Escasez de chips amenaza producción global de celulares y computadoras

La escasez de chips que había paralizado la industria automotriz ahora se ha extendido a la producción de teléfonos inteligentes y computadoras personales, lo que podría frenar la esperada recuperación económica post pandémica basada en la tecnología.

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Tras paralizar la industria automotriz, ahora la crisis global de semiconductores amenaza la producción mundial de teléfonos inteligentes y computadoras portátiles.  

La escasez global de chips ocasionada por el incremento de la demanda de productos tecnológicos durante la pandemia de Covid-19 ha afectado a Samsung.

Para la compañía surcoreana, esta situación se exacerbó debido al cierre de una de sus plantas de fabricación de chips en Texas luego de una tormenta invernal.

La fábrica texana, responsable del 5 por ciento del suministro global de semiconductores, ha estado inactiva desde el 16 de febrero, lo que ha afectado las cadenas de suministro de teléfonos inteligentes y computadoras personales.

Se espera que el cierre de la planta texana provoque una caída del 5 por ciento en la producción mundial de teléfonos inteligentes durante el segundo trimestre de 2021. Mientras que, entre los dispositivos móviles compatibles con 5G, la expectativa de reducción es del 30 por ciento.

“Existe un grave desequilibrio en la oferta y la demanda de chips en el sector de las Tecnologías de la Información a nivel mundial”, señaló el codirector Ejecutivo de Samsung, Koh Dong-jin, el pasado miércoles durante la reunión anual de accionistas de la compañía en Seúl.

La planta de Samsung en Texas fabrica chips de telecomunicaciones para el gigante estadounidense de los semiconductores Qualcomm.

La escasez de suministros de Qualcomm afectará a una amplia gama de fabricantes de teléfonos inteligentes que dependen de la compañía para componentes clave.

Por otra parte, Apple, que adquiere paneles OLED de Samsung, también podrían enfrentar interrupciones en la producción del iPhone, lo que ha ocasionado que la empresa californiana planee inversiones multimillonarias en el extranjero para potenciar la fabricación propia de chips.

La crisis global de chips también podría afectar a la industria computacional, ya que la generalización del teletrabajo y la educación a distancia motivada por la pandemia de la Covid-19 hizo que la demanda de computadoras portátiles también aumentara considerablemente durante 2020.

“La oferta no puede satisfacer la demanda”, declaró Jason Chen, CEO de Acer, una empresa taiwanesa fabricante de computadoras, el pasado 3 de marzo. “Nuestro personal está luchando por asegurar las piezas. Esto es inédito en la industria de las computadoras personales”.

Los fabricantes taiwaneses representan más del 80 por ciento de la producción mundial de computadoras portátiles, lo que profundizaría el impacto en el mercado internacional ahora que la fabricante de chips Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) también atraviesa por una crisis.