FNE propone medidas de mitigación ante ventaja competitiva de Entel y Claro para red 5G

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La Tercera – Gustavo Orellana

Informe presentado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), en una de las aristas del debate legal por el espectro en el TDLC, señala que es clave reducir las barreras de salida de los clientes para mitigar este riesgo.


Lejos de terminar está el debate sobre el uso y la asignación del espectro radioeléctrico para la telefonía móvil en Chile.

Esto, más aún luego que la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), anunciara este lunes el inicio de un proceso de licitación para el servicio 5G en Chile, el que promete velocidades muchos más altas que lo hoy disponible y también permitiría a los operadores ofrecer nuevos servicios, como banda ancha hogar ultrarrápida, televisión de pago, internet de las cosas y otros.

Uno de los campos en que se libra esta batalla es el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que en paralelo ve varias causas relacionadas con el espectro radioeléctrico necesario para desplegar el 5G. En uno de ellos, la Fiscalía Nacional Económica (FNE), que encabeza Ricardo Riesco, emitió un informe en el que analiza la situación de la competencia relacionada con el 5G. Allí, la entidad advierte que las empresas que ya cuentan con espectro en la banda 3.500 MHz -Entel y Claro- la FNE advierte que estas empresas, principalmente la primera, podrían tener ventajas comparativas respecto a su competencia, pues podrían desplegar antes la red 5G.

“Dadas las características del equipamiento y redes instaladas por los actuales asignatarios de la Banda 3.5 GHz -especialmente Entel-, esta Fiscalía considera que es probable que puedan contar con una ventaja de tiempo y de amparo en un mayor nivel de certeza regulatoria, por el cual podrán preparar el despliegue de esta tecnología con una mayor anticipación que el resto de los operadores”, indica la FNE.

Estas ventajas, agrega, están relacionadas con la mejor disponibilidad de espectro, menores tiempos asociados al despliegue o de mayor certeza regulatoria al momento de iniciar las inversiones, de ninguna manera son inéditas en esta industria.

Mitigaciones

Pese a que advierte que son múltiples las ocasiones y circunstancias por las cuáles un operador de telecomunicaciones ha tenido la posibilidad de lanzar nuevos servicios y desarrollos tecnológicos antes que el resto de sus competidores (“lo que es inherente al proceso competitivo entre ellas”, recalca), considera relevante determinar “si la ventaja que puedan lograr resulta irremontable para sus competidores y afectará a la competencia respecto de los usuarios finales de servicios de telecomunicaciones”.

En relación con los plazos, la FNE plantea que los nuevos adjudicatarios -que logren espectro en el concurso que iniciará Subtel- “podrían tardar entre 25 y 30 meses en lograr el 30% de la penetración de usuarios con la nueva tecnología desde el otorgamiento de sus concesiones, mientras que los actuales adjudicatarios de la Banda 3.5 GHz, desde 14 hasta 25 meses”. Esto es, más de un año, en el caso más extremo.

Para evitar que esto signifique un riesgo para la competencia, la FNE propone algunas mitigaciones. Una de ellas es monitorear que se vele por reducir o eliminar las barreras a la salida que los operadores que hayan gozado de esta ventaja podrían tener el incentivo a crear respecto a sus clientes, de modo que los operadores que vaya ingresando a la nueva tecnología no se enfrenten a un mercado de “clientes cautivos”. “Para ello, son importantes medidas que forlalezcan el sistema de portabilidad”, finaliza la FNE.