Identidad facial, de México al mundo

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Milenio Jesús Rangel

Todo comenzó como una aplicación social para compartir fotografías entre familiares, amigos y compañeros de escuela para una identificación automática de quiénes estaban en las imágenes archivadas en celulares.

Hoy es la tecnología mexicana líder a escala mundial de identidad digital facial que se utiliza en bancos, sector financiero, hospitales, hotelería, transporte, ventas minoristas y comercio electrónico entre muchos más negocios. Diego Creel, director general de Incode, la plataforma de autenticación y verificación de identidad más avanzada en el mundo con inteligencia artificial que crea un mapa tridimensional con la cara muy certero y de imposible falsificación que evita fraudes, me comentó que son la primera empresa certificada por el Instituto Nacional de Tecnología y Estándares del Departamento de Comercio de Estados Unidos por tener un nivel de precisión de 99.8 por ciento.

Explicó que todo el “mapa de la cara genera una plantilla biométrica digital alfanumérica, lo que para efectos de privacidad es muy relevante porque nosotros no guardamos las fotos de usuarios, solo estas plantillas. La cara tiene un nivel de precisión y seguridad mucho más alto que la huella digital y se puede usar en dispositivos de gama baja de acceso a toda la población; por eso democratizamos el acceso a fuentes financieras seguras para que la identidad facial te abra las puertas en todos lados”.

El empresarios me informó que, por ejemplo, su tecnología se utiliza en la Cámara de Diputados para realizar votaciones completamente anónimas y seguras, y que hay hoteles donde el registro de ingreso o de salida se hace con “el rostro digital”, y en restaurantes ya saben cuál es “tu bebida o comida preferida”. No lo dice, pero es obvio que con su plataforma muchos bancos reducirán la existencia de sucursales para bajar costos y ofrecer servicios seguros y rápidos. Hay más.