El pasado viernes 7 de agosto en la madrugada, SpaceX realizó lo que sería el décimo lanzamiento de su constelación de satélites de órbita baja Starlink. Con este lanzamiento, de 57 satélites, SpaceX ha logrado poner en órbita un total de 535 satélites de un total de 11,943 que le fueron autorizados por la Federal Communications Commission (FCC) en marzo[1] y noviembre de 2018.[2]

Las autorizaciones de la FCC contemplan el despliegue de una constelación de 4,425 satélites de órbita baja, a una altitud de 550 Km, que operarán en las bandas Ku (11/14 GHz) y Ka (20/30 GHz) y 7,518 satélites de órbita baja adicionales (1,125 Km) que operarán en la banda V (37.5-42.0/47.2-50.2 GHz). Entre ambas constelaciones se proveerán conexiones de Internet con velocidad de hasta 1 gigabit, con 20 ms de latencia, similar a aquella observada en los sistemas terrestres de transmisión de fibra óptica.

En mayo de 2019, cuando se realizó el lanzamiento de los primeros satélites de la constelación Starlink, Elon Musk mencionó en su cuenta de Twitter “La misión Starlink será la carga útil más pesada de @SpaceX, de 18.5 toneladas. Si todo va bien, cada lanzamiento de 60 satélites generará más energía que la Estación Espacial y entregará 1 terabit de ancho de banda a la Tierra.”[3]

Según la publicación spacenews.com, la constelación satelital Starlink será la más grande del mundo: “SpaceX está construyendo y lanzando hasta 12,000 satélites Starlink y ha presentado la documentación reglamentaria ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones de las Naciones Unidas para otros 30,000 satélites.”[4]

Tan sólo hace unos días se dio a conocer que Amazon también acaba de obtener la autorización por parte de la FCC para desplegar una constelación de 3,236 satélites de órbita baja (590 km, 610 km y 630 km) para brindar servicios de banda ancha fija en las bandas de frecuencias de 17 GHz, 18 GHz, 19-20 GHz, 27-28 GHz, 28-29 GHz y hasta 30 GHz.

Estas dos constelaciones satelitales se unen a las constelaciones de satélites de órbita baja de OneWeb (1,980 satélites) y Telesat (de apenas 300 satélites) que ofrecen llevar servicios de banda ancha fija vía satélite hacia áreas semi urbanas y rurales, típicamente con cobertura deficiente por parte de las redes de telecomunicaciones terrestres.

A partir de 2015, cuando SpaceX y OneWeb dieron a conocer su planes de despliegue de constelaciones satelitales para la provisión de servicios de gran ancho de banda hacia estaciones terrenas, la industria de tecnología espacial ha prestado mucho mayor atención hacia este tipo de sistemas de telecomunicaciones, sobre todo por los pronósticos negativos en cuanto a su rentabilidad y por la gran apuesta que el propio Elon Musk ha hecho en este sector.

Musk, reconocido por su sagacidad para atraer grandes inversiones, ha logrado superar mitos en los sectores del transporte y de las energías renovables, así como en el sector aeroespacial con el éxito de sus cohetes lanzadores Falcon 9 y su reciente misión de llevar a bordo de la nave Dragon a los primeros astronautas de la NASA, en un vehículo desarrollado y operado por una empresa de capital totalmente privado.

No es de dudar entonces que SpaceX logre el éxito comercial con el proyecto satelital Starlink que parece, a todas luces, muy ambicioso. Colocar cerca de 42,000 satélites de comunicación de órbita baja es algo que hasta hace poco parecía una utopía, pero con el éxito de los 10 lanzamientos que han colocado en órbita 535 satélites en poco más de un año, la utopía se ha vuelto una realidad palpable.

En cuanto a las terminales de usuario en tierra, Elon Musk mencionó en su cuenta de Twitter:

“Parece un OVNI delgado, plano y redondo en un palo. Starlink Terminal tiene motores para autoajustar el ángulo óptimo para ver el cielo. Las instrucciones son simplemente:

   – Enchufe en el enchufe.

   – Apunta al cielo.

Estas instrucciones funcionan en cualquier orden. No se requiere entrenamiento.”[5]

El precio de las terminales aún no se conoce con precisión, pero algunos analistas aseguran que rondarán los 200 dólares, precio sumamente accesible para una terminal satelital de las características señaladas.

Es innegable el impacto positivo que tendrá la constelación satelital Starlink en el esfuerzo de llevar conectividad a todos los habitantes del planeta. De hecho, se antoja razonable que este tipo de sistemas complementen no sólo la cobertura de las redes terrestres fijas y móviles, sino que sirvan y ayuden al despliegue de redes 5G, sirviendo como sustituto de enlaces de fibra óptica para conectar radiobases en lugares remotos.

No es claro aún si los operadores de redes terrestres de última milla deben empezar a preocuparse por el riesgo de un temerario competidor como lo es Elon Musk, o si se crearán sinergias positivas entre ambos tipos de infraestructuras, terrestres y espaciales. Lo que sí es un hecho es que, una vez más, Elon Musk nos ha hecho voltear hacia el cielo, al infinito y más allá…


[1] FCC Authorizes SpaceX to Provide Broadband Satellite Services; FCC 28 de marzo de 2018. https://www.fcc.gov/document/fcc-authorizes-spacex-provide-broadband-satellite-services.

[2] FCC BOOSTS SATELLITE BROADBAND CONNECTIVITY AND COMPETITION IN THE UNITED STATES; FCC 15 de noviembre de 2018. https://docs.fcc.gov/public/attachments/DOC-355102A1.pdf

[3] https://twitter.com/elonmusk/status/1128834111878193155?s=20, consultado el 7 de agosto de 2020.

[4] https://spacenews.com/spacex-becomes-operator-of-worlds-largest-commercial-satellite-constellation-with-starlink-launch/, consultado el 7 de agosto de 2020.

[5] https://twitter.com/elonmusk/status/1214548764054216704?s=20

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here