El Salvador | El bitcóin compromete la integridad del sector financiero

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El Diario EFE

La decisión de El Salvador de adoptar hace un mes el bitcóin como moneda de curso legal en el país “entraña riesgos importantes” para su economía, como comprometer el sistema monetario salvadoreño, la integridad de su sector financiero y mermar la capacidad recaudatoria del Estado, según un estudio publicado este jueves por el Banco de España.

De acuerdo con un artículo publicado en el último Boletín Económico de esa institución y titulado “El papel de los criptoactivos como moneda de curso legal: el ejemplo de El Salvador”, escrito por Sergio Gorjón, miembro de la Dirección General de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago del Banco de España, la “adopción del bitcóin como moneda de curso legal es una propuesta rupturista rodeada de polémica”.

En su opinión, el proyecto “está rodeado de numerosas incertidumbres prácticas que ofrecen dudas acerca de la evolución de la iniciativa a medio plazo”, aunque sea una decisión que convierte a El Salvador en “campo de pruebas para jurisdicciones con monedas débiles o plenamente dolarizadas que aspiran a independizarse del dólar” estadounidense.

Por ejemplo, ha explicado que “no es fácil dilucidar quién asume en realidad el riesgo de tipo de cambio derivado de las fluctuaciones del bitcóin en el mercado” y se añade que “en última instancia, podría resultar necesario repercutir un eventual quebranto sobre la ciudadanía en forma de impuestos”.

Ese texto también ha reflejado la “incógnita” existente sobre “la capacidad real del mercado para desarrollarse y estar en disposición de satisfacer las necesidades de sus potenciales usuarios, por ejemplo, mediante la aparición de servicios de valor añadido en forma de productos innovadores alrededor de los criptoactivos”, dado que se atribuye a la banca un papel esencial en ese desarrollo “cuando El Salvador es uno de los países con los índices de inclusión financiera más bajos del mundo”.

Además, sobre la viabilidad de esa decisión, el artículo ha añadido los problemas técnicos asociados al uso del bitcóin, como: “poco más de un 50 % de su población tiene acceso a Internet y una cuota de mercado de los teléfonos inteligentes que apenas alcanza un 40 %”,

Por contra, ha resaltado algunos aspectos positivos ligados a esa iniciativa, como “el esfuerzo normativo” realizado para evitar su uso “para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo”, lo que depende en su mayoría de “la capacidad de la banca para controlar las actuaciones de otros agentes del ecosistema y a la de sus supervisores para revisar (y corregir si es necesario) esos controles, cuestiones ambas sobre las que se ciernen numerosos interrogantes”.

En ese estudio también se habla de las complicaciones surgidas en su aplicación, como la caída de la cotización oficial del bitcóin del 17 % tras la adquisición, por parte de BANDESAL, del equivalente a 21 millones de dólares (400 unidades) para la constitución de un fideicomiso con que responder a las necesidades del mercado y su convertibilidad a dólares.

También han existido problemas en la descarga e instalación de las billeteras digitales y en su configuración, lo que se saldó con la interrupción del suministro de los monederos hasta que se encontrara una solución a la falta de capacidad de los servidores.

Otros inconvenientes han sido “la opacidad y la ausencia de consenso con las que se ha llevado adelante el proyecto”, que tuvo como consecuencia la revisión a la baja de la calificación crediticia soberana de El Salvador por agencia de medición de riesgos, lo que a su vez ha afectado a la renegociación de la deuda de El Salvador con el FMI, lo que compromete la capacidad del país para acceder a la financiación externa para atender los pagos de su deuda.

Para el autor, “el escenario final -por la adopción del bitcóin por El Salvador- resulta una gran incógnita y dependerá, en gran medida, de la capacidad del país para superar no solo las dificultades evidenciadas en su lanzamiento, sino también otras deficiencias estructurales preexistentes”.