En una renovada iteración de su segmento de wearables, Samsung trajo al mercado el nuevo Galaxy Watch 4, que ofrece una experiencia bastante completa como dispositivo para la medición de nuestro rendimiento deportivo o el monitoreo de la salud, enmarcado en un diseño sobrio y elegante con una pantalla brillante.

Samsung presentó su nuevo reloj inteligente Galaxy Watch 4 en dos versiones, la versión estándar y su versión Classic. Ambas comparten prácticamente las mismas características, en cuanto a sistema y desempeño, con lo que la principal diferencia entre ambos es que la versión Classic viene en una caja ligeramente más grande, además de contar con un bisel giratorio. La siguiente reseña está basada en el modelo estándar.

El diseño del Galaxy Watch 4 tiene una forma clásica circular enmarcado en una caja de 44mm, de un diseño sobrio, pero que no demerita en su elegancia y la calidad de los materiales. La caja es de aluminio, por lo que el reloj es bastante ligero, con un peso no mayor a los 50 gramos (por debajo de relojes clásicos con caja de acero), siendo bastante cómodo para vestir en prácticamente cualquier ocasión.

El dispositivo puesto a prueba para esta reseña fue la versión ‘mediana’ de la oferta de Samsung, ya que la versión estándar se ofrece en versiones de 40mm y 44mm, mientras que la versión Classic viene en 46mm y 42mm. Para alguien de mi complexión y altura (60 kg), esta versión se sintió de un tamaño adecuado, ni pequeño ni pesado, aunque sí podría parecer un tanto grande para alguien más ligero o de muñeca más pequeña, que al final se resume a una cuestión de gustos personales.

Del lado izquierdo se cuenta con un altavoz, mientras que en la parte superior encontramos el micrófono que nos permitirá grabar voz o realizar llamadas telefónicas, ambos orificios apenas perceptibles en el cuerpo del reloj.

En la parte trasera encontramos algunos de los sensores visibles en el reloj, como el sensor óptico de frecuencia cardíaca, el sensor cardíaco eléctrico y el sensor de análisis de impedancia bioeléctrica.

Una de las características que más llama la atención del Galaxy Watch 4 es la pantalla OLED, donde se nota la marca de la casa con una experiencia sobresaliente. La pantalla es de colores brillantes, con un alto contraste y de gran nitidez, lo que permite acceder a carátulas atractivas y otras funciones, como transmitir la imagen de la cámara del teléfono directamente al reloj.

El brillo de la pantalla se ajusta automáticamente a la luz ambiental, por lo que se adapta rápidamente a exteriores e interiores de poca luz, con lo que ofrece un buen rendimiento aun bajo la luz directa del sol. Se cuenta también con la función Always On Display, que nos permite mantener la pantalla siempre encendida a un menor brillo y cierta información básica como la hora. Esta función dependerá en gran medida de la carátula que elijamos.

Sistema

Después de haber probado suerte con el desarrollo de su propio sistema operativo, Samsung regresa a Wear OS, la versión Android para dispositivos wearables desarrollada por Google. En esta ocasión nos encontramos con Wear OS 3, bajo la capa de personalización One UI Watch 3 de Samsung.

Desde que se realiza la configuración inicial, el teléfono nos ofrece una guía rápida de los gestos disponibles para acceder a las distintas aplicaciones y funciones del teléfono. Los gestos son intuitivos y relativamente fáciles de aprender, en especial si ya estamos familiarizados con el sistema de gestos de un teléfono Android.

Resulta también bastante útil la presencia de dos botones en el lado derecho del reloj, con las funciones principales de Inicio para el botón superior y Retroceder para el inferior. El sistema ofrece la opción de personalizar algunas funciones de ambos botones como acceder rápidamente a una aplicación al mantenerlo presionado o hacer doble pulsación.

El sistema es bastante responsivo, con amplias opciones de personalización: diseño de la carátula, el orden de las aplicaciones, así como el orden y la disponibilidad de las tarjetas.

Para obtener todo el rendimiento del reloj se requiere la instalación en el teléfono de Samsung Wear para su configuración, y de Samsung Health para sincronizar los datos que generamos en el uso. Aunque el reloj ofrece cierta información básica después de un entrenamiento, como el nivel de oxigenación o una sesión de sueño, la información, datos e historial completos los encontraremos en el teléfono.

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Ambas aplicaciones se encuentran en la Play Store, por lo que es compatible con cualquier dispositivo del ecosistema Android. Sin embargo, hay ciertas funciones que no estarán disponibles en dispositivos diferentes a Samsung, como Auto Switch, la recepción de llamadas en el reloj o la medición de la composición corporal.

Para esta reseña se utilizó un Galaxy S20 FE, el cual permitió el acceso a todas las funciones del reloj. La única opción no disponible fue el ECG, que está bloqueado para la región.

Si Samsung ha decidido cerrar ciertas funciones a su propio ecosistema, al menos debe buscar que realmente se ofrezca valor al usuario, y parece que lo ha logrado. La comunicación y la complementariedad con el teléfono fue una experiencia bastante agradable y sin complicaciones, con una rápida sincronización de ambos dispositivos y las cuentas asociadas a las aplicaciones.

Por ejemplo, al iniciar un viaje en Google Maps desde nuestro teléfono, el reloj inicia en automático las indicaciones de viaje; cuando se inicia alguna rutina de ejercicio en Samsung Health en el teléfono, el reloj nos ofrece la información del tiempo o las repeticiones a realizar; o al utilizar Shazam, las canciones se guardan de manera automática a la biblioteca; a la vez que las notificaciones de llamadas y mensajes son casi instantáneas.

La sincronización con el teléfono permite también accionar la cámara del smartphone desde el reloj, no sólo como obturador, sino recibir la imagen captada por el teléfono en tiempo real.

El tener Wear OS 3 significa que también tenemos acceso a una versión simplificada de la Play Store directamente en el reloj, desde donde podemos descargar algunas aplicaciones que complementen nuestra experiencia, desde streaming de música, carátulas, mapas y otras aplicaciones de salud.

Conectividad con autonomía

El reloj viene equipado con Bluetooth, Wi-Fi y GPS, lo que le permite cierta autonomía del teléfono. El Bluetooth, además de permitir la conectividad básica con el smartphone, también se puede utilizar para transmitir música de streaming directamente desde el reloj hacia un dispositivo Bluetooth.

Entre las aplicaciones disponibles en la tienda de Wear OS se encuentran Spotify y YouTube Music, además de la aplicación para meditación Calm.

Con el Wi-Fi, además de permitir conectividad para descarga o streaming, también posibilita la recepción de llamadas aun cuando el reloj esté desconectado o alejado del teléfono móvil. Para que esta función trabaje, ambos dispositivos (teléfono y reloj) deben estar conectados en redes Wi-Fi conocidas: por ejemplo, si se ha olvidado el teléfono en casa, se pueden contestar las llamadas en el reloj conectado a una red del trabajo.

En el caso del GPS, permite dar un seguimiento geográfico a nuestros ejercicios fuera de casa, sin necesidad de depender de la conectividad con el teléfono.

Batería para todo el día, pero no más

La batería de la versión utilizada tiene una capacidad de 361 mAh con carga rápida inalámbrica. Durante la prueba, el máximo rendimiento que se pudo obtener fue de aproximadamente 36 horas, con varias de las funciones automáticas apagadas, tales como la medición automática de la frecuencia cardiaca(c/10 min), el seguimiento del sueño y Always On Display.

Contrariamente, cuando se tienen todas las funciones descritas encendidas, además de realizar un uso activo del reloj durante un entrenamiento, el cronómetro y la consulta de la hora de manera constante, la duración máxima fue de aproximadamente 12 horas, con el mayor impacto proveniente de la función del sueño (que puede consumir cerca del 30% de la batería).

El tiempo para lograr una carga completa de la batería (0% – 100%) es de aproximadamente 2 horas mediante una pequeña base inalámbrica que podemos conectar a cualquier puerto USB.

Múltiples opciones de entrenamiento y seguimiento a la salud

Aunque un reloj inteligente no suplirá nunca un chequeo médico o el uso de dispositivos médicos profesionales, los fabricantes se esfuerzan por añadir cada vez más funcionalidades y sensores, que nos orienten respecto a nuestro estado de salud, u obtener información valiosa que permitan un mejor seguimiento de nuestras metas.

El reloj incluye los sensores de acelerómetro, barómetro, giroscopio, sensor geomagnético, sensor de luz, sensor óptico de frecuencia cardíaca, sensor cardíaco eléctrico, sensor de análisis de impedancia bioeléctrica y sensor Hall.

Samsung señala que el reloj inteligente es capaz de dar seguimiento a más de 90 tipos de ejercicios diferentes, incluyendo desde los más comunes como caminata o natación, hasta ejercicios de pesas o salto de cuerda. El reloj tiene los ejercicios más comunes preconfigurados, y si queremos agregar alguno debe realizarse a través de la aplicación en el teléfono.

Al hablar del rendimiento del reloj como dispositivo de entrenamiento o de salud, necesariamente debemos remitirnos a describir la experiencia en Samsung Health, que será nuestra comunicación principal con la información generada por el reloj, además de utilizarse como complemento para algunas de las funcionalidades.

Información como la actividad diaria (pasos, tiempo y calorías) son registradas automáticamente por el reloj y cargados en el teléfono. Asimismo, se puede configurar el registro automático del ritmo cardíaco y la información de sueño si utilizamos el reloj al dormir, así como la oxigenación mientras dormimos o realizamos alguna sesión de ejercicios.

Otras como la medición del estrés o de la composición corporal, o la oxigenación (fuera de una sesión de ejercicio) deben accionarse manualmente por el usuario en el reloj.

En el caso de la función del sueño, nos ofrece información detallada sobre su calidad, el tiempo de cada etapa y la oxigenación en sangre. También permite registrar el tiempo y el sonido de los ronquidos, pero para ello se requiere tener el teléfono cerca de la cama y con el micrófono orientado hacia nuestra cabeza.

Una función interesante es la medición de la composición corporal, que nos ofrece información sobre la masa muscular, masa grasa, grasa corporal, el Índice de Masa Corporal y el agua corporal. Para esta medición se utilizan otro par de sensores en los botones físicos del reloj, por lo cual debemos adoptar cierta postura para una medición adecuada. Esta función no se recomienda para personas con marcapasos o personas embarazadas.

La aplicación nos permite también registrar de manera manual información como nuestra altura y peso, la comida y vasos de agua, que complementario a la información del reloj, podemos dar un seguimiento puntual a nuestra actividad física o tener información relevante si estamos dentro de un régimen alimenticio, o simplemente tener conciencia de cuánto nos movemos (o no) y qué tan bien nos alimentamos.

La aplicación nos ofrece la opción de agregar rutinas de entrenamiento, como lo pueden ser rutinas quema grasa, estiramiento antes de dormir o hasta kickboxing, entre otras. Las rutinas que se agregan desde la aplicación cuentan con la ventaja que se sincronizan automáticamente con el reloj, para indicarnos el tiempo y las repeticiones a realizar de cada ejercicio.

Para el inicio del monitoreo de una sesión de entrenamiento, debemos indicar manualmente qué tipo de ejercicio realizamos y detener el registro si terminamos o vamos a cambiar de actividad.

El Galaxy Watch 4 está también configurado para la detección automática de ciertos ejercicios, en especial correr o caminar fuera de casa, que se realicen por un periodo mínimo de tiempo y a cierta constancia.

Es decir, si hemos caminado por alrededor de cinco minutos sin detenernos por varios metros, el reloj pedirá la confirmación si estamos realizando algún entrenamiento y lo registrará como tal. Sin embargo, si caminamos en una plaza comercial, donde nos detenemos constantemente, el reloj continuará monitoreando de manera discreta nuestra actividad (según la configuración), pero no lo registrará como ejercicio.

Asimismo, aunque iniciemos ejercicios como correr en una cinta caminadora o salto de cuerda, el reloj registrará nuestros pasos y el aumento de nuestras pulsaciones que sumará a nuestra actividad general, pero no quedará registrado como ejercicio hasta que indiquemos manualmente que estamos realizando dicha actividad.

Como otros relojes, el Galaxy Watch también nos advertirá si ha pasado cierto tiempo de inactividad, y nos invitará a movernos. La principal diferencia es que nos ofrece opciones: sentadillas o estiramientos. El reloj comenzará el monitoreo del movimiento en cuanto aceptemos movernos y elijamos la opción preferida.

Al final, el reloj inteligente de Samsung nos ofrece una experiencia bastante completa, con diferentes funciones que lo hacen muy útil entre aquellos que buscan información puntual sobre su actividad, pero también una opción atractiva para aquellos que busquen un reloj inteligente con ciertas aplicaciones de multimedia o complementarias al teléfono.

Quizás, lo que juega más en contra de esta opción sea el bloqueo de ciertas funciones para teléfonos Samsung y la duración de la batería, pero que compensa bien con las múltiples funcionalidades disponibles que le permitirán adaptarse a prácticamente cualquier gusto y necesidad.