La cada vez mayor competencia por parte de privados y las dificultades que trae depender de recursos públicos ha puesto en dudas el papel de las empresas estatales que brindan servicios de telecomunicaciones a usuarios finales en América Latina, una región en la que el dinero no sobra y lo urgente le gana a lo importante a diario.

El debate tiene larga data, pero la pandemia de Covid-19 cambió prioridades y generó un marco propicio para volver a revisar la situación. Las cosas no han cambiado demasiado en el último tiempo: hay excepciones aunque, en general, las estatales no destacan por sus triunfos en el campo de las telecomunicaciones en esta parte del mundo.

Existen más de 10 empresas públicas que ejercen esta actividad en la región. Y en esta infografía te mostramos la situación de ocho países que cumplen con esta especificación.

Las preguntas a resolver son varias: ¿qué motiva los planes de privatización?, ¿qué mantiene la salud de las que se posicionan como excepción? Para conocer a profundidad este análisis, te invitamos a leer el texto completo.