El tema del impuesto de GAFA, inspirado por Google, Apple, Facebook y Amazon, que apunta a la tecnología digital, ha tomado diversos matices. Se esperaba que la Unión Europea (UE) abandonara la creación de un impuesto digital para el bloque, en lugar de centrarse en un sistema impositivo global para las empresas de tecnología, así informó Reuters.

El plan original requería que las grandes empresas de la UE pagaran un impuesto de 3 por ciento sobre ingresos generados por la venta de datos de usuario, los mercados en línea y la publicidad dirigida; este plan fue bloqueado por Irlanda y los países escandinavos, ante el temor de una pérdida de ingresos y una reacción política.

Sin embargo, varias delegaciones siguen teniendo objeciones fundamentales, así lo deja ver el documento preparado previo a la reunión de ministros de finanzas de la UE para el 12 de marzo, visto por Reuters. Se espera que los ministros acepten seguir trabajando en una reforma fiscal global preparada por la OCDE.

En esta línea, la Comisaria de Competencia de la Unión Europea, Margrethe Vestager, aseguró que están comprometidas a garantizar que las empresas paguen los impuestos de manera justa y han estado de acuerdo en la recuperación de más de 15 mil millones de euros de impuestos no pagados por compañías multinacionales.

Mientras la OCDE llega a un acuerdo global, Francia, Italia y España, que estaban a favor del impuesto, lo han introducido a nivel nacional.

Esta semana, el ministro de Economía, Bruno Le Maire, presentó en el Consejo de Ministros su proyecto de ley sobre la “tasa GAFA” para Francia, se aplicará una tasa de 3 por ciento sobre las empresas con un volumen de negocios en sus actividades digitales de más de 750 millones de euros y 25 millones de euros en Francia.

El impuesto aplicará sobre tres actividades, la publicidad en línea, la venta a terceros de datos personales y la intermediación. Tan pronto como la OCDE acuerde nuevas normas fiscales internacionales, este impuesto será reemplazado.

París argumenta que la medida generaría votos para los principales políticos de la UE antes de las elecciones parlamentarias europeas en mayo. Mientras que a Alemania le preocupa que aceptar el impuesto pueda afectar las exportaciones de automóviles a Estados Unidos.

Gran Bretaña, España e Italia también trabajan en versiones nacionales de un impuesto digital, mientras que Japón, Singapur e India están planificando sus propios planes.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here