Honduras | Cinco de cada 10 estudiantes no tienen acceso a un laboratorio de computación

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El Heraldo Edwin Ordóñez

Un pequeño laboratorio con 14 computadoras obsoletas, con los programas de multitareas que se niegan a desaparecer, es con lo que cuenta el Centro Básico República de Honduras de la colonia Reynel Fúnez para introducir a sus más de 863 estudiantes a la era digital.

Aunque parezca broma, estas viejas máquinas, que ya no tienen compatibilidad con las nuevas herramientas digitales, son un privilegio para los estudiantes del mencionado centro educativo en comparación con otros niños, en escuelas, colegios y kinders olvidados, que no tienen la esperanza de poner un pie en un laboratorio de computación.


Aún así, este “privilegio” está lejos para los mismos estudiantes de ese centro básico, no pueden acceder al laboratorio debido a la nueva modalidad de enseñanza impuesta por la pandemia: clases virtuales.

Esta brecha digital en las escuelas afecta a miles de niños y adolescentes que están por salir de su primaria y secundaria sin ni siquiera saber los pasos para encender y apagar un monitor y CPU viejo.

Estudiantes no tienen acceso a laboratorios de computación

Hay departamentos donde casi la mitad de los estudiantes no cuentan con laboratorios de computación en sus escuelas. El gráfico muestra el porcentaje de matriculados  vs. los que no tienen acceso a un laboratorio

De acuerdo a información analizada por EL HERALDO, solo cinco de cada 10 niños en Honduras tienen acceso a un laboratorio de computación en sus escuelas, lo que significa que solo la mitad del total de matriculados en prebásica, básica y diversificado tiene acceso a una computadora.

Los datos compartidos por la Secretaría de Educación y analizados por este rotativo detallan que en los tres niveles educativos antes mencionados hubo una matrícula de 1,354,634 estudiantes, sin embargo solo 681,960 menores tienen acceso a un centro de enseñanza con computadora.

En pocas palabras, el 50% de los estudiantes matriculados en los 18 departamentos de Honduras no cuentan con un centro de aprendizaje de este tipo, lo que demuestra una alta desigualdad, mientras que quienes tienen acceso -al menos en la modalidad presencial- no tienen el equipo óptimo para participar de un aprendizaje de calidad.

Laboratorios olvidados

Nelson Castillo, director del Centro Básico República de Honduras, contó que el laboratorio de esa escuela, que recibe niños hasta noveno grado, lo han ido habilitando con computadoras viejas.

El maestro detalló que los 14 monitores sirven para educar en el área a los más de 860 estudiantes matriculados en el centro, por lo que deben coordinarse para que los educandos vayan, por grupos, al laboratorio.

“No nos damos abasto… Dividimos a los menores en grupos de niños y niñas y tratamos de coordinar con los maestros”, detalló el docente, quien, además, agregó que las clases las imparte una persona externa a la escuela, a quienes los padres, que pueden, le pagan 10 lempiras de manera simbólica.

Castillo recordó que el laboratorio estaba sin funcionamiento y como han podido lo han habilitado, no obstante, señaló que las máquinas no tienen conectividad a Internet desde que Porfirio Lobo Sosa fue presidente de la República (2010-2014).

El caso de la Reynel Fúnez es solo el reflejo de lo que presentan varias escuelas en el país, donde hay cientos que no cuentan con energía eléctrica, servicio fundamental para que un centro de educación tenga laboratorio de computación.

Tecnología desfasada

EL HERALDO consultó a varios maestros de escuelas públicas de la capital de Honduras y en su mayoría denunciaron que el equipo tecnológico con el que cuentan está obsoleto y solo sirve para enseñar lo más básico a los estudiantes.

Lisandro Garay, licenciado en informática administrativa, es del criterio que este tipo de computadoras obsoletas no aportan nada a la educación, ya que las actualizaciones que ahora se utilizan no van con el sistema operativo de antes.

“El último sistema (para este tipo de máquinas) es el XP, pero con este no se puede navegar en Internet por temas de compatibilidad y resulta caro hacer una actualización, por lo que resulta mejor comprar una nueva”, explicó.


El experto detalló que las computadoras que están en la mayoría de escuelas no sirven ni para uso doméstico, ya que el Windows que tienen no es compatible con herramientas como Zoom, la cual es usada en la actualidad para recibir clases virtuales.

Brecha digital

La base de datos a la que tuvo acceso EL HERALDO demuestra que en los 18 departamentos de Honduras hay escasez de laboratorios de computación. Para el caso, en Francisco Morazán, de los 209,818 niños matriculados, al menos 67,586 no tienen acceso a un laboratorio, lo que representa el 32 % del total de estudiantes.

Otro ejemplo es el departamento de Atlántida, donde se reportó, en 2020, una matrícula de 61,945, pero de estos casi la mitad (26,934) no cuentan con un centro de enseñanza de este prototipo que se vuelve más urgente en el mundo actual.

La brecha digital es otro de los problemas que hunde en el atraso a los estudiantes hondureños. Según datos del Banco Mundial, hasta el 2019 Costa Rica tenía la mayor cantidad de hogares conectados a internet con el 86.3%, seguido de Panamá con 70.7% y en tercer lugar se encuentra El Salvador (23.5%). Seguidos por Guatemala (22.7%) y en penúltimo lugar Honduras, con 19.3%.


“A nivel regional, Honduras junto a Nicaragua son los países con el más bajo porcentaje de acceso a Internet, en el caso particular de Honduras hay varios factores que se pueden resaltar, por una parte los bajos ingresos de la población, ya que el 65% de los ocupados gana menos del salario mínimo, y por otro lado el alto costo de acceso a Internet”, señala el análisis.

Engaño

A finales de 2020, el gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Finanzas anunció un incremento del 7% en el presupuesto de la Secretaría de Educación para mejorar la infraestructura de los centros de enseñanza.

Lo anterior contemplaba implementar las estructuras digitales, lo que terminó con la donación de unas tablet desfasadas y que los niños utilizan para jugar videojuegos, según una reciente investigación de EL HERALDO.

No obstante, de esa prometida inversión de 1,400 millones de lempiras, aún se desconoce su paradero, porque en su mayoría los inmuebles educativos siguen olvidados, pese a que son utilizados como centros de acopio, albergues y para las elecciones.

¿Los centros educativos se equiparán con tecnología para el mejor desarrollo de los estudiantes o se continuarán aprendiendo como en la época de piedra y computadoras desfasadas como las del Centro Básico República de Honduras? La respuesta, sólo la Secretaría de Educación la tiene.