejemplo en lo que tiene que ver con la seguridad en el tránsito. «Es un tema ético importante a estudiar, ver quien tiene la responsabilidad cuando esas decisiones las toma un algoritmo, ¿fue el programador o el dueño del vehículo?».

Y no serán solo los autos. También se podrá manejar remotamente y la distancia los electrodomésticos de la casa o los dispositivos de seguridad entre otras cosas.

«Efectivamente, la domótica en los hogares se va a masificar, con los controles de dispositivos, las cámaras, los electrodomésticos, etc. Se van a conectar todos los contadores de luz a la red, y van a utilizar tecnología inalámbrica celular de ANTEL. Ahí va a ser una masificación importante de dispositivos. Seguramente pase lo mismo con el contador de agua. Los contenedores que están en un puerto pueden tener una trazabilidad para saber cómo se mueven», por ejemplo.

Tolosa hizo hincapié en que una de las razones de la nueva tecnología 5G es que permite una mayor densidad de dispositivos en la red. «Las redes actuales móviles tiene un determinado límite de dispositivos conectados a la red. El 5G sube mucho ese límite, multiplica por varios cientos o miles de dispositivos, y elimina ese tope que podrían tener las redes actuales».

¿Adónde se comenzó a instalar esta nueva tecnología?

«Tenemos la red disponible con las primeras antenas en la barra de Maldonado y en Nueva Palmira. Los primeros clientes todavía no están conectados porque todavía no recibimos los dispositivos fijos con acceso a internet para esa tecnología, ya que hay muy pocos fabricantes que los estén haciendo».

¿Uruguay se adelantó al mercado en este sentido?

«Nosotros nos adelantamos con la red, pero el cuello de botella van a ser los propios dispositivos. Las próximas antenas van a ser en Montevideo y en Canelones».

¿Qué fue lo que permitió al país estar a la vanguardia?

«La inversión en fibra óptica que se hizo oportunamente, resultó vital. Ya tenemos 1.000.000 de conexiones a internet de los hogares y las empresas, hay 750.000 con fibra óptica. Al ritmo que tenemos, podemos llegar a demorar 4 años para que el 100% de los hogares tengan fibra óptica».

¿Qué es lo que sigue?

«Paralelamente, se irá levantando la tecnología del cobre. Estamos llegando a 650.000 teléfonos que ya son sobre fibra óptica, es decir no requieren más del cobre. En algunas de las centrales de ANTEL desconectamos todas las líneas de cobre. Esto va a ser un hito, ya que vamos a tener ahorros en mantenimiento, incluso con el cobre hay vandalismo.»

¿La fibra óptica resultará vital para seguir creciendo?

«La fibra óptica siempre va a superar a estas tecnologías móviles, ya que la propia antena 5G requiere de la fibra óptica. La fibra óptica es indispensable, y además tiene más capacidad que esta tecnología porque es un cable. No tiene prácticamente límites de velocidad».

¿Cuál fue la inversión que permitió este desarrollo?

«La inversión de fibra óptica fue de un poco más de 700 millones de dólares, que se hizo comenzando en el 2011. La inversión del 5G en este año estimamos unos será de 2 millones de dólares. Pero ANTEL invierte en tecnología móvil en el orden de 20 millones de dólares por año».

¿Ya se expandió a todo el país?

«El 100% de las capitales departamentales tienen cableado de fibra óptica. Solo Montevideo falta terminar, estamos en el 98% con cableado. Nos quedan algunas ciudades del interior para seguir avanzando.

Hay inversiones en telecomunicaciones que deben ser a largo plazo. La fibra óptica es una de ellas, de 20 o 30 años. Si Antel no tenía la red de fibra óptica, seguramente estaba en problemas de competencia».

¿Qué es lo que se debe hacer en los próximos años para no detener este crecimiento?

«Hay que continuar con el nivel de inversión que Antel tiene, entre 120 millones a 150 millones de dólares por año, que es lo que es razonable frente a los 1000 millones de dólares de ingreso, un 15% de esos ingresos que se inviertan es lo razonable a nivel internacional y lo que hacen todas las empresas. No hay que frenar las inversiones. Que Antel no pueda tener herramientas para competir, como el marketing y las publicidades, sería un problema. A veces, se los considera como que fueran un gasto, y esto es un error gravísimo. Son herramientas modernas de venta, para llevar la marca y el producto a los clientes. Será un gasto, pero es un gasto con retorno».

Los balances tuvieron un buen cierre en los últimos años.

«El balance en el 2018 cerró de forma positiva, este fue mejor que el de 2017. Hablamos de una utilidad neta en el balance de 150 millones de dólares. Con un una puerta de rentas generales importante que hemos mantenido.

Los accionistas de Antel son todos los uruguayos, y el aporte en rentas generales es para un gasto en el presupuesto nacional. Antel es rentable en un entorno competitivo, el monopolio hoy ya no existe, porque la telefonía fija que es el monopolio principal, hoy está en bajada. El año pasado el 16% de los ingresos fueron por telefonía fija».

Todo esto es una demostración del desarrollo y crecimiento de las empresas públicas.

«El rol de las empresas públicas como motor del desarrollo sigue siendo válido. Y también lo es que las empresas sean eficientes y rentables para distribuir bien ese desarrollo. Antel lo ha cumplido».

¿Este desarrollo permite explotar también un potencial comercial?

«Hoy hay desarrollo desde Uruguay gracias a las comunicaciones y a la globalización, desde el Uruguay se puede trabajar mucho dando servicios al exterior desde la inteligencia artificial, el software, hay empresas que trabajan mucho para el exterior. No solo con profesionales de la informática, sino también economistas o contadores, que venden servicios al exterior financieros, o incluso de programación. Es una oportunidad grande esta evolución tecnológica, ya que no se requieren grandes inversiones ni industrias, ni maquinarias. La inversión es el conocimiento y solo se requiere capital humano».

¿El costo de esta tecnología es más alto en Uruguay?

«El Uruguay tiene precios comparados a otros países desarrollados en un nivel promedio razonable, para los servicios que tenemos, la calidad de servicios que tenemos. La gente que viaja al exterior lo nota esto en la calidad, y también lo puede notar en el precio. Solo el roaming siempre fue un servicio caro, pero lo cobran los operadores de cada país, pero ese costo lo pudimos ir bajando».

El data center y el cable submarino son otras de las inversiones más grandes.

«El Data Center y el cable submarino fueron, sin dudas, otras grandes inversiones. Ambos trabajan juntos, podríamos pensar que uno es el corazón y el otro son los brazos. El cable submarino son los brazos que nos conectan con todo el mundo, y el Data Center es el corazón donde se están almacenando datos y aplicaciones de empresas locales, tanto públicas como privadas, y también de empresas internacionales. Vendemos servicios en Brasil, compitiendo como si fuéramos una empresa del país».

«Se tiene que perder el miedo a la educación científica»

Andrés Tolosa, brindó también su visión sobre el perfil de educación al ue debe aspirar Uruguay de cara al futuro. «El futuro requiere tener una base tecnológica, científica mayor. Que el conocimiento sea más global en lo informático, tecnológico».

«Si bien los jóvenes cada vez se preparan más, no sabemos transmitir bien el conocimiento de lo que es la tecnología y las matemáticas, se tiene que perder el miedo a esa educación científica. En el campo de las TIC’s el desempleo es nulo. Hay mucho más demanda que oferta. Se requiere que muchos jóvenes estudien esa técnica. Y estamos atrás, estamos necesitando muchos técnicos en ese campo, y no se consiguen».

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