Una publicación que me compartió mi buen amigo, Andrés Pumarino (el abogado más respetado en temas de telecomunicaciones y TIC en Chile), me advirtió que algo raro está pasando con la aplicación del IVA digital en Colombia porque en el artículo periodístico, del país austral, el titulo lo dice todo: “En casi un año de vigencia, el IVA digital ha recaudado más de U$210 millones de 192 plataformas”. Si comparamos el tamaño de las economías y de las poblaciones lo entenderán.

En Colombia, por ahora, se cobra el IVA cuando el usuario directo tiene su residencia fiscal, domicilio o la sede de su actividad económica en el país. Además, a las plataformas, directamente, se les cobran otros impuestos como el de Industria y Comercio. En Chile se les cobra el IVA digital a todas sin excepción.

El dato que tengo es que, en 2019, en nuestro país solo se recaudaron 252 mil 535 millones de pesos, lo cual es una cifra muy baja respecto del dato de Chile.

Con un PIB de 275 mil millones de dólares, Colombia tiene una economía más pequeña que la de Chile que tiene un PIB de 307 mil 938 millones de dólares, pero Chile tiene una población de 19.107.000 personas y Colombia, según el último censo, está en 50.374.000 personas.

Colombia tiene cómo y con qué recaudar mucho más. Una alternativa halagüeña en medio de la tensa situación social del país cuyo detonante fue una reforma tributaria que afectaba el bolsillo de la clase media.

“Las TIC deben entrar a ser reguladas y deben pagar impuestos igual que las telecomunicaciones.”

— Nicola Stornelli —

Doy el dato de la población porque las plataformas tecnológicas y las redes sociales las utilizan personas. Y aquí entra un dato novedoso. El G7 anunció que sus países le exigirán a los grandes tecnológicos una contribución de 15 por ciento como impuesto mínimo de sociedades a pagar en los países donde operan de acuerdo, obviamente, al tamaño de sus operaciones en cada uno de los países (https://bit.ly/3pwDFvw).

La pandemia de la Covid-19 ha enfrentado al mundo al fantasma del retroceso y estancamiento económico. Las empresas tecnológicas que venían creciendo a números superiores a los del promedio de los sectores económicos han visto disparar sus ingresos en las cuarentenas y confinamientos debido al crecimiento exponencial del teletrabajo y la teleducación.

Es significativo el dato del incremento de la acción de Zoom, la plataforma de videollamadas grupales, cuyos cálculos más moderados hablan de 400 por ciento de antes a después de la pandemia. En Colombia la venta de computadores que venía decreciendo se disparó 62 por ciento en 2020.

El gobierno colombiano debe contemplar, sin dudar y sin ningún temor, acoger esta iniciativa del G7 e implantarla en la Reforma Tributaria, en estudio, a presentar al Congreso en los próximos días.

Y digo sin temor porque algo sé del poder de lobby de las multinacionales tecnológicas en nuestro país. Menos mal que Joe Biden está apoyando la iniciativa del G7, con entusiasmo, porque fue precisamente Estados Unidos quien propulsó la tesis que había que dejar a las empresas del sector de las TIC sin regulación y de allí a que no pagaran los mismos impuestos que las empresas de telecomunicaciones solo hubo un paso.

G7 logra histórico acuerdo para aplicar impuestos a las big tech

Es la hora de corregir ese momentum histórico que no error. Las TIC deben entrar a ser reguladas y deben pagar impuestos igual que las telecomunicaciones.

Es la hora de los gremios del sector apoyando al pueblo colombiano. No pueden ser inferiores al reto de la coyuntura del país y del mundo. Desde aquí, le pido a la CCIT, a AsoTIC, a Asomovil, a la CCCE, a ACIEM, a Cintel, a ACIS, a Andesco, a Asomedios, a Fedesoft y a todas las otras asociaciones y agremiaciones, empezar a construir una propuesta que le permita al Estado poder contar con sus aportes académicos para esta discusión.

Colombia necesita del apoyo de todos y cada uno de nosotros. Las soluciones que demandan los miles de jóvenes que protestan en la calle no se van a poder resolver con pañitos de agua tibia. Es la hora de todos.