El desarrollo de la banda ancha como acelerador del desarrollo económico y social ha sido discutido ampliamente en múltiples foros internacionales y se han elaborado distintos estudios y recomendaciones que destacan la importancia de promover la inversión en el despliegue de tecnología en zonas desatendidas actualmente, tanto urbanas como rurales.

En el campo de la salud, “el potencial del Internet está asociado con una reducción de hasta 7 por ciento en la mortalidad infantil de países en vías de desarrollo –incluido México-, y en la agricultura tiene el potencial de incrementar las ganancias de quienes se dedican a esta actividad hasta 33 por ciento, al brindarles información sobre condiciones climatológicas, métodos para maximizar cultivos, precios de mercado y al acercarlos a un mayor número de clientes.

“En el ámbito educativo, las TIC representan un insumo valioso, ya que de acuerdo con una encuesta realizada por Ipsos y Samsung en 2016, tres de cada cuatro estudiantes en España reportaron haberse esforzado más en aprender y entender los conceptos al utilizar herramientas digitales, en comparación con los métodos tradicionales, y de acuerdo con algunas estimaciones, de alcanzarse niveles de acceso a Internet similares a los de países desarrollados, la productividad a nivel nacional en el largo plazo podría crecer cerca de 25 por ciento”.[1]

Cierte Consulting, en conjunto con Latam Capital Advisors, compañía de servicios financieros, y el despacho de abogados Romero, Oliver & Ziehl, han elaborado una propuesta para la creación de lo que han denominado el Fondo de Internet para Todos (Fonit).

El Fonit es una propuesta de política pública que pretende crear un vehículo que aporte y administre los recursos económicos para la promoción del despliegue de infraestructura de conectividad y el fomento de la demanda de servicios de telecomunicaciones en zonas desatendidas.

De acuerdo con la propuesta, el Fonit busca cerrar la brecha digital a través de los proyectos de despliegue de infraestructura y garantizar así una distribución de oportunidades uniforme. Asimismo, se pretende promover el acceso a Internet de banda ancha como una herramienta en la cual los ciudadanos, la iniciativa privada y el propio gobierno puedan interactuar entre sí, con el objeto no sólo de incentivar un entorno económico próspero, sino impactar en la vida cotidiana de la población en general, en diversos ámbitos como:

  • Educación: facilita el acceso de estudiantes a programas educativos en línea, lo que les permite acceder a una formación profesional de calidad y evitar su rezago frente a estudiantes en zonas urbanas, lo que trae consigo que compitan y hagan frente a los nuevos retos del mundo globalizado.
  • Trabajo y crecimiento económico: permite a la población obtener empleo, facilitando ofrecer productos y servicios especializados en el campo, conectando directamente consumidores y proveedores.
  • Acceso a servicios financieros: posibilita que los bancos puedan ofrecer servicios crediticios para el desarrollo de proyectos.
  • Acceso a servicios de salud en línea: permite la atención de salud mediante modelos innovadores como la telemedicina y la salud móvil.
  • Igualdad de género: promueve el empoderamiento de las mujeres y niños, al conocer los derechos tutelados en su favor, contemplados en diversos programas.
  • Energía asequible: posibilita mejorar el acceso al agua y la energía mediante el uso de aplicaciones móviles y contadores inteligentes.
  • Reducción de las desigualdades sociales: facilita el acceso a la información, fomentando el empoderamiento individual y la inclusión social de personas que solían quedar al margen de los servicios tradicionales.
  • Ciudades y comunidades sostenibles: permite que las ciudades y comunidades se organicen de manera más eficiente, como el ahorro energético, la seguridad y la movilidad.
  • Prestación de servicios públicos/participación ciudadana: aumenta la diversidad y alcance de servicios de gobierno digital, fortalece la actuación de las instituciones, la transparencia y participación de ciudadanos. Permite a la población participar en asuntos relacionados con disposiciones administrativas y acuerdos para el desarrollo de su localidad.
  • Medio ambiente: favorece la prevención de desastres naturales, cuidado de zonas naturales protegidas, acceso a información que permita actuar a la población de forma preventiva en lugar de reactiva.
  • Comercio electrónico: permite conocer y adquirir nuevos productos, tanto en su localidad como fuera de ella, acercando bienes y productos.
  • Recreación/uso de aplicaciones móviles: proporciona acceso a contenidos digitales relacionados con exposiciones, museos, librerías, galerías; a su vez, logra su incorporación a redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram).

Para lograr concretar sus objetivos, la propuesta del Fonit plantea que un porcentaje de los montos recaudados correspondientes a derechos y aprovechamientos por la prestación de servicios de telecomunicaciones y radiodifusión (aproximadamente 17,800 millones de pesos en 2017)[2] podrían ser cedidos a un fideicomiso (Fonit). Dicha aportación de fondos podría ser complementada y/o parcialmente garantizados por la banca de desarrollo nacional o internacional con el fin de lograr o maximizar el monto requerido. Una vez que esto ocurra, se podría proceder a una emisión de bonos significativa (monetización) con la banca privada o en el mercado de capitales, utilizando dichos fondos como fuente de pago.

Los recursos aportados al Fonit que derivan de lo que anualmente es recaudado por derechos y aprovechamientos, serían utilizados en primer lugar para pagar los intereses acordados cada año y posteriormente los fondos remanentes (que crecerían en el tiempo de forma importante) se emplearían para el apoyo mensual para acceso a servicios de Internet prestados en las zonas desatendidas previamente identificadas.

De esta manera, se podrían adquirir los recursos necesarios para la construcción/despliegue de la infraestructura requerida mediante un financiamiento o la emisión de bonos respaldados con los recursos recaudados por derechos y aprovechamientos que se aportarían anualmente al Fonit.

La estructura potencial quedaría de la siguiente manera:

Asumiendo que la deuda necesaria para la construcción de la infraestructura es de 30 mil millones de pesos (cálculo preliminar) y se obtiene a un plazo de 30 años a una tasa nominal de 11 por ciento, el porcentaje de fondos afectados al Fonit necesita ser de un mínimo de 45 por ciento del total de los ingresos por derechos y aprovechamientos relacionados con el sector de telecomunicaciones y radiodifusión, por un periodo mínimo de 30 años como se muestra en la gráfica.

Dicho financiamiento se podría llevar a cabo en fases en la medida que se despliegue la infraestructura en las zonas que se definan.

Adicionalmente, los montos excedentes a ser utilizados para apoyos para acceso al servicio de Internet podrían incrementarse de diversas formas:

  • Aumentando el plazo de aportación de los ingresos por derechos y aprovechamientos relacionados con el sector de telecomunicaciones y radiodifusión.
  • Aumentando el porcentaje de aportación de los ingresos por derechos y aprovechamientos relacionados con el sector de telecomunicaciones y radiodifusión.
  • Aumentando el cargo de los ingresos por derechos y aprovechamientos
     relacionados con el sector de telecomunicaciones y radiodifusión y/o mediante algún nuevo tipo de cargo, inicialmente o más adelante en el tiempo.
  • Obteniendo aportaciones, con base en una la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión.
  • Complementándolos mediante aportaciones y/o garantías por parte de bancos de desarrollo nacionales e internacionales.

La propuesta está hecha, se puede perfeccionar; se han realizado múltiples presentaciones a los funcionarios públicos involucrados en el tema, esperemos que exista la voluntad política para llevarla a cabo. Podríamos enfocar los esfuerzos a mejorar sustancialmente el acceso a Internet con los recursos excedentes de la recaudación del Instituto Federal de Telecomunicaciones, en lugar de estar inventando nuevos órganos reguladores multisectoriales, con la excusa de ahorros mínimos comparados con los grandes recursos económicos que este instituto aporta a la Tesorería de la Federación.


[1] Gaceta No. 15 del IFT, septiembre/octubre 2018, página 34. Disponible en: http://www.ift.org.mx/sites/default/files/contenidogeneral/multimedia/gaceta5deganiversarioversionaccesible.pdf.

[2] La propuesta del Fonit fue elaborada en abril de 2019, pero sabemos que hoy los montos recaudados correspondientes a derechos y aprovechamientos para el primer trimestre de 2020 ascienden 21,191 millones de pesos, lo que mejoraría notablemente los beneficios financieros del Fonit.

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