Ante una ola de teorías conspiratorias sobre 5G y la salud, un nuevo informe de la GSMA aclara las dudas de los usuarios y desmiente información falsa, que se ha difundido en las redes sociales y medios de comunicación, sobre la exposición humana a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF).

La red de quinta generación es segura para la salud porque opera muy por debajo de los límites de radiación establecidos por las pautas de la Comisión Internacional para la Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP, por sus siglas en inglés), una organización independiente respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

5G no produce cáncer

Una persona tiene más probabilidades de desarrollar cáncer al comer carne procesada que al exponerse a señales de radiofrecuencia de la telefonía móvil, según investigaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

No existen pruebas científicas de que con 5G sea diferente. La OMS ha señalado en varias ocasiones que las estaciones base de las redes móviles no aumentan el riesgo de padecer cáncer o cualquier otra enfermedad. Además, la ICNIRP ha mostrado que, desde la llegada de los teléfonos móviles, no se han encontrado efectos adversos que pudieran desencadenar cáncer cerebral.

Covid-19 no es culpa del 5G

La GSMA sostiene, citando a la OMS, que 5G no es el origen de la pandemia de Covid-19. Los virus no pueden viajar en ondas de radio o mediante las redes móviles; los contagios se producen por medio del contacto humano cuando las personas tosen, estornudan o hablan.

A decir verdad, 5G todavía no está disponible en varios países del mundo que hoy atraviesan por la crisis sanitaria del nuevo coronavirus, como en Paraguay, donde se han registrado ataques contra la infraestructura de telecomunicaciones por temor al 5G.

No destruirá el medio ambiente

Para asegurar la continuidad de la vida humana a largo plazo en el mundo, es fundamental cuidar el medio ambiente y los recursos naturales. La preocupación es legítima, pero hasta ahora no existe evidencia científica confiable de que 5G represente un peligro para la flora y fauna, pues las radiaciones se encuentran por debajo o dentro de los estándares internacionales, que fueron creados para proteger la vida.

Al contrario, uno de los beneficios de 5G es que reducirá hasta en 90 por ciento el uso de energía, pues, cuando los transmisores no estén activos, se implementarán modos de suspensión para sólo transmitir las señales necesarias a los dispositivos conectados.

La investigación nunca se detiene

Durante décadas, se han estudiado las señales de radio de las tecnologías móviles como 4G, 3G ó 2G, y 5G no es la excepción. Las pautas internacionales se han creado con el fin de proteger a la población y, siempre que se sigan, garantizar la seguridad, incluso de grupos más vulnerables como los niños y las mujeres embarazadas.

En marzo de 2020, la ICNIRP actualizó las directrices para la exposición a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia, incluyendo los despliegues de 5G en las diferentes bandas de espectro.

Las implementaciones de esta tecnología que ya se han realizado operan en los mismos valores de 3G y 4G, pero, en vista de futuros lanzamientos con bandas de espectro de rangos más altos, es importante que los diferentes países actualicen sus normativas con las nuevas pautas de la ICNIRP. Además, esto dará una mayor confianza a los gobiernos, regulador y ciudadanos respecto a que 5G es seguro para la salud humana.

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