Guatemala I La SIT reordena frecuencias y actualiza datos de penetración de banda ancha

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La Prensa Natalia Gándara

El 18 de noviembre de 1996 se promulgó la Ley de Telecomunicaciones y fue creada con el objetivo de abrir el mercado a la competencia y transformar el monopolio estatal. Incluso, fue ejemplo para otros países y durante un tiempo impulsó el aumento de la cobertura en la prestación de varios servicios.

Pero 25 años después pasó del amanecer al ocaso al convertirse en una ley obsoleta y poco apegada a los cambios de transformación digital que vive el mundo, de manera que el país parece haberse estancado en el proceso de modernización.

Sin embargo, en la oscuridad parece haber una chispa que intenta posicionar a las telecomunicaciones en un motor de desarrollo, no solo en el ámbito económico sino social, por la importancia que ahora representan en temas fundamentales como la educación, salud, ciencia y trabajo, entre otros, que son necesarios para mejorar la calidad de vida de la población guatemalteca.

“Una tarea difícil de alcanzar, si no se logra revisar y adecuar la ley al entorno dinámico y en constante evolución de las telecomunicaciones, teniendo en mente el desarrollo del país, sin intereses particulares”, expresó Samuel Reyes Gómez, uno de los impulsores de la ley, en su columna titulada: 25 años de la Ley General de Telecomunicaciones, publicada en noviembre pasado en Prensa Libre.

El columnista planteó que 25 años después, están operando las mismas dos empresas que empezaron: Telgua, con su filial móvil PCS (Claro) y Comcel ahora Millicom (Tigo). Subsisten algunas pequeñas empresas con escasa participación de mercado; es decir, que volvimos al punto de partida, aunque durante el proceso observamos un importante crecimiento en la penetración de los servicios, especialmente del 2004 al 2013, cuando se multiplicó por 10 la cantidad de servicios móviles.

Gomez enfatizó que el mercado de servicios móviles está saturado. Y aunque desde el inicio se logró controlar el problema del subsidio cruzado que había entre los servicios internacionales y locales en la época del monopolio, otros problemas siguen afectando a los usuarios, como las altas tarifas que se pagan por acceso a internet y los cobros telefónicos diferenciados por operador de destino, estas últimas totalmente injustificadas por el hecho de que dichos operadores forman ya parte del mismo operador que presta los servicios.

Raúl Solares, especialista en temas de Telecomunicaciones y consultor independiente, consideró importante impulsar reformas que incentiven el crecimiento de la infraestructura y tomando en cuenta el anuncio de inversiones millonarias como la que confirmó Millicom en el país, requieren de un marco regulatorio apropiado.

Marco Antonio Baten Ruíz, Superintendente de Telecomunicaciones (SIT), reconoció que el país tiene un rezago de aproximadamente 10 años en el servicio de las telecomunicaciones, y se debe principalmente a los cambios acelerados de la tecnología y a que esta evoluciona “demasiado rápido”.

Reordenamiento de frecuencias

El funcionario comentó que en el marco de los 25 años de la Ley de Telecomunicaciones, se está  trabajando en dignificar la labor de la entidad y reforzar el enfoque del 100% de sus funciones tanto en el tema de frecuencias (30%), telefonía (30%), registros de comercializadores (30%) y el otro 10%, en temas administrativos, jurídicos y representación a nivel internacional, tanto ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) como en la Comisión Técnica Regional de Telecomunicaciones (Comtelca), donde actualmente Guatemala ocupa la vicepresidencia.

Baten mencionó que uno de los cambios más importantes está en el tema de frecuencias, específicamente los que se establecen en la Tabla Nacional de Atribuciones de Frecuencia (Tenaf), dado que debe actualizarse cada cuatro años.

La nueva Tenaf entró en vigencia en el 2021 y muestra los diferentes rangos de frecuencia disponibles y los servicios que pueden explotar.

Esto tiene que ver con el reordenamiento de los diferentes rangos de frecuencia, que son importantes para el crecimiento de los servicios, pero deben adaptarse a las necesidades de quienes las utilizan, explicó.

La Ley de Telecomunicaciones establece que se deben otorgar 20 años de usufructo a los títulos, pero el reordenamiento es necesario para poder trasladar los servicios a donde corresponda, para poder crecer, y los usufructuarios puedan llevar a cabo las inversiones en compra de equipo, agregó Baten.

Sin embargo, hay personas que retrasan ese reordenamiento y muchas veces no son necesariamente los usufructuarios quienes interponen recursos legales que requieren de un proceso e involucra a varias instancias, hasta dilucidarlo.

Nuevos indicadores

El Superintendente de Telecomunicaciones afirmó que próximamente, la SIT publicará un aproximado de 200 indicadores nuevos ya establecidos a nivel internacional y que tienen como objetivo actualizar la información relacionada con la penetración de banda ancha en el país, numeración fija y móvil, entre otros.

“Guatemala se encuentra entre los países que menor cantidad de estadísticas genera y tenemos datos muy antiguos que no reflejan el crecimiento que estamos viviendo”, expresó Baten.

Estos datos ya se publican en el Boletín que elabora la SIT, pero la diferencia es que se pedían datos a los operadores con un límite de ancho de banda que ya no es manejable actualmente. Por ejemplo, el ancho máximo que se media era de 256 kbps, “y esa ya no es la medida”, resaltó Baten.

Actualmente, nos encontramos en una cuarta y quinta generación, por lo tanto, la tercera generación cubre velocidades desde los 10 hasta los 100 megas y una cuarta generación va desde los 100 megas hasta los 1,024 Mbps (1 Gbps).

En ese tema, Solares, exsuperintendente de la SIT, compartió que esa iniciativa del cambio de indicadores se había propuesto desde el 2017, pero no se concretó porque los operadores se oponían a actualizar los datos dado que la ley no faculta a la SIT a pedir esa información. “Si al final la SIT logró que los operadores actualicen la información, será algo positivo porque se contará con datos más reales”, destacó.

Según la información que manejan entidades internacionales, el país tiene una penetración de banda ancha de únicamente un 30%, y se basan en datos del Sistema Global para las Comunicaciones Móviles (GSM).

Hay más de 22 millones de teléfonos en Guatemala, pero la percepción de que hay más móviles que personas, no siempre es positiva porque eso significa que hay que tener al menos dos aparatos porque la cobertura no es buena, agregó el consultor.

Solares refirió que muchas veces no es tan importante la penetración del teléfono móvil como de quienes hacen uso del internet y dónde hay señal para transportar datos en al menos 3G. Además, uno de los objetivos es volver asequible el acceso a internet, puntualizó.