Intelsat consigue apoyo de tres cuartas partes de los acreedores para reestructurar su deuda

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El operador satelital Intelsat logró el apoyo del 75 por ciento de los acreedores para la reestructuración financiera integral que reduciría la deuda de la compañía en más de la mitad, de 15 mil millones a 7 mil millones de dólares.

En mayo del año pasado, la compañía presentó peticiones voluntarias del Capítulo 11 en el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos, para facilitar la reestructuración financiera. El rescate permitirá que Intelsat “emerja con un balance fortalecido para complementar su sólido modelo operativo y planes de crecimiento futuro”.

El plan de reestructuración presentado al Tribunal de Quiebras ha sido objeto de extensas negociaciones con los acreedores y resuelve una multitud de problemas complejos entre ellos. En febrero de 2021, ya había conseguido el apoyo de tenedores de aproximadamente 3.8 mil millones de dólares de la deuda financiada. Ahora alcanzó el respaldo de acreedores equivalentes a 11 mil millones de dólares, o casi el 75 por ciento, de la deuda financiada.

Las presentaciones últimas y el consenso generalizado en apoyo del Plan ayudan a lograr la finalización del proceso de reestructuración financiera y la salida de la Compañía del Capítulo 11 para fines de 2021. El Plan establece que Intelsat emergerá como una empresa privada, con el apoyo de nuevos propietarios de acciones, para avanzar mejor en sus objetivos estratégicos y acelerar su trayectoria de crecimiento.

En el transcurso del proceso de reestructuración financiera, el operador ha avanzado en una serie de innovaciones tecnológicas. De acuerdo con un comunicado, está aprovechando sus derechos de espectro y orbitales globales, escala y asociaciones para construir la primera red global de redes unificada, definida por software y basada en satélites 5G del mundo.

Uno de los principales catalizadores para reestructurar el balance fue el deseo de Intelsat de participar en la limpieza acelerada del espectro de banda C bajo la orden de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), en apoyo de la construcción de infraestructura inalámbrica 5G en Estados Unidos.