Estatuto del IFT: el TUCAC se equivocó y perdió

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El Economista Jorge Bravo

La Suprema Corte de Justicia de la Nación invalidó la modificación exprés y sin discusión previa que cinco comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) hicieron a su Estatuto Orgánico para impedir que su actual Presidente, Adolfo Cuevas, designe y remueva a los titulares de unidad, coordinadores y directores generales del regulador, como corresponde a cualquier cabeza de una institución.

La SCJN resolvió que la modificación sincronizada que realizaron los comisionados Javier Juárez, Mario Fromow (ya ni es comisionado), Arturo Robles, Ramiro Camacho y Sóstenes Díaz, integrados en el TUCAC (Todos Unidos Contra Adolfo Cuevas), “violaba la división de poderes y el principio de supremacía jerárquica de la ley, pues preveía que el Pleno del IFT designaría directamente a ciertos servidores públicos sin contar con una propuesta previa del Comisionado Presidente, en contravención a lo que expresamente dispone la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión”. Así de fuerte.

En este espacio narré el episodio tal y como consta en la versión estenográfica de la XIV Sesión Ordinaria del Pleno del IFT del 1 de julio de 2020. Ese día el comisionado Juárez solicitó incluir un asunto al Orden del día: una propuesta de modificación al artículo 6 del Estatuto Orgánico. “Lo acabo de enviar en este momento al Secretario Técnico, y por eficiencia y por economía procesal, también con copia a todos los comisionados.” Así de rapidito y sin discusión previa.

La modificación que aprobó el TUCAC fue que, en el supuesto de ausencia del Comisionado Presidente, corresponda al Pleno y no al Presidente Suplente “designar a los titulares de unidad, coordinadores generales y directores generales del Instituto, así como resolver sobre su remoción”. Este cambio al Estatuto Orgánico se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 8 de julio de 2020.

Como contexto, el 1 de marzo de 2020 Adolfo Cuevas asumió como Presidente Interino del IFT ante la salida de Gabriel Contreras, en cumplimiento del artículo 19 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión: “el Comisionado Presidente presidirá el Pleno y al Instituto. En caso de ausencia, le suplirá el comisionado de mayor antigüedad y, a igualdad de antigüedad, el de mayor edad”.

Ese supuesto recayó en Cuevas ante la falta de un nombramiento por las dos terceras partes del Senado de la República. Tanto el Presidente del IFT nombrado por el Senado como el Presidente Interino (artículo 19 de la LFTR) tienen exactamente las mismas obligaciones y atribuciones de ley. Pero como los senadores han tardado hasta el día de hoy en votar un nombramiento, el TUCAC pensó que era una idea genial quitarle al Presidente Suplente la atribución de nombrar y remover funcionarios del IFT.

Cuevas (quien obviamente votó en contra de la propuesta del TUCAC) le dijo a sus colegas que la modificación “tiene una importancia especial, parece difícil poder procesar de inmediato… Lo que yo sugeriría es que este asunto podamos procesarlo a través de alguna reunión de trabajo y con opinión de la Unidad de Asuntos Jurídicos, para su debida valoración y discusión en (…) una sesión posterior”.

Pero el TUCAC tenía prisa y estaba decidido a impedir que el Presidente Interino Cuevas nombrara y removiera funcionarios, es decir, quería que dejara intacta la estructura heredada por Gabriel Contreras, en caso de que algún comisionado del TUCAC fuera nombrado por el Senado como Presidente del IFT, para hacer sus propios cambios.

El TUCAC minimizó el cambio al Estatuto Orgánico con frasecitas inocuas como “solamente una fracción adicional”, “es una propuesta de dos páginas”, “es de la mayor relevancia”, “es una cuestión muy sencilla”. Hoy esa “cuestión muy sencilla” es inválida porque violó la división de poderes y el principio de supremacía jerárquica de la ley.

En su momento escribí que la reforma al Estatuto Orgánico era ilegal (en realidad violó el principio de legalidad) y que violentaba el mandato del legislador, porque ningún Estatuto Orgánico está por encima de la LFTR; porque los comisionados no pueden cambiar lo que el Congreso estipuló: que la designación y remoción de funcionarios es una facultad del Comisionado Presidente o Suplente, porque el legislador no definió ninguna diferencia entre ambas figuras.

El asunto escaló. El Senado presentó una controversia constitucional, la cual fue admitida por la SCJN. La ministra Yasmín Esquivel Mossa suspendió la modificación al Estatuto Orgánico del IFT. El TUCAC no calculó la demanda del Senado, pero estaba obcecado. Para evadir la suspensión, el TUCAC aprobó en septiembre de 2020 una segunda y todavía peor reforma al Estatuto Orgánico, publicada en el DOF el 2 de octubre de 2020.

El TUCAC abrogó su propia modificación de julio de 2020 e hizo reformas adicionales, excediéndose aún más al grado de limitar las facultades no sólo del Presidente Suplente sino del Presidente del IFT designado por el Senado. El TUCAC le atribuyó al Pleno designar y remover a los titulares de unidad, coordinadores y directores generales del IFT, siendo esa una facultad del Presidente del organismo.

Cuevas votó en contra de semejante locura y el Senado promovió otra controversia constitucional. Cegado, el TUCAC nunca entendió que no puede cambiar lo que expresamente legisló el Congreso. La demanda fue admitida; el ministro José Fernando Franco volvió a suspender la segunda modificación y dejó todo como antes del albazo del TUCAC.

Finalmente, el 27 de septiembre la SCJN, por mayoría de ocho votos, declaró inválida la modificación del TUCAC. El Presidente de la SCJN, Arturo Saldívar, dijo que “el IFT no puede autorregularse al margen de lo que establezca el legislador democrático, el IFT no se iguala al legislador democrático y mucho menos está por encima del legislador democrático”.

El ministro Javier Laynez le recordó al TUCAC que “no hay nombramientos que el Pleno [del IFT]  pueda hacer si no es a propuesta del Comisionado Presidente… [porque ] es quien administra el órgano, es la cabeza de la actividad operativa, sustantiva, cotidiana del órgano… hay una presunción válida de que es quien mejor conoce las necesidades del órgano y cuáles son los perfiles adecuados para ello”.

El ministro Alberto Pérez Dayán reiteró que “el Presidente [del IFT] puede hacer las designaciones que le lleven a dar los resultados que exigiría la Constitución”. El ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo detalló que “no existe razonabilidad en la eliminación de la facultad del Presidente del IFT de proponer al Pleno los nombramientos de los titulares de unidad, coordinadores generales y directores generales”.

Mientras los comisionados del IFT resuelven sus diferencias, 28% de los mexicanos no tiene acceso a Internet.

Twitter: @beltmondi