Facebook busca soluciones para eliminar las demandas en su contra

Facebook ha contratado abogados de alto nivel y echado a andar nuevas iniciativas internas mientras que el gobierno estadounidense amenaza con golpear fuerte.

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Las demandas antimonopolio se han ido apilando en el escritorio de Facebook. Con duras sanciones en la Unión Europea, ahora al gigante de redes sociales le toca luchar en casa, luego de que investigadores estatales y federales en Estados Unidos pusieran bajo rigurosa lupa a la compañía que se ha convertido en lo que al parecer es un agresivo y bien estructurado monopolio. Los reguladores están más convencidos que nunca de que Facebook ha buscado sistemáticamente adquirir o eliminar a todos sus rivales durante casi dos décadas.

Con la intención de dar reversa a las peligrosas acusaciones, la compañía al mando de Mark Zuckerberg se ha centrado en reestructurar sus políticas y prácticas comerciales. Personas familiarizadas con el asunto dijeron al Washington Post, bajo condición de anonimato, que la compañía habría permitido a otra empresa o desarrollador obtener una licencia de acceso a su código y a la intrincada red de sus usuarios para crear con mayor facilidad su propia versión de una red social, aunque sin mucho éxito, ya que los investigadores desecharon la idea sosteniendo que la propuesta es parte de un vago menú inicial de remedios que presentó el gigante este año. Facebook no se salvó de dos demandas encabezadas por Letitia James de Nueva York y la Comisión Federal de Comercio (FTC).

Durante los más de 18 meses de investigación, Facebook no se ha quedado tranquilo e intensificó su cabildeo, contrató a ex abogados antimonopolio del gobierno y lanzó una serie de iniciativas internas centradas en la competencia. La batalla es coyuntural no sólo para Facebook que se enfrenta a algunos de los reguladores más poderosos de Estados Unidos, sino que también definirá el futuro de Silicon Valley y la capacidad del gobierno de contener al monstruo.

Por ahora, las demandas antimonopolio apuntan a la adquisición por parte de Facebook de los servicios en aquel entonces emergentes, Instagram y WhatsApp, adquiridas en 2012 y 2014, respectivamente, en acuerdos multimillonarios que la FTC revisó y no bloqueó en ese momento.

Esto ha dado la pauta a los agentes antimonopolio y federales de sostener que esas dos transacciones fueron la piedra angular de un patrón de comportamiento ilegal y pico leal que Facebook ha seguido para comparar, intimidar y disolver a sus rivales. Al hacerlo, Facebook ha dejado a los usuarios pocas alternativas de redes sociales, señalan los organismos de control del gobierno que citan repetidamente las propias amenazas de Zuckerberg de “aplastar” a la competencia, reveladas en correos electrónicos.

Desde el inicio de las investigaciones, la compañía ha contado con el asesoramiento legal de Howard Shelanski, un ex alto funcionario de la administración de Obama, además de ser socio del bufete de abogados Davis Polk, y se desempeñó como economista en la FTC en el periodo en el que la agencia optó por no bloquear la compra de Instagram en 2012. Asimismo, Facebook ha agregado a sus filas a abogados antimonopolio de alto nivel como Barbara Blank, una ex abogada antimonopolio de la FTC, en el puesto de asesora general de la compañía.